Las candidaturas testimoniales en GBA no le alcanzaron a Kirchner

Las candidaturas testimoniales en GBA no le alcanzaron a Kirchner
Aunque los jefes comunales jugaron fuerte, el oficialismo no pudo hacer diferencia.
El Conurbano, ese territorio electoral exquisito por diversidad política y necesidades, clave para los triunfos kirchneristas de 2005 y 2007, volvió a inclinar la elección provincial, en este caso no en favor del oficialismo. Aunque ajustado, Francisco De Narváez ganaba anoche algunos distritos clave que sostenían su triunfo en la Provincia en una de las elecciones más reñidas de los últimos tiempos. Quedaba así sellada la primera certeza: no le alcanzaban a Kirchner las candidaturas testimoniales de 15 jefes comunales de GBA. Si bien muchos de ellos se imponían a nivel local en sus distritos, en la batalla por llegar al Congreso el Frente sufría una elección dura, "nacionalizada", en donde no podía hacer pie, como esperaba, a partir del peso político y la gestión de los caudillos bonaerenses.

En el campo de las sorpresas aparece Lanús, en donde Díaz Pérez, un delfín kirchnerista, jugaba su primera elección luego de desbancar a Quindimil. Unión Pro le sacaba una leve ventaja al oficialismo. E incluso el intendente, candidato testimonial, peleaba voto a voto los concejales con la gente de De Narváez. Un panorama similar (apenas mejor) pintaba Tres de Febrero, bastión histórico del peronismo y dominado por Hugo Curto, presidente del PJ bonaerense. Allí De Narváez le sacaba ventaja a Kirchner, y Curto (que puso a su esposa como cabeza en la lista) se imponía aprovechando que Unión Pro dividía sus votos en dos boletas. Así conseguía su banca la Tigresa Acuña, estandarte de la campaña oficialista. En Ituzaingó, distrito K desde la primera hora y con el intendente Descalzo como testimonial, el ex presidente y De Narváez estaban empatados.

Lomas de Zamora, tierra de batallas kirchneristas y duhaldistas, tenía final incierto, ya que el oficialismo peleaba voto a voto tanto en la carrera al Congreso como al Concejo. Jorge Rossi, el intendente, fue candidato testimonial.

Hubo distritos en donde el corte de boleta benefició sólo a los candidatos locales, lo que marcó aún más la caída del oficialismo en relación al 2005 y 2007. En Tigre, por ejemplo, Malena Massa (esposa del Jefe de Gabinete nacional) estaba por encima del 50% de los votos, y alrededor del 15% los aportaba una colectora vecinalista. Kirchner no llegaba al 40% (aunque ganaba), y quedaba lejos del 49% que sacó el Frente en 2007.

Se sabe, zona Norte no es propicia para el oficialismo actual: en San Isidro y Vicente López es en donde menos votos sacó Kirchner de todo el Conurbano. En este último distrito, el intendente García (gobierno desde el 87), fiel soldado del matrimonio presidencial, fue con su lista bajo el sello K y perdió su primera elección en 22 años.

Otro revés de los duros llegó desde San Miguel, en donde el kirchnerismo tuvo dos listas que no alcanzaban el 30% de los votos. Así, Kirchner quedó detrás de De Narváez, y a nivel local el candidato de De la Torre (que había desistido de ser testimonial) perdía por amplio margen a manos de Aldo Rico (ni más ni menos, el presidente del PJ local de quien el kirchnerismo se despegó en toda la campaña). El fue el gran ganador del distrito, y aunque se presentó con la fuerza de Rodríguez Saá, resultó la opción más elegida por los votantes a De Narváez que cortaron boleta.

Entre los municipios que defendieron, tal cual el objetivo, la estrategia oficialista están Almirante Brown, donde Kirchner superaba los 40 puntos y Giustozzi, el 50%. En La Matanza el intendente Espinoza y el ex presidente estaban por encima del 40% y aventajaban en unos 10 puntos a Unión Pro. En Quilmes, el intendente Gutiérrez y Kirchner iban parejos en torno al 40% y ese se constituía en otro de los distritos fuertes, justo en la primera elección del intendente. Se leía en la zona que había un voto castigo a Villordo, jefe comunal anterior que había participado del armado de listas de Unión Pro. También aportaron un porcentaje de votos importantes Berazategui, José C. Paz, Merlo, Moreno, Avellaneda, Florencio Varela, Hurlingham. Y también Malvinas, terreno de Jesús Cariglino, quien desde el inicio de la campaña se negó a ser testimonial.

"Era una mochila que había que cargar", coincidían, por lo bajo, anoche algunos intendentes que habían logrado imponerse, aunque sea por poco margen, pero que consideraban haber salvado la ropa del kirchnerismo.

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