Canje: reconocer los pagos del cupón PBI tendría un costo de US$ 1.500 millones

Si la oferta que se les hará a los holdouts para rescatar los bonos en default se parece a lo que trascendió hasta ahora, los fondos buitres deberían dejar a un lado los juicios en los tribunales internacionales y ponerse a brindar (¿graznar?) por la Argentina. Habrán hecho, una vez más, un excelente negocio. Compraron bonos cuando cotizaban entre 20 y 25 dólares y ahora se les reconocería no menos de 44,1 dólares. Si además el Gobierno acepta pagar los intereses acumulados por los cupones PBI, es probable que organicen una fiesta, porque la oferta treparía a US$ 50,2.
Al reconocerse ese "premio" a los bonistas que entren ahora al canje -a pesar de que no arriesgaron porque no aceptaron la oferta de 2005- el Gobierno se vería obligado a emitir un bono por 1.500 millones de dólares y erogaciones anuales por unos 150 millones de dólares adicionales en 2011 y 2012, según calculó la consultora ACM.

Estos pagos se hicieron a los bonistas que entraron al primer canje y recibieron el llamado "cupón PBI". Es una suerte de "premio" por haberse "arriesgado" a acompañar a la Argentina en su evolución económica. No fue un mal negocio: el cupón PBI ya le costó a la Argentina -incluyendo el pago del próximo 15 de diciembre, cerca de 4.000 millones de dólares. Y aun resta pagar mucho más si la economía mantiene un crecimiento apenas moderado.

Clarín subrayó, la semana pasada, que muchos analistas financieros y dirigentes de la oposición calificaron la propuesta como "excesivamente generosa". Algunos piensan que la oferta es suficientemente atractiva sin incluir los pagos acumulados por los cupones PBI.

Hoy se discute si los pagos garantizan o no el éxito de la operación. Para el Gobierno, éxito significaría lograr no menos del 75% de adhesiones.

"Un argumento que podría pesar para que el Gobierno decida no introducir cambio alguno en la oferta, y es el que se esgrime desde fuentes vinculadas con los bancos organizadores, puede provenir de la existencia de una importante aversión al riesgo por parte del Gobierno en términos de que la transacción no alcance una adhesión importante", dice el último informe de ACM.

El analista Eduardo Blasco, de la consultora financiera Maxinver, es partidario de hacer "la mejor oferta posible". "No hay que discutir tanto si se reconocen o no los intereses del cupón PBI, la prioridad debe ser alcanzar el mayor porcentaje posible de adherentes, porque así el problema de los fondos buitres pasa a ser marginal, y la Argentina puede mostrarle al FMI que hizo ofertas de buena fe como para clausurar definitivamente el problema de la deuda en default".

Una incógnita, no menor, es si el Gobierno está o no "analizando" la oferta, o si, por el contrario, los bancos organizadores (Barclays, Deutsche y Citi) entregaron un paquete cerrado: algo así como garantizar una aceptación del 50% (de grandes fondos de inversión) y dinero en efectivo siempre y cuando se respete la propuesta que los propios bancos acercaron al Gobierno.

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