El campo vuelve a presionar con el paro

El campo vuelve a presionar con el paro
La Comisión de Enlace lo propondrá mañana, en Córdoba, si no llega hoy una convocatoria al diálogo por parte de la Casa Rosada
El campo dio ayer por terminada la negociación informal que un sector de la producción venía manteniendo con el Gobierno e instó a la presidenta Cristina Kirchner a que convoque al sector para "abordar los temas hasta ahora demorados". Así, el visto bueno dado por la Comisión de Enlace al presidente de la Sociedad Rural, Hugo Luis Biolcati, para que mantenga abiertas gestiones extraoficiales con el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, quedó sin efecto.

Por eso, si hoy no hay una convocatoria de último momento, los dirigentes anunciarán mañana en Leones, Córdoba, un nuevo cese de comercialización, que sería el noveno contra los Kirchner y podría durar cinco días.

El agro espera reunir allí, en el contexto de la Fiesta Nacional del Trigo, entre 5000 y 8000 manifestantes. Paralelamente, el sector elabora una propuesta programática para enviar a los candidatos que se presenten en las próximas elecciones. Ese documento, que aún se consensúa, sería presentado a mediados del mes próximo en un acto en el estadio Orfeo, de Córdoba, que se espera que sea multitudinario.

"Si había algún margen para las conversaciones con De Vido, eso se terminó. No queremos que Biolcati quede en el medio de una jugada que sólo busca dividir al campo y desgastarlo a él", dijo una fuente de las cuatro entidades ayer, luego de la reunión que mantuvieron en la sede de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) los presidentes de esa entidad, Mario Llambías; de Coninagro, Carlos Garetto, y de Federación Agraria, Eduardo Buzzi. Como ya había ocurrido anteayer en un encuentro similar, Biolcati no participó en el encuentro con sus pares y dejó la representación de La Rural en manos de uno de los secretarios de la entidad, Daniel Pelegrina.

Desde Bahía Blanca, donde disertó sobre la participación de los productores en la política partidaria, el dirigente apoyó las expresiones públicas de sus pares y afirmó: "Nos encaminamos a un final anunciado porque los tiempos apremian. Pareciera que el Gobierno no valora nuestro ofrecimiento de colaboración porque hasta ahora no tuvimos respuesta".

Los ruralistas tienen la certeza de que el Gobierno no ofrecerá nada de lo que piden -baja de retenciones, apertura de las exportaciones, normalización de los mercados agropecuarios y ayuda para los productores afectados por la sequía- y sostienen que el sector ya mostró voluntad de diálogo al postergar hace una semana un paro que parecía inevitable. El pronunciamiento rural de ayer fue el último aviso de que la nueva protesta esta vez se concretará.

"Paciencia oceánica"

"Los productores hemos tenido con el Gobierno una paciencia oceánica, inconmensurable; ahora es tiempo de definiciones", dijo Buzzi, que encabeza una de las entidades más combativas del ruralismo, la más proclive a terminar la tregua de una semana abierta el jueves último tras el pedido "de ayuda" de la Presidenta.

"No levantan el teléfono para hablar con el campo porque hay una incapacidad para hacer política", dijo Llambías. "Tengo cinco teléfonos en mi escritorio y pese a que conocen los números, aún no han sonado", desafió el dirigente. El campo no es recibido por la Presidenta desde julio de 2008.

Aunque algunos ministros dejaron trascender días atrás que se estaba trabajando en una "propuesta" para superar el conflicto, un funcionario de la Secretaría de Agricultura -organismo que no participa directamente en la negociación- dijo ayer que el Gobierno "no está preparando nada" para el sector. De hecho, fuentes cercanas a la mandataria -que ayer volvió a defender las retenciones- niegan ahora que alguna vez haya habido alguna negociación informal.

El comunicado difundido por la Comisión de Enlace, en el que se acusa a la administración Kirchner de "dilatar inexplicablemente" la convocatoria al diálogo les puso la lápida a los contactos que ambas partes niegan en público, pero reconocen en privado.

El campo "ha demostrado con palabras y con hechos ser parte de un proceso serio de búsqueda de soluciones para cada uno de los temas que el sector tiene pendientes", sostiene ese texto. Allí, el agro insistió sobre tres ejes que considera centrales: reconstruir la confianza entre el sector y el Gobierno, normalizar los mercados agropecuarios y abrir las exportaciones, ahora restringidas mediante instrumentos administrativos.

El reclamo rural

* Apertura de exportaciones. El campo reclama la normalización de las exportaciones de carne, leche y granos, actualmente restringidas mediante instrumentos administrativos.

* Normalización de los mercados. El sector también plantea que se liberen los mercados domésticos de la hacienda en pie, la leche y varios productos de economías regionales, actividades actualmente en retroceso.

* Bajar retenciones. Piden, básicamente, la baja de los derechos de exportación para carne, leche y granos, sobre todo para el trigo, el maíz y el girasol.

* Ayuda por la sequía. Reclaman, además, ayuda económica directa para los productores afectados por el fenómeno meteorológico que hayan perdido animales o cosechas.

Comentá la nota