Capacitan a cooperativistas incluso para la compra de los alimentos

LA GACETA participó de una jornada de instrucción para beneficiarios del plan nacional.
-¿Luna, Nancy?

-Presente.

Entre las calles de tierra, los mosquitos y los yuyales que superan el metro de altura, se erige el edificio de la Escuela Técnica N°1 de Lastenia. En una de las aulas del establecimiento, la joven respondió a la pregunta de la profesora que tomaba asistencia.

Los alumnos son personas de distintas edades, todos integrantes de la cooperativa "Por la Banda Trabajamos", una de las asociaciones formadas para el plan "Argentina Trabaja" y que, a pesar del calor que hacía a las 12.30, acudieron a la escuela a participar de una de las etapas del curso de capacitación que prevé el programa nacional.

El taller estuvo a cargo de Beatriz Palomino y de Gabriela Nogueira, trabajadoras sociales del Ministerio de Desarrollo Social de la provincia, que dictan uno de los dos módulos previstos. "El taller que se dicta es sobre alimentación saludable. Abordamos el tema en función de los nutrientes que deben ser consumidos durante el día y cómo esos conceptos lo aplicarán luego en sus hogares", explicó Nogueira.

El otro módulo se basa en consejos útiles para el momento de realizar compras (ver "Los consejos..."). "Se les explica a los cooperativistas qué es lo que deben saber sobre la calidad de los alimentos, cómo cotejar los precios, las fechas de vencimiento y las cadenas de frío, entre otros puntos", agregó Nogueira.

Algo que aprender

"En otras capacitaciones aprendimos sobre cómo funciona una cooperativa. Ahora, estamos aprendiendo todo sobre salud alimentaria. Había muchas cosas que no sabía", dijo a LA GACETA la citada Nancy Luna, de 23 años. Según comentó, esta es la primera vez que podrá desempeñar alguna actividad y se mostró agradecida por ello. "En mi casa somos cuatro personas: mi marido, mis dos hijos y yo. Como están las cosas, es una bendición poder llevar un peso (sic) a la casa, ya que mi marido trabaja 'en negro'", aseveró.

Pasaron más de cinco años para que Cristian Galván (31) consiguiera un trabajo. "Esto me sirve para aportar en mi casa. Al no tener un trabajo, todo se complica. Espero que esto dure durante más tiempo. Lo bueno de esto es que las profesoras nos permiten aportar ideas para que la cooperativa funcione mejor", comentó.

"Tenía muchas ganas de trabajar, sobre todo porque quiero mejorar a la Banda del Río Salí, que es el lugar donde vivo. Tengo dos hijos y soy madre soltera, lo que significa un gasto para mi casa. Este va a ser el único ingreso de mi parte, ya que mi hermano es el que nos mantiene", admitió Silvia Suárez (27).

Luego de tomarles asistencia, cada uno de los cooperativistas realiza un balance de lo aprendido en clases anteriores. Además, aportan ideas para que el curso sea más útil, según dijeron. "Siempre se hace un repaso de la última clase", comentó Nogueira.

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