Caótico e improvisado debut de la asignaciones "universales"

Ayer se inició el pago del programa asistencial promovido por Presidencia de la Nación: Como era de esperar, la desorgnización dijo, una vez más, presente en los centros de pago. Miles de ciudadanos, con necesidades carenciadas, se agolparon a las afueras del banco desde la madrugada. Jubilados y clientes: víctimas

El primer día que se hizo efectivo el pago de la asignación "universal" por hijo, estuvo marcado por el desorden, la desorganización y el desconcierto manifestado tanto en los futuros beneficiarios, como, así también, en el personal de los centros de pagos, incluidos agentes de seguridad que debían demarcar las filas de personas que se abarrotaban a las afueras de los bancos.

La enorme cantidad de gente que se apostó en la vereda del Centro Único de Pagos Banco de Tucumán (ubicado en calle Crisostomo Alvarez al 900) dejó expuesto los elevados índices de pobreza y precariedad laboral que azota a la provincia. Toda una manzana fue ocupada por aquellos que bregan por la asistencia social del Estado, a los que hay que adicionarles, también, la presencia de jubilados, pensionados, quienes cobraban salarios y hasta los mismos clientes de la entidad bancaria.

Falta de previsión organizativa

El vapor que se elevaba desde las aceras eran la compañía tortuosa de aquellos que esperaban impacientes su turno para cobrar. Minicampamentos ubicados casi de manera equidistante, agrupaban a familias enteras, las cuales, en su mayoría, habían pasado la jornada desde la madrugada de ayer.

A la hora de implementar una metodología organizativa, la planificación dejó mucho que desear, pues se formaron dos hileras en las cuales se posicionaba, por un lado a quienes cobraban planes asistenciales (sin hacer distinción de ningún tipo, ya sea PEC, Jefas y Jefes, Plan Familias o asignación por hijo), por otro, aquellos que percibían sueldos o pensiones no contributivas. Sin embargo, pudo percatarse que, una vez que las filas se alejaban del ingreso central al banco, las mismas confluían en una sola, lo que despertó las molestias de uno y otro lado.

No se salvó nadie

Además, los "abuelos" tuvieron que soportar las inclemencias climáticas, dado que poco a poco, la temperatura iba en ascenso.

"Estoy desde las 5 de la mañana y todavía no me muevo del mismo lugar, antes venía un poco más tarde, pero como ahora se juntaron todos estos pagos, sí o sí tengo que sacrificarme. No hay derecho que padezcamos esto", se quejó Angélica Terán, quien, con su paraguas trataba, de hacer frente a los rayos del sol que hacían mella en su humanidad.

Peleados con la tecnología

Una situación que provocó gran confusión fue la manera de abonar los planes, pues la mayoría de los presentes no sabía cómo sería la metodología de cobro. Personal del banco aclaró que, en un primer momento, se acreditarán los beneficios para aquellos que dispongan de una Clave para Adhesión de Débito Automático (CBU), o sea que deben contar con planes sociales anteriores implementados por la Nación. Quienes no posean este requisito, deberán pasar por los "cajeros humanos" hasta tanto reciban las tarjetas correspondientes. En esta instancia hay que destacar que muchas personas no cuentan con una instrucción educativa óptima o básica, por lo que ellos mismos planteaban que se realicen o comuniquen de manera detallada cómo es el uso de tales tarjetas a la hora de retirar el dinero de los cajeros.

Además, cabe recalcar que podrán realizarse (con la tarjeta) hasta tres operaciones de extracción y consulta de saldo sin costo para el beneficiario, en el caso de aquellas efectuadas dentro de la misma entidad bancaria. También pueden efectuarse compras en comercios adheridos al sistema de débito automático, con la devolución del 5% en concepto de IVA.

Precisiones

La asignación "universal" por hijo contempla el pago de 180 pesos, de los cuales 144 (el 80 por ciento del total) se cobrarán de manera directa, en tanto que el porcentaje restante, 36 pesos se depositarán en una cuenta a nombre del titular, así, el monto acumulado podrá ser extraído a partir de marzo, cuando los padres o tutores acrediten que el o los niños asistieron a la escuela pública durante el ciclo escolar y cumplieron con el régimen de vacunación. En Tucumán, el beneficio abarcará a unos 90 mil niños y adolescentes según lo manifiesta constantemente José Alperovich.

Los ánimos estaban caldeados

Tras la presencia del caótico panorama a las puertas del Centro Unico de Pagos, varias personas demostraron su fastidio: "Es una vergüenza, la organización es pésima, nos metieron a todos en una misma fila, yo cobro un plan, pero los de adelante mío están por la asignación, por qué me tengo que bancar que ellos cobren primero. Esto va a traer muchos problemas", manifestó Cintia Nievas.

Otro de los que no calló su malestar fue Nicolás Brito, quien esperaba poder percibir su salario mensual: "Esto no puede ser hermano (sic), lo único que tengo que hacer es ir al cajero y retirar la plata, y por culpa de estos vagos, uno tiene que perder el tiempo. Y encima no sé cómo hablan de necesidad, si podés ver que tienen zapatillas de marca y andan con celulares de lo último", esgrimió enojado.

A mayor pobreza, menor edad

Lo que llamó la atención fue la presencia de numerosas parejas de jóvenes pero que ya tenían a su cargo, como mínimo, dos hijos a los que criar.

Este fue el caso de Mariela y Cristian López, ella 22 y el 21 años respectivamente, cada uno cargando en sus brazos a pequeñas criaturas: "Me las rebusco con changas o trabajitos que salen por ahí, encima ahora que terminó la temporada de cosecha no tenemos de ningún ingreso para salir adelante. Este plan nos viene bien para tirar por lo menos, pero lo que hace falta es trabajo, y gente que quiera trabajar, porque muchos de los que están aquí parece que no les gusta", se ríe, mientras disminuye su tono de voz para no ser escuchado por los demás.

Este panorama pudo repetirse a lo largo de la fila, jóvenes que no visualizan otro futuro que mendigar las miserias del Estado.

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