Cancillería cuestionó viaje del príncipe William a Malvinas

Cancillería cuestionó viaje del príncipe William a Malvinas
El hijo mayor de Lady Di entrenará allí por el curso de piloto. Desde el Gobierno dijeron que se "pone en evidencia, una vez más, la continuada presencia militar británica en espacios terrestres y marítimos argentinos".
El gobierno nacional consideró este lunes que el viaje del Príncipe William del Reino Unido a las Malvinas pone "en evidencia" la "continuada presencia militar británica" en las islas "que forman parte del territorio nacional".

William, de 26 años, hijo mayor de Lady Di y segundo en la línea de sucesión a la Corona británica, será enviado a las islas Malvinas en su primera misión militar al extranjero como piloto de rescate de la Royal Air Force (RAF).

La información, difundida por la prensa británica, sostiene que el joven pasará unos tres meses en las islas en el marco del curso que realiza, de un año y medio de duración, para convertirse en piloto de búsqueda y rescate.

En la Cancillería sostienen que "esta circunstancia sólo sirve par poner en evidencia, una vez más, la continuada presencia militar británica en espacios terrestres y marítimos que forman parte del territorio nacional de la República Argentina".

Cerca del canciller Jorge Taiana sostienen que "la ilegítima ocupación británica en general y la presencia de la base militar de Monte Agradable en especial, continúa siendo reiteradamente rechazada y protestada por la Argentina".

Desde el Palacio San Martín recordaron las notas de protesta del 8 de junio de 2004 por la jerarquización de dicha base a través del traslado a las Islas Malvinas del Comando Británico para el Atlántico Sur y la dependencia del mismo de la base aérea de la Isla Ascensión; la del 29 de setiembre de 2005 reiterando la no autorización de vuelos de aeronaves militares británicas que se dirijan o provengan de las islas por espacio aéreo argentino indisputado; y la del 28 de octubre de 2008 por la instalación de un polígono de tiro de misiles en Puerto Enriqueta, en el archipiélago austral.

El gobierno nacional viene reclamando desde hace años, en cada foro y organismo multilateral, que el Reino Unido cumpla con las resoluciones que convocan a Londres y a Buenos Aires a reanudar las negociaciones de soberanía de las islas, hasta alcanzar una solución pacífica y definitiva de la disputa.

En ese contexto, la decisión de enviar a William a las islas refleja un fuerte gesto por parte de Gran Bretaña hacia los kelpers. Este hecho se suma a la decisión del primer ministro británico, Gordon Brown, de sumar nuevos vuelos desde Londres a las Malvinas, de manera de suplir la falencia de charter que los isleños rechazaron del continente, porque no aceptaban aeronaves con bandera nacional.

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