Canje: esperan una adhesión mínima del 50% para alejar el temor a default

Desplegarán un operativo para seducir al mercado antes del canje. Boudou se reúne con funcionario del FMI y revela fórmula para medir la inflación. Cristina va a la Bolsa
Arranca una semana clave en lo financiero para el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. El ministro de Economía Amado Boudou hará el viernes su debut oficial ante los mercados cuando lance el canje de deuda en pesos de corto plazo por un total de $ 9.000 millones.

Será la primera de una serie de operaciones que tiene en carpeta hasta fin de año y que persiguen un doble objetivo: aliviar la carga de pagos de deuda hasta el cierre del mandato de Cristina, y retirar del mercado los bonos que ajustan por la inflación oficial para apaciguar las críticas al Indec.

Públicamente Boudou evitó hacer pronósticos sobre el resultado de la transacción, pero en los pasillos oficiales trabajan con la hipótesis de que el piso de la adhesión al canje no debería ser inferior al 50%. Esto es, uno de cada dos tenedores de los bonos a cambiar deberían aceptar la propuesta oficial.

Para lograr este cometido, Economía se guarda un as en la manga. El 25% de los dos títulos que se intentan retirar del mercado (el PRE 9 y PR 12) ya están en manos del propio Estado, en instituciones como la ANSeS, Banco Nación o PAMI. Por lo cual, para alcanzar el objetivo se necesita sumar tan sólo otro 25%. Así, uno de la cada tres inversores privados debería aceptar el convite oficial. No parece un objetivo difícil de alcanzar.

Mañana el Gobierno publicará en el Boletín Oficial el decreto que establece la apertura este viernes. Unas horas más tarde, Economía divulgará la resolución en donde se indicará la relación técnica en la cual se tomarán los dos bonos en pesos indexados por la inflación oficial a cambio del Bocan 2014, un título también en pesos pero que ajusta por la tasa Badlar más un plus de 275 puntos básicos.

La Badlar es la tasa que releva el BCRA por depósitos a plazo fijo en los bancos de más de un millón de pesos. En la práctica, el principal atractivo para ingresar a la operación es cambiar "riesgo Indec" (bonos ajustados por la subestimada inflación oficial) por "riesgo BCRA" (tasa Badlar), una entidad más creíble a los ojos del mercado.

La transacción –que también incluye la reapertura del canje de préstamos garantizados realizado en enero pasado– involucra un monto global de $ 9.000 millones en vencimientos en los próximos dos años, que el Gobierno aspira a postergar. Si lograra una adhesión de al menos 50%, reduciría la carga de deuda en el corto plazo por $ 4.500 millones.

Semana crucial

Será una semana crucial, en la cual las señales que el Gobierno envíe de aquí a el viernes serán determinantes para el resultado del canje. Por ello, en Economía desplegaron una serie de actos que apuntan a mostrar un acercamiento al mercado. El miércoles Boudou se reunirá con el director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, Nicolás Eyzaguirre, y el mismo día Cristina será la oradora principal en el aniversario de la Bolsa de Comercio. Un día después, el jueves, se anunciará la conformación definitiva del Consejo Académico encargado de auditar el Indec y se dará a conocer la fórmula con la que el cuestionado instituto de estadísticas mide la inflación.

"Para continuar con la política de administración de pasivos pondremos en funcionamiento un canje voluntario de los pasivos de más corto plazo, ajustados por CER" (Coeficiente de Estabilización de Referencia, que replica la inflación oficial), señaló el viernes Boudou, durante una conferencia de prensa acompañado por el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino. "El objetivo es volver a los mercados voluntarios", agregó el ministro.

Comentá la nota