Los candidatos deberán enfrentar la apatía creciente del electorado

Una encuesta realizada en la provincia asegura que el alejamiento de la política es más notoria entre los jóvenes. Los partidos pierden cada vez más afiliados.
A ocho años de la aguda crisis que marcó un pico en el descreimiento en la política como herramienta de transformación social, el electorado se encamina nuevamente hacia las urnas lejos del entusiasmo que caracterizó el inicio de la actual etapa democrática.

Golpeado por las reiteradas desiluciones de apellidos diversos y los cíclicos traspiés económicos, la relación entre los cordobeses y los partidos políticos fue cada vez más escuálida durante la última década.

De acuerdo a un relevamiento de la consultora Delfos, "desde 1999 el partido que más seguidores perdió fue el radicalismo; en los últimos 10 años dejó de pertenecer el 41 por ciento de sus simpatizantes. El justicialismo, por su parte, cayó un 10 por ciento", indica.

No sólo en estos últimos 10 años la gente se ha vuelto más apática sino que además "son las nuevas generaciones las que se muestran cada vez menos interesadas en la política", explica el estudio.

Entre los jóvenes casi siete de cada 10 no se identifica con un partido político. En este segmento, el PJ logra captar la adhesión del 11 por ciento, la UCR del nueve y el Partido Nuevo sólo el cinco.

Un dato a tomar en cuenta es que en 10 años la UCR perdió un 57 por ciento de jóvenes seguidores: en 1999 el 21 por ciento de la juventud se identificaba con el centenario partido.

"Si bien el radicalismo es el partido que más se debilitó, en cuanto al PJ lo que hay que remarcar es que si bien entre los jóvenes y adultos mantiene un caudal similar al del ‘99, es entre los mayores de 50 años donde perdió fuerza. A fines de la década del ‘90 el 30 por ciento de los cordobeses de más de 50 se identificaba con el justicialismo, actualmente el indicador cayó al 23 por ciento", aseguró Delfos.

Del análisis por nivel socioeconómico surge que la clase media es la más alejada de los partidos, el 63 por ciento no se siente representada por ninguno. Sin embargo, llama la atención que comparado con el ‘99 es en "la clase baja donde hay mayor cantidad de cordobeses que, quizá cansados de tantas promesas incumplidas, dejaron de creer en los políticos".

En cuanto a la identificación partidaria el peronismo tiene su mayor caudal en la clase baja y en la clase alta sucede lo mismo con el radicalismo.

A la luz de los números, "el partido creado por Luis Juez ha tenido mayor receptividad entre los segmentos altos y medios de la ciudad pero aún no tiene una gran llegada a los sectores humildes", destaca la consultora.

Respecto del ‘99 el radicalismo perdió una masa importante de seguidores fundamentalmente en la clase media en manos del Partido Nuevo.

Finalmente, "las mujeres están más descreídas que los hombres": entre "ellas" el 62 por ciento no se identifica con ningún partido y entre "ellos" el indicador cae al 48 por ciento.

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