Candidata al Premio Nóbel de la Paz objetó manejo sectorial de aborígenes.

Una de las mujeres argentinas más reconocidas mundialmente por su acción humanitaria está nominada nuevamente en la terna para recibir el Premio Nobel de la Paz, ocasión que fue propicia para conocer su pensamiento sobre varias temáticas en particular sobre los cortes de ruta que se registran por parte de aborígenes en el oeste, expresando su objeción al manejo que hacen políticos de las necesidades de los pueblos originarios.
Al ser consultada en Radio Uno sobre su visión personal en relación a los cortes de ruta que protagonizan aborígenes sobre la ruta Nacional 81, dijo "los malos políticos usan a la gente para hacer sus proselitismo, y la gente se suma a lo que dice la multitud, es muy fácil para la gente que quiere hacer mal lograr el daño".

Consideró que a los aborígenes se "los convencen de forma muy fácil, porque ni siquiera entienden bien el idioma castellano" agregando Petrosino que durante su vida en el extremo oeste han logrado acciones positivas para la calidad de vida de los aborígenes pero trabajando "desde el corazón".

"Nosotros hemos logrado -porque lo pidieron ellos y lo realizó el gobierno provincial-, poner luces en la comunidades, y tener luz en el oeste eso es algo tan insólito que no lo puedo creer, después de trabajar durante 14 años" apuntó pero señaló un caso de un piquete en su zona.

Relató que una vez convencieron a una comunidad aborigen para que hagan un piquete para que pidan un generador de luz, "son usados, y por supuesto que son usados y después los dejan porque los utilizaron en todas las campañas".

Si bien no mencionó a nadie en particular que podría estar detrás de las protestas de Las Lomitas e Ingeniero Juarez, fuentes de las comunas de esas localidades deslizaron la versión que sectores políticos opositores al gobierno provincial serían los que propician y alientan los pedidos de los aborígenes. Incluso suministrándoles alimentos y logística.

Destino

Adelantó Petrosino que si llegará a ser elegida Premio Nobel de la Paz, el dinero del galardón lo utilizaría para construir casas para aborígenes del oeste formoseño.

Recordó que divide su tiempo entre el desierto mendocino, y el oeste Formoseño, comentó directamente cuando se le preguntó en que andaba trabajando,"estamos atendiendo a las comunidades cerca de El Quebracho, el Cruce y Divisadero, haciéndoles casitas, llevándoles un camión con mercadería e indumentarias, amando y tratando de ser un instrumento de paz entre los criollos y los aborígenes", pero volvió a decir: "Amando más que nada", indicó con su formación religiosa.

Pedido de los aborígenes

Pero su incansable trabajo hacia las comunidades aborígenes no tiene fin: "Estoy yendo de nuevo, y en realidad hay muchos que están sin casas, y si me lo dan –indicó por el premio Nobel- haría casas para ellos en sus comunidades.

Creo que el gobierno ha hecho muchas cosas, como escuelas, pero ahora en este momento hay muchas cosas que se están haciendo, pero nunca es suficiente porque son muchas las necesidades es por eso que hay que sumar esfuerzos".

Hablando de esfuerzos, Petrosino pone todo el suyo para los demás, incentivada por el amor al prójimo sigue dando de sí misma: "Trabajamos con nuestra propias manos, con nuestros esfuerzos, con mi familia, solos sin subsidios estatales, sin personería jurídica durante 40 años, esto es demostrarle al mundo que siguiendo los principios evangélicos y a los grandes maestros todo llega de manos de Dios, es por ello que tratamos de amar y dar un poco de paz a este mundo tan convulsionado.

La fe

Como una verdadera enseñanza hacia la comunidad toda, la misma indicó cual es el punto de partida que la hace trabajar para los demás: "Se suma a partir de uno, yo hago lo que puedo y los demás que me sigan si quieren, nosotros empezamos a hacer escuelas y después el gobierno hizo un montón de escuelas.

En vez de pelear tanto porque no las hacen siempre digo que cuando vayan arriba –indicó literalmente por el día de su fallecimiento- no me van a preguntar que hizo tal o cual gobierno, sino que hiciste vos cuando había hambre, cuando no había casa, que hiciste vos como persona, yo creo que hay que sumar el esfuerzo de cada uno de nosotros, y a los que están en el gobierno la gente tiene la obligación de recordarles esto porque hay muchas necesidades".

Es por ello que, al tener ese amor hacia el prójimo, sus palabras demuestran la pureza en su persona: "Yo puedo cambiar a partir de mí al ser humano, a ser mejor, a confiar que hay algo mejor después de esto, y darle lo que tengo, si tengo dos pares de zapato les doy uno".

Además de trabajar en tantos lugares del mundo, Naty ayudó a su querida Formosa: "Yo estoy muy feliz de estar en Formosa, porque amo a la gente, quienes se suman a ayudarme, hemos logrado juntar 2500 personas donde armonizamos al aborigen y al criollo", criticando los proyectos de diferentes sectores que nunca se cumplen.

Al ser consultada que siente en lo personal ser nominada para este premio finalizó diciendo: "Quisiera para poder hablarle al mundo entero de Jesús porque mi tarea es para Dios, es por ello que poder darle de comer a 7500 por día durante muchísimas personas acá en Bahía Blanca, fundar tantos hogares agradezco cada día lo que Dios me da.

Pero creo que hay muchísima gente que se lo merece mucho mas y en lo personal no creo que me merezco un premio, solo hago lo que tengo que hacer".

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