El canje de Boudou promete ser otro negocio redondo para los bancos

El canje de Boudou promete ser otro negocio redondo para los bancos
Esperan una oferta similar a la ofrecida por los préstamos garantizados, cuando pudieron contabilizar la tasa de interés como ganancia, algo que no podían hacer con el CER
El canje de deuda atada al CER que está ideando Amado Boudou podría ser otro gran negocio para el sistema financiero. En los bancos, los ejecutivos se entusiasman con un esquema casi calcado al swap de Préstamos Garantizados (PG) de inicios de año. O sea, desprenderse de títulos que pagan según la inflación y pasarse a otro bono que replique la tasa Badlar (la que se aplica para depósitos superiores a 1 millón de pesos). No es que las entidades sufran la manipulación de Guillermo Moreno, ya que tienen contabilizadas las tenencias a valor técnico, que es superior a lo que valdrían los títulos en el mercado. Mediante este mecanismo, el Banco Central les aplica mes a mes una tasa de descuento que disminuye lo que ganarían por el CER. Al final de cuentas, para el sistema financiero, la deuda atada al IPC reditúa cero.

En cambio, si el esquema resulta similar al contemplado con los PGs (algo que se rumorea en las entidades), podrían contabilizar jugosas ganancias por el ajuste Badlar. Es que después de varias idas y vueltas, la secretaría de Finanzas y el BCRA permitieron que las entidades contabilizaran 100% del cupón del título que se entregó por los préstamos garantizados como utilidad. Eso hizo que los bancos aceptaran la propuesta oficial de canje.

"Si Economía ofrece un esquema como el presentado con los PGs, para los bancos es un gran negocio. Siempre es mejor tener Badlar que un CER. Puede haber un free rider que no quiera canjear y quedarse con el bono especulando a que suban mucho y haga una importante diferencia. La cuestión es que toda la tasa Badlar va a engordar las ganancias. Porque dejarían devengarlo completamente. Con una movida contable te dejan utilidades extraordinarias", explicaba un alto ejecutivo de un banco.

"El contador (de la entidad) está esperando la llamada de Boudou", agregaba en medio carcajadas el financista.

Con todo, el sistema podría conseguir una ganancia "limpia" del 14%. Esto sería Badlar más los 200 o 300 puntos básicos (lo que circuló como oferta hasta el momento) descontando un canje a una paridad de 98 por cada 100 de valor nominal.

El sistema financiero tiene una exposición en bonos locales de $ 34.000 millones (descontando Lebac, Nobac y pases). Se calcula de alrededor de la mitad de ese monto es deuda con CER. De hecho, parte importante de las tenencias están en los préstamos garantizados de mayor plazo (los que no participaban de la operación pasada) y los Bogar 2018. Los títulos Par y Discount en pesos están principalmente en manos de la ANSeS y el BCRA, como la emisión de Cuasipar íntegramente en poder del organismo previsional (por herencia de las AFJP).

Para el economista Mariano Flores Vidal, el esquema sería positivo para las entidades ya que el ajuste por Badlar calza mucho mejor que el CER.

"Los bancos deberían tener activos en inversiones que le rindan lo mismo que en el pasivo para tener calzadas las tasas. Por eso es conveniente un bono ajustado por tasa variable como Badlar", dice.

De hecho, el sistema financiero está reduciendo el descalce por CER. La diferencia entre activos y pasivos ajustables se ubica en 55% del patrimonio neto de los bancos, con una disminución de 11 puntos porcentuales en lo que va del año, fundamentalmente por el canje de PGs.

"De esta manera, sigue reduciéndose la exposición del conjunto de entidades financieras al riesgo de tasa de interés real, siendo los bancos públicos los que explican mayormente el descalce a nivel agregado", dice el BCRA en su último informe sobre el sector.

La forma de contabilizar los títulos públicos viene dándole respiro a las entidades. El mismo Banco Central consigna que si no fueran tomados a valor técnico, las ganancias contables de $ 5.300 millones que acumula el sistema bancario en los últimos doce meses (a mayo) se transformarían en pérdidas por $ 2.100 millones. "La contabilización de la exposición al sector privado a valores técnicos (aproximadamente el capital nominal más intereses devengados) viene permitiendo al sistema bancario registrar ganancias contables desde hace ya cinco años", sostiene Econviews.

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