La candidatura de Scioli

Por Rosendo Fraga

La eventual candidatura a diputado nacional del gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, genera varias interpretaciones.

La primera es que el ex presidente Kirchner analiza la posibilidad de no presentarse como primer candidato de la lista por el oficialismo. Esto responde a una realidad concreta. A partir de la muerte de Alfonsín, el electorado bonaerense está dividido en tres tercios relativamente equivalentes: el del oficialismo, el del peronismo-disidente y el PRO, y el del ex radicalismo. Ello implica que si hoy se votara, el ex presidente podría perder y él no parece dispuesto a sufrir una derrota electoral.

Esta es la consecuencia más importante de la eventual candidatura del gobernador bonaerense. Pero la fecha límite para oficializar las listas es el 8 de mayo, con lo cual queda un mes por delante, en el que "operaciones políticas" como la realizada alrededor de Scioli pueden hacerse y deshacerse varias veces.

La segunda es qué sucede con la gobernación de Buenos Aires, si el gobernador va de primer candidato a diputado nacional. El oficialismo argumenta que si Gabriela Michetti es primera candidata a diputada nacional porteña, siendo vicejefa de gobierno, la oposición no puede criticar que Scioli haga lo mismo.

Puede criticarse el hecho que ambos fueron votados para ejercer una función ejecutiva por cuatro años y ahora, pese al mandato de los votantes, deciden pasarse al legislativo cuando sólo ha transcurrido medio mandato. Es una objeción política, pero que la justicia electoral probablemente no cuestionará.

Si Scioli y Michetti son electos diputados nacionales, entonces renunciarán a sus cargos ejecutivos el 10 de diciembre de 2009, para asumir sus bancas cuyo mandato vence en 2013. Habrán sido votados y entonces cumplirán el mandato de sus votantes.

Pero el problema surge si, una vez electo, alguno de ellos renuncia a la banca para seguir ejerciendo el cargo ejecutivo.

Entonces se habría producido una estafa al electorado, ya que se los acaba de votar para una función y se descubre que la candidatura había sido una ficción, sólo destinada a engañar al electorado.

Esto es lo que sucedió con la candidatura a senadora nacional de Alicia Kirchner. El kirchnerismo necesitaba alguien que portara el apellido familiar para la elección de senadores nacionales en Santa Cruz. Pero una vez electa, dejó la banca para retornar al decisivo Ministerio de Acción Social.

La tercera es que gana Scioli en caso que finalmente asuma la candidatura a primer diputado nacional o a segundo, si como algunos dicen, finalmente Kirchner sería el primero y el gobernador bonaerense el segundo, ya que hoy en política, prácticamente todo es posible.

Scioli tiene aproximadamente 15 puntos más de imagen positiva que el ex presidente. Pero no obtiene los mismos puntos de diferencia en términos de votos. La imagen positiva del primero ronda el 40%, en cambio la del segundo se acerca al 20%. Pero en votos la diferencia es mucho menor, dado que la adhesión al oficialismo en el territorio bonaerense no depende de la simpatía de la opinión pública, sino del sustento que den al oficialismo los intendentes del Gran Buenos Aires, sea quien sea el candidato que encabece la lista kirchnerista.

El kirchnerismo tiene entre 10 y 15 puntos menos que en las elecciones de 2005 y 2007 y ello es la pérdida del voto en el interior de la provincia, a consecuencia del conflicto del campo y estos votos no los recupera Scioli.

Pero cabría la posibilidad de que el gobernador, viendo que los dos años de mandato que le quedan serán de desgaste, por las consecuencias económicas y sociales de la crisis global, decidiera replegarse para preservar su imagen, con vistas a jugar un rol en las elecciones presidenciales de 2011. Si así fuera, el gobernador vería en la candidatura la alternativa para replegarse, con un argumento político concreto.

Por último, la eventual candidatura de Scioli confirma que él es la figura que Kirchner ve con mejores ojos para la elección presidencial que viene. El gobernador ha decidido jugar su suerte a la del ex presidente y esto le ratifica la posibilidad que lo reemplace en la primera candidatura oficialista, en la decisiva provincia de Buenos Aires.

El autor es director del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría

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