Cancilleres de la OEA "dialogarán" Y sigue la resistencia antigolpista

Tegucigalpa.- La misión de cancilleres de la OEA irá a Tegucigalpa ‘para dialogar’ sobre el plan del mediador costarricense Oscar Arias y no para ‘imponer’ una salida, dijo ayer su secretario general, José Miguel Insulza, mientras en Honduras continúa la resistencia contra el golpismo y en Nicaragua sandinistas rechazaron expulsar al presidente Manuel Zelaya.
‘La misión que visitará Honduras en los próximos días tiene por objeto buscar, a través del diálogo, un consenso en torno al Acuerdo de San José propuesto por el presidente Arias’, remarcó Insulza en un comunicado de la Organización de Estados Americanos (OEA), citado por la agencia noticiosa italiana ANSA.

Los cancilleres, entre los que estará el de Argentina, Jorge Taiana, indicó el jefe de la OEA, intentarán diseñar una solución que tenga en cuenta ‘los puntos de vista de todos’ los actores de la crisis.

Insulza ya había explicado el miércoles, cuando la OEA decidió el envío de la misión, que se trata de una ‘continuación’ de los esfuerzos -hasta ahora infructuosos- de Arias y no de un ‘cambio’ en la estrategia continental para resolver la crisis desatada tras el golpe de Estado del 28 de junio pasado.

En ese sentido, añadió Insulza, el esfuerzo de los cancilleres en Tegucigalpa apuntará a ‘restablecer plenamente la democracia y el estado de derecho integrando los puntos de vista de todos’, ya que la misión ‘no va con el propósito de imponer una posición, sino a dialogar sobre el Acuerdo de San José’.

Según Insulza, a través de las medidas sugeridas por el presidente costarricense para superar la crisis ‘es posible encontrar el entendimiento y la reconciliación nacional y permitir que Honduras elija de forma democrática y pacífica sus autoridades (en las elecciones de) el próximo 29 de noviembre’.

La misión estará compuesta por el propio Insulza y, además de Taiana, por los cancilleres de México, Patricia Espinosa de Canadá, Peter Kent;de Costa Rica, Bruno Stagno; e Jamaica, Kenneth Baugh; yde la República Dominicana, Carlos Morales Troncoso.

En tanto, el sábado pasado la resistencia contra el golpe de Estado cumplió 42 días, con la paralización de los sectores más importantes del país, como la salud, la educación y el cierre de aeropuertos, tras la expulsión del presidente Zelaya, informaron dirigentes sociales citados por la televisora regional Telesur.

Según el reporte del corresponsal de esa televisora, los cuatro aeropuertos más importantes del país debieron ser cerrados, porque 95 técnicos y operadores se sumaron a la resistencia.

El dirigente de la Asociación Nacional de Meteorólogos, Ramón García, señaló que ‘nos hemos ido a un paro indefinido exigiendo el restablecimiento del sistema democrático que ha sido interrumpido por el golpe de Estado’.

Aunque las autoridades dicen que sólo se trata de un paro parcial, la aerolínea TACA anunció la suspensión de sus vuelos nacionales e internacionales y los trabajadores de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica también se sumaron al paro.

‘Mientras los hospitales públicos cumplen cuatro días en paro, con todo y las epidemias de dengue y gripe A, los maestros completan una semana más sin labores para exigir la restitución de Zelaya’, detalla el reporte de ese corresponsal. Por su parte, el líder campesino Rafael Alegría, dijo que ‘no estamos de acuerdo en que en San José se firme la renuncia a la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente’, con lo que expresó la principal objeción del movimiento de resistencia al Acuerdo de San José. Alegría dijo que con las dos grandes marchas desde el interior de Honduras, esperan reunir ‘100.000 personas en Tegucigalpa y San Pedro Sula, porque la resistencia está empeñada en apretar para impedir que triunfe la estrategia de los golpistas, que es traer al presidente Zelaya a última hora, sólo para que les legitime las elecciones’. Asimismo, la bancada mayoritaria del gobernante Frente Sandinista en el Parlamento de Nicaragua, rechazó la solicitud de la oposición de expulsar al derrocado presidente Zelaya de ese país.

Chávez dice que gira de Uribe

lo muestra a la "defensiva"

Bogotá.- El presidente venezolano, Hugo Chávez, dijo ayer que la gira de su par de Colombia, Alvaro Uribe, por países sudamericanos para explicar la instalación de bases estadounidenses en su país es porque está a la ‘defensiva’ y teme quedar aislado, y lo desafió a ir a la cumbre regional de la UNASUR en Quito.

‘Es un Uribe a la defensiva, yo conozco bastante a Uribe, incluso, su psicología, como él me conoce a mí. Porque sabe que la situación para Colombia se pone más difícil; Coombia corre el riesgo de quedar aislada en este continente’, dijo Chávez al noticiero del canal de televisión RCN, en declaraciones recogidas por la agencia noticiosa italiana ANSA.

Chávez es el más crítico de los mandatarios de la región contra la nueva alianza militar de Bogotá con Washington, al punto que las relaciones de las dos naciones entraron en una crisis diplomática a raíz del posible acuerdo para establecer siete bases estadounidenses en Colombia.

En ese sentido, el mandatario venezolano dijo que ‘no le estoy prohibiendo a Uribe, ni pudiera hacerlo, sería una pretensión fuera de todo orden’ que haga lo que quiera.

Pero -agregó- dijo estar ‘obligado moralmente como jefe de Estado de Venezuela a protestar y a decir por qué protestamos. Es una amenaza contra Venezuela la presencia de yanquis en Colombia y seguiremos revisando las relaciones en todos los ámbitos’.

El jefe de estado venezolano también retó a su homólogo colombiano para que asista a la cumbre de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) que se realiza el próximo lunes en Quito.

‘Ojalá que vaya Uribe, que dé la cara y nos sentemos a conversar, nada mejor que el diálogo’, opinó Chávez.

Pese a las diferencias diplomáticas entre Caracas y Bogotá, Chávez ordenó a su embajador en Colombia, Gustavo Márquez, que retorne a su labor, luego de haberlo llamado a consultas

Bill Clinton golpea las

puertas de Norcorea

Buenos Aires, ago (Télam, por Alberto Galeano).- Es posible que Bill Clinton haya abierto alguna hendija para que Corea del Norte retorne a la mesa de negociaciones sobre su programa nuclear, tras el viaje que realizó a Pyongyang donde liberó a dos periodistas estadounidenses. Así como el ex presidente Jimmy Carter viajó en 1994 a ese país por pedido del propio Clinton, el ex mandatario demócrata visitó esta semana Corea del Norte, cuyo líder Kim Jong Il lo recibió con amabilidad y agradecimiento, tal vez recordando sus buenas gestiones del pasado.

La influencia de Clinton podría ayudar al presidente estadounidense, Barack Obama, a poner fin a meses de provocaciones militares norcoreanas, motivadas por el estancamiento de las negociaciones con el llamado Grupo de los Seis, que integran China, Japón, Corea del Sur, Rusia y Washington.

De todos modos, el gobierno demócrata manejó con mucha cautela la visita del ex mandatario para liberar a las periodistas estadounidenses Euna Lee y Laura Ling, acusadas de infiltrarse en ese país en marzo pasado, cuando trabajaban para la fundación Current TV, del ex vicepresidente Al Gore.

Pero la visita de Clinton recibió críticas de algunos analistas republicanos que la calificaron como un gesto ‘débil’ hacia el régimen norcoreano, aunque la mayoría de ellos la consideró como un gran paso para que Norcorea retorne a la mesa de negociaciones.

‘En cualquier nueva conversación, nosotros debemos esperar algo de Pyongyang para aliviar los reveses diplomáticos, incrementar nuestra influencia y ganar una recompensa’, opinó Douglas H. Paal, ex representante estadounidense en Taiwán para el gobierno del ex presidente republicano George W. Bush.

En una colaboración para The New York Times, Paal dijo que ‘afortunadamente, la Administración Obama se ha probado a sí misma ser desconfiada. Por ejemplo, ha rechazado la oferta de Norcorea de iniciar negociaciones bilaterales, a menos que Pyongyang cumpla con los acuerdos establecidos por el Grupo de los Seis’, Es difícil prever la actitud que adoptará de ahora en más el régimen de King Jong Il, ya que Corea del Norte abandonó la mesa de negociaciones después que de la Organización de las Naciones Unidas condenara las pruebas de misiles de largo alcance realizadas por este país en abril pasado.

Motivado por el viaje de Clinton, el presidente Obama recuperó su protagonismo en la crisis y admitió que su gobierno le había dicho a Corea del Norte que existe una vía para mejorar las relaciones diplomáticas: ‘No desarrollen más armas nucleares’.

No hay que olvidar que el viaje del ex presidente ocurrió semanas después de que Pyongyang calificara de ‘vulgar’ a su esposa, la secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton, debido a que la funcionaria dijo que Norcorea es como un niño rebelde. Lo que parece cierto es que Estados Unidos quiere retomar la senda abierta tras el acuerdo logrado con Corea del Norte en 2005, por el cual Kim Jong Il cerró el reactor de YongByon, fuente de plutonio para sus futuras armas nucleares, y además prometió desmantelar su infraestructura para construir bombas atómicas.

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