Capacitación sobre radioactividad y su impacto en el medio ambiente

Ocurrió en el Instituto Superior de Formación Docente Nº 16 en el marco del trabajo de la Universidad Pedagógica en la especialización de enseñanza de ciencias naturales. La UP recorre la provincia ofreciendo cursos, conferencias y otras instancias de capacitación con la participación de profesionales y científicos.
Judith De Simoni es coordinadora del grupo de Investigación y Servicios de Radioactividad y Medio Ambiente de la Universidad de La Plata, que dicta un taller sobre esta temática, y se hizo presente en Saladillo junto a Marcela Taylor y Luciana Montes. El equipo, explicó De Simoni, cuenta con un laboratorio "de puertas abiertas" que da charlas para estudiantes de escuelas y que recibe a algunos para realizar pasantías.

Los integrantes del grupo son doctores en Física y Química, becarios y miembros del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas. Una de las labores que desarrollan es detectar los niveles de radioactividad que existen en la provincia, y los profesionales explicaron que más allá de los fenómenos ocasionados por la actividad humana hay diversidad de elementos naturales de esta condición que hacen a la formación geológica del suelo, entre ellos el arsénico y el uranio.

De Simoni consideró que existen ciertos mitos en torno a la influencia de la radioactividad, asociada por la gente con enfermedades y efectos negativos en la salud, pero aclaró que un 60% de la radioactividad real es de origen natural e influye sobre los seres humanos sin producir perjuicios necesariamente. Existen tipos de cáncer favorecidos por la radioactividad pero sólo bajo condiciones especiales, como por ejemplo la exposición en ciertos ámbitos de trabajo o casos de accidentes, aunque la radiación es incluso utilizada para superar patologías cancerígenas a través de dosis controladas.

La Organización Mundial de la Salud establece límites de lo "razonable" en torno a niveles de radioactividad no perjudiciales para la salud, pues si a la radiación natural se añade la producida por la actividad humana los daños pueden ser mayores. Las especialistas mencionaron, a modo de ejemplo, que al beber agua o comer lechuga en una ensalada su composición incluye elementos naturales radioactivos para nada dañinos.

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