Canje: oferta favorecería a los pequeños bonistas

Canje: oferta favorecería a los pequeños bonistas
Economía no los obligaría a suscribir bono con efectivo. buscarán «encapsular» a fondos buitre
La oferta definitiva para reabrir el canje de deuda se conocerá en diez días y el objetivo del Ministerio de Economía es lanzarla a más tardar dentro de 45 días, es decir antes de fin de año. Según pudo averiguar este diario, uno de los puntos que finalmente se incorporaría en la propuesta es una cláusula especial para favorecer a los pequeños bonistas.

Hasta ahora, sólo los grandes inversores -como los fondos Gramercy y Marathon- manifestaron que están dispuestos a participar de una reapertura de la operación realizada en 2005. Con ellos, Economía se asegura una participación del 50%, es decir que reunirían una base de u$s 10.000 millones en bonos sobre un total de u$s 20.000 millones que se mantiene en default.

El problema que se presenta ahora es convencer al resto de los bonistas para que entre. En ese grupo se encuentran unos u$s 4.000 millones que aún están en manos de ahorristas de Italia, Alemania y los Estados Unidos que decidieron no participar en la operación de 2005. Aunque se trata de un porcentaje relativamente menor, es clave lo que definan para que el Gobierno pueda conseguir un umbral de aceptación del 75% como mínimo.

Por estas horas, el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, discute con el consorcio asesor de bancos conformado por ejecutivos de Citi, Deutsche y Barclays respecto de la mejor manera para encarar a estos pequeños inversores.

En ese sentido, la decisión principal sería eximirlos de aportar efectivo para participar de la transacción. Como ya trascendió hace tiempo, la oferta incluye el canje de bonos, pero además la suscripción de inversores de un nuevo título emitido por la Argentina por u$s 1.000 millones.

«Será muy difícil, casi imposible, que un pequeño bonista italiano aporte cash en la operación. Por eso, sería lógico dejarlos fuera de este requisito», reconocieron fuentes que participan de las negociaciones.

La pregunta obvia es quién pone el dinero. El ministro de Economía, Amado Boudou, le sugirió al embajador italiano, Stefano Ronca, en la reunión que mantuvieron el lunes, que sea el Gobierno de Italia el que aporte los fondos. Pero el diplomático le explicó que «por las condiciones políticas en mi país, parecería imposible que se acepte este pedido», en relación obvia a los ataques que recibe Silvio Berlusconi. Por lo tanto, aún está abierta la discusión respecto de quién pondría este «cash» en vez de los pequeños bonistas.

Otro de los aspectos en los que se trabaja aceleradamente es en el tratamiento de lo que sucederá con aquellos que decidan no entrar en el canje, con el objetivo de seguir litigando en contra de la Argentina. Una opción que ya está en plena elaboración por parte del estudio de abogados argentinos en Wall Street Cleary, Gotlieb, Steen and Hamilton es bloquear futuras acciones legales por parte de estos grupos.

La presentación se realizaría ante el juez neoyorquino Thomas Griesa y consiste en depositar un pago a favor de estos «buitres», que recibirían el mismo tratamiento que el resto de los inversores que sí aceptaron la propuesta.

En la Argentina, esto se conoce en el caso de negociaciones privadas como Acuerdo Preventivo Extrajudicial y en Estados Unidos la figura es la de «cramdown». Si Griesa aceptara dicha presentación, la capacidad de daño de los litigantes sería virtualmente nula y ya no podrían embargar activos de la Argentina. Pero para eso el grado de aceptación tendrá que ser lo más elevado posible. Tendrían que quedar como máximo fuera de la operación entre el 5% y el 6% del monto original que ingresó en default en 2001.

Está confirmado, por otra parte, que la propuesta incluirá íntegramente los cupones PBI (en la misma proporción que en la oferta de 2005) y que se emitirá un nuevo bono -en principio a siete años de plazo- para cancelar los intereses pagados por los nuevos bonos entre 2005 y 2009. Con estos elementos, el valor de la oferta se acerca a los u$s 50 y luce más que atractiva para aquellos inversores que poseen bonos argentinos en default. que se negocian a no más de u$s 30 por cada 100 dólares nominales.

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