Las candidaturas "testimoniales" generaron malestar en la Iglesia

Las candidaturas "testimoniales" generaron malestar en la Iglesia
Si bien ningún obispo se pronunció todavía, la movida preocupa a la cúpula eclesiástica.
Si el adelantamiento de las elecciones no había caído nada bien en la cúpula de la Iglesia, las "candidaturas testimoniales" que le propuso Néstor Kirchner al PJ causaron indignación. Pese a que ningún obispo se pronunció hasta ahora sobre las repentinas movidas electorales del oficialismo, en empinados medios eclesiásticos resulta inocultable el malestar. Acaso sintetizando el sentir de muchos religiosos, una calificada fuente del Episcopado interpretó las jugadas como "un síntoma de la desesperación" que embarga al kirchnerismo ante la probabilidad, no ya de perder los comicios en varias provincias grandes, sino también en la mayor de todas: Buenos Aires.

El presidente de la comisión de dirigentes laicos Justicia y Paz, que depende del Episcopado, Eduardo Serantes, lo puso en estos términos en declaraciones a la agencia Dyn: "Urge solidificar la todavía débil y formal democracia para que no sea golpeada por situaciones como candidatos que, si ganan, no asumirán". Serantes -a cargo de la comisión que tabuló los acuerdos alcanzados en la Mesa de Diálogo que tendió la Iglesia durante la crisis de 2001 (y que tiene como asesor al obispo Jorge Casaretto)- ya había dicho cuando se anunció el proyecto de adelantar los comicios al 28 de junio que la iniciativa "daña la institucionalidad".

Con todo, lo más novedoso no son las críticas de la Iglesia, que se suman a tantas otras, sino la percepción que conspicuos miembros del clero del conurbano bonaerense -el lugar clave para que el kirchnerismo se alce con un triunfo en la provincia- tienen sobre las chances del oficialismo. Para ellos, la inseguridad está haciendo estragos en las posibilidades del kirchnerismo. "El malestar es tremendo, no ya por haber sufrido un delito o el miedo a sufrirlo, sino porque en muchos barrios la gente debe pagar "peaje" para no ser asaltado", dijo un clérigo.

La fuente fue más allá. Señaló que el pedido de dinero llega en algunos casos a incluir al sacerdote de la parroquia. "Hay gente extraña que viene a pedir plata una vez, dos veces, y, a la tercera, uno empieza a pensar si no es conveniente dársela", admitió un sacerdote que pidió anonimato. Y redondeó: "Es cierto que los creciente problemas económicos están haciendo mella en el ánimo de la gente, pero la inseguridad pesa muchísimo más". No descartó, incluso, que sectores policiales enemistados con el kirchnerismo estén contribuyendo a una mayor inseguridad.

Al señalársele que varias encuestas colocan al kirchnerismo en el primer lugar en la provincia, la calificada fuente eclesiástica del conurbano responde: "Mucha gente no está diciendo la verdad cuando es consultada". Con todo, subraya la "poca consistencia" de la oposición.

En la Iglesia creen que habrá que estar muy atentos al tiempo que resta hasta los comicios. Se refieren tanto a la eventualidad de que siga creciendo la inseguridad y el deterioro social, achicando las chances del oficialismo, como a la posibilidad de que el kirchnerismo, para mejorar su posicionamiento, ensaye nuevas jugadas que profundicen el deterioro institucional.

Comentá la nota