Los caños para la construcción del emisario submarino serán traídos por 300 camiones desde Chile

Esta semana llegarán los primeros 20 vehículos. La obra, diseñada para proteger la bañabilidad de la costa, una vez concluida impactará positivamente sobre la calidad sanitaria de la población y en el desarrollo turístico de la ciudad. El proyecto prevé dos años de trabajo en distintas etapas.

La construcción del emisario submarino, obra para la cual se contempla un plazo de ejecución de dos años, sigue avanzando en sus diferentes facetas.

Durante setiembre último, en la fábrica chilena Tehmco S.A., se realizaron los trabajos de calibración de instrumentos y se preparó el equipamiento de la línea de extrusión de la cañería de polietileno de alta densidad de 2 metros de diámetro. En las últimas horas comenzó a enviarse a nuestra ciudad -esta semana llegarán los primeros 20 camiones- la cañería que conformará el elemento principal del emisario.

El emprendimiento, que demandará una inversión superior a los 178 millones de pesos, es financiado por la Nación a través del Enohsa (Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento); la empresa encargada de llevarlo a cabo es Supercemento S.A. en tanto que, desde el inicio de los trabajos, Obras Sanitarias Mar del Plata (OSSE) viene brindando permanente colaboración y asistencia técnica al mencionado organismo.

Es así que se pudo concebir el diseño del emisario submarino empleando cañería de polietileno de alta densidad, una tecnología utilizada ampliamente en todo el mundo en trabajos de este tipo. El proyecto contempla la ejecución de un conducto de 3 mil 284 metros de longitud -emisario o alimentador- al que se le sumará un difusor de 526 metros, con lo que se totalizarán 3 mil 810 metros de extensión.

Precisiones

Al referirse a los trabajos, Mario Dell'Olio, presidente de OSSE, explicó que "está prevista la utilización de 315 caños, cada uno de los cuales tiene un largo de 12 metros, un diámetro de 2 y un espesor de 8 centímetros, los cuales ya comenzaron a ser enviados a Mar del Plata en grupos de camiones. En total vendrán más de 300, que cruzarán la cordillera trayendo la cañería que luego será preparada con vistas a su instalación".

Dijo luego que "la tubería se instalará por tramos cuya longitud será de aproximadamente de 320 metros, lastrados mediante bloques de hormigón armado, que se dispondrán a lo largo de toda la conducción. Para ello, las cañerías deberán soldarse por termofusión hasta conformar tramos de la mencionada longitud, tarea que se llevará a cabo en la dársena de submarinos de la Base Naval Mar del Plata".

En cuanto al acopio transitorio en el obrador, en pocos meses irá dando paso a una serie de tramos de gran longitud -dentro del espejo de agua del puerto- como primera etapa de la preparación de la cañería que permitirá instalar el emisario submarino.

Con relación a los caños, el titular de OSSE comentó que "se están fabricando de acuerdo con los más rigurosos estándares de calidad que exigen las normas internacionales; el plan de control abarca tanto a la materia prima como a la tubería terminada". Acerca del cumplimiento de los requisitos de calidad especificados por las normas, precisó que "el control es llevado adelante como parte de la rutina de trabajo en el laboratorio de la fábrica, a la vez que en forma periódica se realizan auditorias o ensayos de verificación externos".

Más detalles

Si bien hay muchas plantas en el mundo -incluida la Argentina- en las que se producen tuberías de polietileno de alta densidad de pared sólida, existen solamente 2 con capacidad para fabricar la cañería del diámetro requerido para el emisario submarino de Mar del Plata. Se necesita contar con una línea de extrusión de cañería con un cabezal que alcance 2 metros de diámetro. A partir del año 2005 un fabricante noruego realizó la primera provisión de tuberías de estas magnitudes y hace 2 años el fabricante chileno Tehmco comenzó a competir en esta escala de proyectos, merced a una línea de fabricación de última generación, montada en instalaciones que se ubican en las afueras de la capital trasandina.

Actualmente, en forma directa, trabajan en la obra medio centenar de operarios, choferes y maquinistas; a ellos se suma el plantel técnico y administrativo asignado a la misma. Casi la totalidad del personal empleado es de Mar del Plata y se prevé que la plantilla se siga incrementando a medida que progresen los trabajos.

Complementariamente, dentro del ritmo previsto, avanza también la ejecución de un espejo de aguas calmas o "mini puerto" en la zona de arranque del emisario, desde donde operará la draga que realizará las tareas de excavación y perfilado de la zanja. Asimismo, se está concluyendo la primera etapa de las escolleras, por lo que comenzarán las excavaciones interiores para erigir el frente de atraque sobre la escollera.

Una larga historia

Vale recordar que la planta de efluentes cloacales de Camet, construida hace más de dos décadas, incluía una segunda etapa necesaria, el tendido del emisario submarino, para completar el proceso de tratamiento. Un primer proyecto y una primera adjudicación para esta obra fue una de las apuestas más fuertes del entonces intendente Elio Aprile, que terminó transformándose en una frustración. Aprile licitó y adjudicó el tendido del emisario submarino para llevar las aguas y desechos cloacales domiciliarios y tratarlos a una distancia de casi 4 mil metros de la costa, pero la obra, a poco de comenzar, fue abandonada por la empresa adjudicataria que encabezada el grupo Benito Roggio. La crisis de comienzos de siglo que terminó con la convertibilidad y disparó los precios de obra hizo trizas aquel proyecto -también la intendencia de Aprile- y la deuda quedó pendiente.

El sucesor en el Palacio Municipal, Daniel Katz fue quien, en sintonía con la administración Kirchner, volvió a la carga con esta idea y obtuvo de la Nación el compromiso de licitar y financiar la construcción del emisario en Camet.

El 13 de abril de 2008, ya con Gustavo Pulti como intendente y Cristina Fernández en la Casa Rosada, se abrieron los sobres con un menú de ofertas.

El gran conducto

El emisario submarino que se instalará desde la planta Ingeniero Baltar de Camet es un tubo de 3.810 metros que se internará en el mar para descargar a esa distancia de la costa los desechos cloacales de la ciudad. El conducto tiene su punto de salida en la planta y está compuesto por un primer tramo de 3.284 metros al que le sigue un difusor de 526 metros, para completar el total de 3.810 metros.

El más corto de los segmentos es una solución técnica para la adecuada dilución del efluente y posee 130 tubos de salida, a intervalos de 4 metros, que culminan el vertido a una profundidad media de 13 metros.

Todo el conducto tendrá un diámetro uniforme de 2 metros y el proyecto básico contempla su construcción mediante tuberías de polietileno de alta densidad (PEAD), material extensamente empleado en conducciones similares.

Para desarrollar los estudios técnicos necesarios sobre la realización del proyecto básico y la confección de los pliegos, se convocó a especialistas en la materia tanto en el ámbito nacional como internacional. Durante todo este proceso, el personal técnico de OSSE participó activamente con sus pares de la Nación y los expertos.

Los estudios previos realizados mostraron la excelente capacidad autodepuradora del medio marino respecto a la carga orgánica vertida y además no se detectaron problemas asociados a elementos y sustancias tóxicas ni desequilibrios que puedan afectar el ecosistema.

Vale recordar que la instalación del emisario submarino requiere del desarrollo de una serie de diferentes tareas en el mar en función de los requerimientos técnicos.

Dadas las características del sitio de emplazamiento, localizado en mar abierto, las condiciones de clima marítimo y atmosférico cambiante y una importante dinámica sedimentaria se hace necesario tener prevista una completa gama de embarcaciones, equipamiento naval, tripulaciones, buzos y enseres a los efectos de poder llevar adelante la obra.

En este contexto ambiental, que surge del estudio de distintas variables abióticas y bióticas del ecosistema intermareal, la construcción del emisario submarino, diseñado para proteger la bañabilidad de la costa, se presenta como la solución ajustada a la protección de los sectores de uso recreativo con el consecuente impacto positivo sobre la calidad sanitaria de la población.

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