Por el caos vehicular, la UTA ya no quiere entrar al centro

Por el caos vehicular, la UTA ya no quiere entrar al centro
Exige que antes de marzo el municipio adopte medidas que agilicen la circulación.
El gremio de los choferes del transporte urbano de la ciudad de Córdoba amenaza con medidas de fuerza si la Municipalidad no revierte antes de marzo próximo el caos de tránsito que domina al centro de la Capital.

"Es imposible seguir operando en la zona céntrica en estas condiciones. No se respeta ni siquiera la prohibición de estacionar en las paradas de colectivos. Hay cada vez más choferes con carpeta médica por estrés, no tenemos forma alguna de cumplir los horarios y son los trabajadores los que pagan la inoperancia total del municipio en materia de tránsito", explicó Omar González, secretario gremial de UTA.

La conducción del gremio asegura que se reiteraron las reuniones con los funcionarios, pero que la situación empeora de manera constante. "En marzo no vamos a entrar al centro en estas condiciones. Los choferes pierden de 15 a 20 minutos en ese sector y no pueden tomarse el tiempo de descanso entre una vuelta y otra porque si no incumplen los horarios. Hay trabajadores que están seis horas seguidas arriba de la unidad y esto ocurre porque el municipio no mueve un dedo", recalcó Raúl Miranda, secretario de Organización de UTA.

Desde el gremio recalcaron que no se están exigiendo medidas extraordinarias, sino los controles rutinarios sobre la actividad de carga y descarga, sobre el estacionamiento y sobre la red semafórica que se caracteriza por su descoordinación.

Las quejas apuntan principalmente a las calles Chacabuco-Maipú, San Jerónimo-27 de Abril, Santa Rosa –los troles tienen cada vez más inconvenientes para circular–, la Cañada, Alvear y Belgrano.

"Lo peor es el grado de improvisación que se observa en el municipio. Hay funcionarios que se contradicen entre sí y no se resuelve nada. Es imprescindible que se aplique algún tipo de restricción vehicular en algunas calles", recalcó González.

Según Laura Villalba, secretaria de Transporte y Tránsito, el municipio comparte buena parte del diagnóstico que realiza la UTA en lo relativo a congestión vehicular, y en pocos días comenzará a aplicar nuevas normas sobre carga y descarga de mercadería.

Una de las mayores quejas de los choferes se refiere a la calle San Jerónimo –se trata de la arteria por la que la mayor parte de las líneas urbanas ingresa al microcentro– y a la presencia constante de camiones recaudadores de caudales. Villalba recalcó que el municipio no puede fijarle a esa actividad horarios restrictivos por un problema de seguridad, pero que sí exigirá al Banco de Córdoba la construcción de una dársena de estacionamiento que evite que los vehículos ocupen un carril.

También se obligará a las empresas que distribuyen bebidas a reemplazar progresivamente los camiones de gran porte que utilizan, puesto que no son reglamentarios.

Para marzo, el municipio también tendrá aprobado un nuevo esquema organizativo para las paradas de colectivos. Se basa en la unificación por destino y ya no por empresa.

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