Los de La Cámpora creen que seguirán en la UNT y hacen un guiño a Manzur

Idas y vueltas a Buenos Aires. Reuniones y llamadas constantes. La Cámpora local bulle por estas horas. El cambio de signo político en el Gobierno nacional generó incertidumbre respecto del futuro de la agrupación ultra kirchnerista en la provincia.

Idas y vueltas a Buenos Aires. Reuniones y llamadas constantes. La Cámpora local bulle por estas horas. El cambio de signo político en el Gobierno nacional generó incertidumbre respecto del futuro de la agrupación ultra kirchnerista en la provincia. La mesa de referentes locales de la línea justicialista fundada por Máximo Kirchner busca nuevas estrategias con la intención de crecer, afianzar su relación con el Gobierno peronista tucumano y para abordar el rol de oposición en el ámbito nacional. También renovará sus autoridades de conducción.

Identikit político

¿Cuál es la magnitud del camporismo tucumano? Según diversas fuentes de la organización: 

- Cuenta con unos 700 militantes activos. La mayoría son jóvenes. Alrededor de 70 de ellos prestan funciones para el Estado, gran parte están como contratados.

- Su partido Podemos, un acople que llevó a Juan Manzur como candidato a gobernador, reunió unos 20.000 votos en las elecciones provinciales del 23 de agosto.

- Está encabezado por media docena de referentes, su secretario es el ex legislador Jesús Salim hasta que se defina su reemplazante.

- Dos de los cinco diputados nacionales del Frente para la Victoria (FpV), Mabel Carrizo y Macelo Santillán, son de La Cámpora. Ambos militaron antes, junto a Salim, en la Juventud Peronista (Salim y Carrizo están casados). 

- Cinco directivos de jerarquía en oficinas de organismos nacionales son camporistas: Miguel Albornoz y Federico Casinelli en el PAMI, Gastón Robles y Walter Chávez en la Anses y Jose María Aguilar en la Comisión Nacional de Comunicaciones (CNC) 

- Tres funcionarios de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) son afines o pertenecen a la organización: Atilio Santillán, Facundo Cabral y Ricardo Zupán.

- Podemos sentó tres concejales en bancas del interior. Diego Salim, hermano de Jesús, fue reelecto en Famaillá. Ramiro Ruiz está en el Concejo de Bella Vista. Walter Chávez asumió en Alderetes, pero está de licencia para seguir en la Anses. Es reemplazado por Marcelo Asmed, referente local del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA).

- Tiene alrededor de 20 sedes, entre unidades básicas y casas compañeras (domicilios de militantes que abren sus puertas para reuniones de militancia). 

Replanteo

Varias discusiones se están dirimiento por estos días en la organización. Entre ellas, el cómo seguir, crecer y revitalizarse.

“No estamos terminados, adquiriremos más relevancia”, consideró Jesús Salim. “Los que venimos desde el comienzo creemos que tenemos que participar del PJ y del FpV, porque hay que cuidar el Gobierno de Tucumán”, afirmó. Consideró, por otro lado, que es necesario también el recambio en la conducción. “Deben surgir nuevos cuadros que se pongan al frente de la organización y que lleven adelante a la militancia. Tenemos estudiantes y trabajadores jóvenes y profesionales que están en condiciones de hacerlo. Nosotros (por los conductores actuales) estaremos abocados a otras discusiones. Marcelo y Mabel, por ejemplo, tendrán responsabilidades superiores por cómo se prevé que será el trabajo en el Congreso. Se vienen otros tiempos”, sentenció. 

Afirmó que la relación con Manzur es muy buena y que se encuentran a disposición de la gestión para trabajar en conjunto. 

Casinelli, referente de la capital y secretario de organización, reflexionó también sobre las versiones que hablan de una posible disolución de La Cámpora. “Hay una sobreestimación de nuestra incidencia en las estructuras del Estado y por eso nos ven dependientes de eso. Es un error. Somos militantes, no se acabará la militancia y la ideología por estar fuera de un cargo”, expresó.

Afirmó estar convencido de que crecerán porque hay mucha gente que necesita organizarse y podrá ser contenida. “Esto posibilita reunificar muchos sectores del peronismo. Ahora, más que nunca, La Cámpora va a ser parte de un espacio amplio. No estar a la cabeza de un organismo sólo repercute en términos de visibilidad y de gestión, pero no de estructura política”, concluyó. 

Incertidumbre

Si bien es casi una obviedad política que los puestos más encumbrados en oficinas nacionales serán renovados, los camporistas que ocupan algunos de ellos no cuentan aún con definiciones. 

“Las gestiones de los funcionarios fueron buenas, dinámicas y al lado de la gente. Había varias posturas, pero se definió tener un acto de responsabilidad y continuar hasta que haya, si es que hay, nuevas autoridades. Se dejará todo ordenado para que los que eventualmente ocupen esos lugar lo encuentren de la mejor manera”, adelantó Salim.

Para los que se encuentran trabajando en la UNT el panorama estaría más claro, de acuerdo con dirigentes, dado que la relación con la rectora Alicia Bardón es buena y no sufrirían sobresaltos. 

“No hemos charlado con Alicia, pero ella dijo públicamente que mientras sigamos trabajando íbamos a seguir”, explicó Facundo Cabral, subsecretario de Proyectos Nacionales de Inclusión de la Universidad. Afirmó que el gabinete que integra es plural y que cuenta con representación de muchos sectores. Aseguró que se “saca el sombrero” por el apoyo que Bardón expresó al ex candidato Daniel Scioli antes del balotaje: “fue muy valioso. Se la golpeó con hipocresía porque la UNT cumple un rol estratégico y siempre hay política. Sería ingenuo negarlo. Sobre todo, cuando José Cano y Luis Sacca, referentes del radicalismo, han salido del seno de la Universidad”. 

Subrayó, por otro lado, el trabajo de La Cámpora con los estudiantes y en las facultades. Se mostró preocupado por dos políticas que, espera, continúen: el Progresar y las becas universitarias. 

“No pudimos comprender las demandas, hubo un desgaste. Ahora estaremos atentos en la defensa de lo que conseguimos estos años”, concluyó. 

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