Canje para ganar aire y descomprimir al Indec

Canje para ganar aire y descomprimir al Indec
El ministro Amado Boudou presentó una operación financiera para cambiar títulos que vencen en el corto plazo y ajustan por la inflación del Indec por otros de más largo aliento y con otra tasa de interés. El mercado celebró la noticia.
El Gobierno presentó el canje de deuda de corto plazo indexada por CER por un monto de 8300 millones de pesos. Este es el primer tramo de un programa que tiene como objetivo mejorar el escenario de vencimientos para los próximos tres años y reabrir los mercados voluntarios de deuda. La operación, que fue presentada por el ministro de Economía, Amado Boudou, incluye los títulos PRE9 y PR12 con vencimientos entre 2010 y 2012. Estos papeles ajustan de acuerdo con las cuestionadas mediciones de precios del Indec y serán canjeados por el Bonar 2014, que paga intereses a una tasa Badlar –ronda el 13 por ciento– más 275 puntos básicos (2,75 por ciento). Ese es el principal atractivo para los tenedores, ya que así podrán deshacerse de los bonos que ajustan por CER, equivalente al IPC elaborado por el Indec. Por eso, en el Palacio de Hacienda confían en que la operación tendrá un alto grado de aceptación. El impacto del canje, tanto para el stock de deuda como para los vencimientos, será reducido, pero en el Gobierno enfatizan que es el comienzo de una serie de operaciones. El bonus track es la reapertura del canje para el remanente de préstamos garantizados que no entraron en la oferta de enero.

En el Ministerio de Economía están convencidos del éxito de este primer tramo del canje. El universo de tenedores de bonos se encuentra principalmente en el mercado local: el 25 por ciento está en manos de distintas agencias del sector público, principalmente la Anses, y el 75 por ciento pertenece a privados. "Vamos a continuar con la política de administración de pasivos en el marco del desendeudamiento, poniendo en funcionamiento un canje voluntario de los pasivos de más corto plazo, ajustados por CER, para canjearlo por el Bonar 2014, un bono que tiene mucha liquidez", explicó Boudou. Como sucedió el miércoles pasado, cuando el equipo económico confirmó la inminencia del nuevo canje –que Boudou había anticipado en un reportaje con este diario–, el anuncio de ayer impulsó la cotización de los bonos (ver aparte).

De esta forma, el Palacio de Hacienda puso en marcha la primera pata del programa para obtener financiamiento para los próximos años y "normalizar" su situación en el mercado financiero internacional. Los otros dos pasos sobre los que pretende avanzar son más polémicos: reabrir el canje para cerrar el conflicto con los holdouts –que rechazaron la reestructuración de 2005– y renegociar los 7000 millones de deuda en default con el Club de París. Ayer, el titular de la cartera económica remarcó que con esta medida "damos un paso adicional en el retorno a los mercados financieros y fundamentalmente como una forma de fortalecer la posición financiera del año que viene respecto de la carga que tiene la deuda sobre las cuentas públicas". Entre lo que resta de 2009 y 2011 vencen poco menos de mil millones de dólares de los títulos PR12 y PRE9 a canjear. El próximo tramo del canje incluiría alrededor de 13 mil millones de pesos.

Todavía no se conocen las condiciones del canje, pero distintas consultoras privadas estiman que el ahorro de capital e intereses será limitado. El Ministerio de Economía espera publicar la normativa y comunicar las relaciones del canje a comienzos de la próxima semana y concretar la operación a fines de la misma. De todas formas, en el microcentro subrayan que la operación "es atractiva para los tenedores en tanto se sacan de encima los títulos ajustados por CER, que depende de la medición de precios del Indec, y pasan a una tasa Badlar, que establece el Banco Central". La tasa Badlar surge del promedio de las tasas de plazos fijos a treinta días de más de un millón de pesos en el sector privado. Además, algunos analistas explican que al tratarse de deuda de corto plazo la entidad que conduce Martín Redrado tiene un mayor grado de control sobre la tasa de interés.

En el Palacio de Hacienda explican que la deuda con CER es muy heterogénea y sostienen que "la mejor opción consiste en un conjunto de soluciones parciales enmarcadas en un programa integral de gestión de esos pasivos". Según los últimos datos disponibles, la deuda del sector público nacional asciende a los 136.662 millones de dólares, una relación deuda-PIB del 47,6 por ciento en el primer cuatrimestre del año. El 43 por ciento del total está nominado en dólares y el 33 por ciento, cerca de 43 mil millones de dólares, corresponde a deuda nominada en pesos que ajusta por CER.

De ese tercio de la deuda, cerca de la mitad se encuentra en manos del Estado, fundamentalmente el Cuasi Par, el Descuento, el Par y el Cupón PIB. Así, el canje anunciado ayer incluye una parte muy pequeña de los pasivos que ajustan con el equivalente del IPC del Indec. Aunque la suma no sea significativa en relación con el total, desde un banco extranjero destacaron que "toda medida para atenuar la necesidad de fondos y alargar vencimientos apunta a mostrar sustentabilidad y eso sirve".

Además del PRE9 y el PR12, Economía reabre la posibilidad de canje para los PG Globales ‘08 en las mismas condiciones ofrecidas en enero. "Como accesorio de este canje, reabrimos en las mismas condiciones el canje de Préstamos Garantizados para quienes quedaron con algunas tenencias y la semana que viene brindaremos más detalles", subrayó el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino

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