“Hay que capacitar a los que están al frente de las empresas”.

Ni idea: el diputado Robledo remarcó que desde que comenzó la gestión de Verna nacieron en La Pampa algunas empresas “que no tenían la más mínima noción de lo que era la construcción”. Reclamó que se mejoren las inspecciones y que así como se hace hincapié en la formación de los obreros también se capaciten los empresarios.
El diputado Roberto Robledo, que además es secretario general de la Unión de Obreros de la Construcción (UOCRA), aseveró ayer que “hay que capacitar a los que están al frente de las empresas” que hacen la obra pública. Así le respondió al gobernador Oscar Mario Jorge, quien horas antes había admitido deficiencias en emprendimientos financiados por el Estado y había cargado las responsabilidades sobre la escasa capacitación de los albañiles.

Robledo le dijo a “Plan B” (FM Sonar 91.3): “Lo que pasa es que algunas veces cuando hablamos de los albañiles hablamos de las empresas constructoras. No podemos nombrar a todas, porque es cierto que hay algunas medianas o grandes que tienen responsabilidad sobre las obras. Algunas -diferenció- apuntan a lo que hemos hecho proyecto de ley, para que tengan las ISO 9000, que no sólo significa capacitación para los trabajadores sino poner énfasis en la calidad de los puestos de trabajo, cumplir con la ley de salubridad e higiene, la seguridad. Y también significa que la empresa debe ser evaluada”.

“De la misma manera que hablamos de la formación de un trabajador o de un profesional universitario, tenemos que hablar de la formación profesional de quienes están al frente de las empresas. Hay algunas que cumplen y no hay inconvenientes pero se han generado muchas empresas en los últimos tiempos en la provincia, que por ahí no cumplen con los requisitos necesarios para resguardar la seguridad de los trabajadores y capacitarlos. Es un compromiso que toma el sindicato pero que también deben tomar el Estado, la Cámara de la Construcción”, insistió el legislador.

Todos responsables

Robledo apuntó que “es cierto que las obras son muchas pero cuando tenemos que buscar responsabilidades no se pueden echar sobre un solo sector: las tenemos que cargar sobre los empresarios, que muchas veces no se preocupan por capacitarse y cumplir los pliegos que firmaron con el Estado; las inspecciones que se contratan para hacer el seguimiento; el contratante que es el Gobierno provincial también tiene que hacer que se cumplan los pliegos y la calidad de lo que se recibe”.

“Nuestro proyecto -dijo el diputado- establece una comisión de seguimiento de la obra pública con participación del gremio, de la Cámara de Diputados, como está por ejemplo la Comisión Agropecuaria, con participación de las entidades representativas de los sectores. Así se bajan los niveles de conflictividad y se resguardan los intereses del Estado, de los trabajadores, de la comunidad e inclusive de los proveedores, porque algunas empresas después dejan el tendal y no cumplen”.

- Usted dice que las empresas deben tener las normas ISO 9000, pero eso no garantiza nada si se toma en cuenta que INARCO lo tiene y sin embargo hizo lo que hizo con el “megaestadio”...

- INARCO es una empresa seria, que capacita y tiene calidad en la mano de obra y entrega de sus empresas. Pero hubo un error de cálculo. Hubo de parte de los responsables de calcular el techo, un error. Con costos propios de la empresa siguen con la obra, que va adelante, no con la prontitud que a lo mejor quisiéramos, pero se va acomodando. A otras empresas les es más cómodo presentarse en convocatoria, llevarse el dinero de adelanto de obra para los materiales y generan un problema socio-económico. Es muy difícil que en esos casos cobren los trabajadores y los proveedores. INARCO al menos reconoció su error y no dejó de pagarle a nadie.

- ¿No hay una deficiencia de las inspecciones, cómo se hacen realmente esas inspecciones?

- Hay un plano de obra que es sobre lo cual se licita. En la provincia hay que tener mucho cuidado con las estructuras grandes, con paredes muy largas... sufrimos constantemente las embestidas del viento sur, o de este tipo de ciclones inesperados. Algunos opinan que el hormigón fue hecho en tiempo de invierno con heladas y por lo tanto la fraguación fue mala... tienen que opinar los que están preparados, ingenieros, arquitectos, deben hacer una investigación si se construyó bien o no.

- A la obra pública le pasan cosas que uno cree que a los funcionarios, si construyeran su vivienda privada por ejemplo, no les pasaría...

- No crean. Sí, podría pasar.

- ¿Conoce algún caso?

- No, pero estas son obras muy grandes, particulares, extensas... hay que prever cosas para dar la fortaleza necesaria a ese tipo de pared. Y está responsabilidad en entregar el trabajo como corresponde. Yo trabajé con viejos constructores que decían que una casa debía durar 80 años. Había una proyección, con responsabilidad.

- En el caso del polideportivo de Ataliva Roca fueron más bien 80 días...

- Es que la gente de Sol Obras (constructora de esa obra)... bueno, el propietario de Sol Obras no tenía la más mínima noción de lo que era una empresa de construcción. Así pasó con la empresa Estilo... Es gente que tuvo la posibilidad de formar una empresa y participar de las licitaciones del Estado. Pero no basta con eso. Hay que armarse de un cuerpo de ingenieros, de arquitectos y de capataces y trabajadores idóneos.

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