Canje: el BLP participó con $30 millones.

Con la operación que el gobierno nacional consideró exitosa, el Pampa disminuyó sus acreencias en 624.038 pesos, pero obtuvo una tasa libre y una prórroga de cinco años en el pago de Ganancias.
El Banco de La Pampa, con 30 millones de pesos, fue una de las 26 entidades que participó el miércoles del canje de deuda de los denominados Préstamos Garantizados, una operación que le permitió al gobierno nacional reducir en 5.400 millones de pesos los pagos de la deuda externa de este año y en 13.000 millones entre 2009 y 2011. Los apoderados del B.L.P. sellaron ayer, en Buenos Aires, el acuerdo definitivo.

El canje, calificado de exitoso por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, logró una aceptación del 97 por ciento fundamentalmente por la participación de la Administración Nacional de Seguridad Social (Anses) -que en diciembre embolsó los fondos provenientes de las jubilaciones privadas- y del Banco Central de la República Argentina (BCRA).

Los Préstamos Garantizados habían sido entregados a inversores institucionales locales y extranjeros en noviembre de 2001 por el gobierno de Fernando De la Rúa en sustitución de otros bonos reestructurados por un total de 9.804.543 millones de dólares. Junto al Pampa estuvieron los bancos Nación, Provincia, Ciudad, Santa Fe, Córdoba, Neuquén, Santander, Francés, Credicoop, Galicia, Macro, Hipotecario y Patagonia. También las aseguradoras Sancor, Consolidar, San Cristóbal, La Buenos Aires, Liberty, Mapfre, Met Life, Federación Patronal, Provincia Seguros, Nación Seguros y Sipa.

El Pampa es uno de los pocos bancos del país que tiene una mínima cantidad de títulos públicos en su patrimonio. Su intervención en el canje de nuevos títulos de deuda fue a través de un bono que se llama Préstamo Global 2008 y que antes el 2001 era un simple título público. Con la llegada de Domingo Felipe Cavallo, en marzo de ese año, al Ministerio de Economía, esa acreencia pasó a denominarse Préstamos Garantizados. Luego el gobierno de Eduardo Duhalde lo pesificó. El valor técnico original del Bono Global 2008 era de 9.804.543 dólares y al ser pesificado pasó a valer 31.201.921 pesos, con vencimientos entre 2009 y 2011.

Por el canje, la acreencia del B.L.P. disminuyó de 31.201.921 pesos a 30.577.883 pesos (el 97 por ciento del valor original), pagadera en 2014; pero a su vez logró que el pago del impuesto a las Ganancias por 7 millones de pesos (deviene del CER del bono anterior) también sea prorrogado cinco años.

Ganancias y pérdidas.

Los canjeadores (14 bancos, 10 aseguradoras y dos organismos públicos) obtuvieron algunas ventajas. Se sacaron de encima bonos que ajustaban capital por el coeficiente CER (que replica la inflación oficial y les había restado capital potencial en los dos últimos años) para tomar otro que, tras pagarle un interés fijo del 15,4 por ciento por un año, pasará a regirse por una tasa libre (la Badlar, que es la que pagan por los plazos fijos superiores a un millón de pesos, más 275 puntos básicos). Esto supone que a los actuales valores de mercado cobrarían una tasa del 15,6 por ciento, es decir, no muy diferente de la que percibirán el primer año.

El tramo local del canje (próximamente se intentará abrir el internacional, que contempla títulos elegibles por otros 18.100 millones de pesos) abarcó un universo de títulos agrupados que se dio en llamar P.G. por 15.500 millones, de los cuales fueron canjeados 15.100 millones

Los beneficios para el gobierno (ahorro nominal de 300 millones en el stock de deuda, porque los bonos se canjearon con una quita del dos por ciento, y postergaciones de pagos por un total de 13.200 millones de pesos) en realidad se extenderán por tres años, dado que el trueque consistió en que los inversores entregasen bonos que iban a vencer a partir de junio y hasta fines de 2011 y tomen a cambio uno nuevo (Bonar 14) por cobrar en 2014. Para esa época, Cristina habrá dejado la presidencia.

Comentá la nota