Caña de azúcar convertida en bioetanol

A través de esa dependencia estatal se financiarán proyectos de biocombustibles, a la vez que se buscarán mercados para su colocación. Algunos expertos advierten sobre la utilización de materias primas alimentarias para la generación de combustible.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner inauguró en Tucumán la sede de la Dirección Nacional de Agroenergía (ver página 5), cuyo objetivo será incentivar la generación de bioetanol, que se produce a partir de la caña de azúcar. Desde la Secretaría de Agricultura aseguraron a Página/12 que "el Estado colaborará con la financiación de algunos proyectos y garantizaría la demanda del biocombustible producido". Desde la cartera que conduce Carlos Cheppi no descartaron promocionar también el biogás y el biodiésel. El año que viene entrará en vigencia la ley de biocombustible, que establece la obligatoriedad de utilizar un 5 por ciento de biodiésel para el gasoil y 5 por ciento de etanol en la producción de naftas. Para algunos analistas, los biocombustibles son una amenaza para la soberanía alimentaria. Mientras que para el sector privado, la agroenergía es sinónimo de un actividad del futuro.

Tucumán será el eje de la producción de bioetanol por su especialización en la caña de azúcar. "Esto permitirá el desarrollo de las cadenas de valor, previas a la elaboración del combustible, como los son la generación de harinas, alimentos balanceados, aceites o almidones", agregó Ernesto Quiles, director de Agroenergía. "Hay grandes grupos empresarios con liquidez y capacidad instalada para producir bioetanol. Pero también están los pequeños ingenios que necesitan el apoyo del Estado. Por eso el objetivo de la Dirección será garantizar la producción y la venta de ese combustible", señalaron a este diario colaboradores de Quiles. Según un informe del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, se calcula para 2010 un consumo de gasoil y naftas de 17.723.000 litros y 6.616.000 litros, respectivamente. De cumplirse con los porcentajes fijados en la ley 26.093, se necesitarán 886.152.700 litros de biodiésel y más de 330 millones de litros de bioetanol. Del informe del INTA se desprende que en 2010 se deberán destinar casi 52.000 hectáreas de caña de azúcar para cumplir con los requisitos de bioetanol. "Estamos fijando las líneas estratégicas de una política de Estado en materia de bioenergía o de agroenergía", indicó Quiles, quien agregó: "Es falsa la contradicción u opción entre producir alimentos o biocombustibles". Sin embargo, en abril del año pasado, la ONU estimó que en el período 2005-2008, el precio de los alimentos en el mundo aumentó un 83 por ciento, lo que generó 100 millones de nuevos pobres.

En este sentido, para el especialista Miguel Altieri, por cada litro de biocombustible producido, se necesita 1,36 de petróleo. Es decir, la energía producida a partir de los commodities agropecuarios es también un (agro)negocio para las petroleras.

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