Candidatos que sueñan con Olivos (o la gobernación)

A su modo, todos son testimoniales: los candidatos «top» que mañana por la noche se inscribirán en la Justicia para competir, el 28 de junio, por hipotéticas bancas en el Congreso enfrentan la elección como una preliminar para la batalla grande de 2011.
En las tres boletas principales, la del PJ, la de Unión-PRO y la del acuerdo entre la Coalición Cívica y la UCR aparecen presidenciables en carrera oficial y aspirantes a mudarse, en dos años, a La Plata. La certificación de que sin 2009 no hay 2011.

Contra reloj, con negociaciones frenéticas, ayer se perfilaba la grilla de cada tribu con frentes abiertos que podrían forzar retoques: la tensión entre Elisa Carrió y Julio Cobos, los tironeos de Felipe Solá con Francisco de Narváez y Mauricio Macri y los sacudones en el oficialismo.

El mapeo, anoche, presentaba el siguiente panorama:

Néstor Kirchner, para mantener el suspenso y evitar una ola anticipada de impugnaciones, dejará el anuncio formal para la última hora, aunque se descuenta que será la cabeza de la lista del Frente Justicialista para la Victoria (FJpV). En el hiperkirchnerismo se tientan con creer que una victoria contundente -anoche, en Casa Rosada, hablaban de que ganarán «como mínimo por 10 puntos»- reinstala al patagónico para la presidencial de 2011.

No es el único que lo piensa: Daniel Scioli se ve a sí mismo como «el cambio dentro del cambio» en el peronismo. Con algo de sobriedad, hay quienes le atribuyen a Sergio Massa -que irá cuarto- tener también pretensiones presidenciales. El alcalde con licencia de Tigre aparece, sin embargo, mejor rankeado para una aventura por la gobernación, destino que, entre carcajadas, en Olivos, Kirchner dijo que se preservaba para sí mismo.

De Narváez y Solá apuestan también su futuro: el empresario es el primer postulado para ser gobernador, y Felipe promete salir a recorrer el país para disputar la sucesión de Cristina de Kirchner. Pero no faltan a su lado los que le soplan la alternativa de ir por su tercer mandato como gobernador, con lo que entraría en colisión con su compañero de lista.

Otra «fórmula» que se saca chispas es la que comparten Margarita Stolbizer y Ricardo Alfonsín, ambos con pretensiones de instalarse en La Plata. De origen radical, apuestan al esquema del pan radicalismo, aunque la dama, a pesar de su cercanía con Elisa Carrió, no descuida su vínculo con Julio Cobos mientras Alfonsín, que busca instalarse como jefe de la UCR de Buenos Aires, estableció una empatía casi mística con la jefa de la Coalición Cívica.

El realineamiento del radical, que en las últimas tres elecciones se fragmentó en varias marcas -López Murphy, Carrió, Lista 3, radicales K-, aparece, más allá de los revoleos entre la CC y el cobismo, como un dato relevante porque, salvo por la permanencia de algunos intendentes sueltos todavía cercanos a la Casa Rosada, concentraría el voto en una sola boleta el voto radical. Refuerza, además, sus históricos acuerdos centristas al mantener la alianza con el socialismo y hacer perdurar el entendimiento con el ARI de extracción no peronista.

El peronismo, en cambio, vuelve a ofrecer dos opciones -hay una tercera, que encabeza Luis Patti y donde confluyen grupos residuales del duhaldismo y el menemismo- como ocurre, casi sistemáticamente -con excepciones en el 89 y el 91- desde el 85 cuando el PJ oficial, con Herminio Iglesias, compitió con la renovación de Antonio Cafiero. En las últimas cinco elecciones, en la provincia de Buenos Aires, el peronismo se quedó con entre el 62% y el 65% de los votos. Ése es el caudal por el que pelean, ahora, Kirchner y De Narváez, este último con expectativas de sumar sectores independientes que pueda aportarle Macri.

Vuelven, además, los candidatos sindicales: Claudia Rucci y Alfredo Atanasof (Unión-PRO) y Héctor Recalde y Antonio Caló (FJpV) se encuentran en lugares «a salir». En planos inferiores aparecen más figuras, por ejemplo, las que quiere incorporar Luis Barrionuevo, vía colectoras, en Unión-PRO.

En cambio, es -en los días que se veían hasta anoche- casi irrelevante la presencia de referentes rurales en las boletas de diputados nacionales. Solá puede, en parte, considerarse como tal; el acuerdo CC-UCR tenía, en tanto, en gateras a la productora de Chivilcoy, Laura Cagnone.

Abundan, por otro lado, las reelecciones: De Narváez, Recalde, Carlos Kunkel, Diana Conti, Felipe Solá y Jorge Sarghini, entre otros, buscan en junio retener sus bancas como diputados. En las secciones, esa situación se repite: Raúl Torres (PJ-Primera), Patricio García (PJ-Cuarta), Jorge Macri (Unión-PRO, Tercera), Osvaldo Goicoechea (PJ-Quinta), entre otros tantos, aparecen en la grilla de reelectos en marcha.

A Kirchner, con su vuelco definitivo al PJ y la CGT, se le fuga un sector «progre» que se encolumnó detrás de Martín Sabbatella donde, por primera vez, marca fuerte presencia electoral oficialmente la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), cúpula sindical que tuvo un acercamiento con los Kirchner, pero luego se distanció estar ahora en un virtual punto de no retorno. CTA pone a Gabriela Iturraspe mientras que el tercer escalón lo ocupa el piquetero ex K, Jorge Ceballos.

Otra característica, saliente, del cierre que operará mañana a la noche será la superabundancia de candidatos que no tienen pensado asumir: Scioli es el más notable -ayer, Kirchner, dio a entender que asumiría-, pero no el único. En la provincia, sobre todo entre los peronistas, hay una larga lista de intendentes y legisladores provinciales que se anotarán como candidatos a concejales en sus distritos.

Habrá, de hecho, varios primeros candidatos en las seccionales del FJpV que no asumirán: el intendente de Olavarría José Eseveri en la Séptima, el vice Alberto Balestrini en la Tercera, la ministra Cristina Álvarez Rodríguez en la Primera -donde se plantó duro Jesús Cariglino- y Ariel Franetovich, alcalde de Chivilcoy, en la Cuarta. Si de Scioli y Kirchner dependiera, en la Quinta debería encabezar Gustavo Pulti, intendente de Mar del Plata, quien propuso que en su lugar vaya Marcelo Artime, su mano derecha, con Ana Asa (Necochea) tercera. Seguía el tironeo, anoche, con Cristian Breitestein, jefe de Bahía Blanca, para que encabece la Sexta, posibilidad a la que se resiste con amagos de pegar un portazo. Sugiere en su lugar a Iván Budassi o Jorge Otarán.

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