El campo no vende soja y complica aún más al Gobierno con el dólar

Hay 5 millones de toneladas en silos, a los que se sumarán al menos 40 millones de la nueva cosecha. Pero está todo frenado. La venta de dólares del BCRA fue ayer récord
Si los productores rurales hubieran liquidado los entre 4 y 5 millones de toneladas de soja que todavía guardan en los silos de la cosecha pasada, el Banco Central dispondría hoy de u$s 1.750 millones más para contener al dólar. Pero lo que más preocupa al Gobierno es que esta merma en su "poder de fuego" para intervenir en el mercado cambiario podría profundizarse en los próximos días.

El campo comenzó la nueva cosecha gruesa –que se profundizará luego de Semana Santa–, pero está decidido a no arrojar al mercado esos miles de millones de dólares provenientes de las liquidaciones de exportaciones. Venderán lo mínimo e indispensable. En palabras de la dirigencia rural, seguirán "sentados arriba de los silos".

La movida del campo modifica los planes oficiales. Tanto en la Rosada como en el BCRA apostaban a "aguantar los próximos 10 días" –hasta después de Semana Santa– cuando deberían aparecer los dólares de la cosecha gruesa. Pero si este escenario se dilata más aún, la presión por el dólar podría ir en aumento. La escasa oferta de divisas verá del otro lado una demanda reforzada por la compra de billetes por parte de los pequeños ahorristas, que por estos días cobran sus sueldos y buscan resguardar ahorros.

Ayer el dólar subió otro centavo. Cerró a $ 3,74 y el Central debió realizar una intervención récord en marzo para frenarlo. Vendió más de u$s 100 millones y operó u$s 300 millones en los mercados de futuros para contener a la divisa (ver F&M Tapa). Fue al día siguiente que el Gobierno anunciara un acuerdo con China para reforzar la reservas, que el mercado tomó con escepticismo.

La cosecha actual, afectada por la sequía, rondaría los 40 millones de toneladas (la última previsión de la Bolsa de Cereales rosarina fue de 41,2 millones, pero podría bajar). Fuentes ruralistas contaban ayer que ya se cosechó el 15% de esa cantidad, aunque los "soja–dólares" no inundaron la plaza cambiara.

Con valores en torno a u$s 350 por tonelada, en condiciones normales deberían entrar al Central otros u$s 2.100 millones para contener la creciente demanda de moneda estadounidense.

Ayer, luego de la quinta reunión entre la mesa de enlace y ministros del Poder Ejecutivo (ver aparte), la primera plana de la dirigencia rural justificó a los productores que se resisten a vender más de lo mínimo e indispensable para pagar deudas y sobrevivir. El presidente de Sociedad Rural, (SRA), Hugo Biolcati, afirmó: "Sería una política natural y esperable del productor (no vender). Con esta ‘coparticipación trucha’, como se la conoce en la calle, se buscan fondos para la campaña política, principalmente en el conurbano del Gran Buenos Aires y las ciudades del interior, y al productor no le gusta financiar la campaña (electoral)". Biolcati aludía, claro está, al decreto 206/09 con el que la presidenta Cristina Fernández creó un Fondo Solidario con el 30% de las retenciones a la soja.

El presidente de Confederaciones Rurales (CRA), Mario Llambías, agregó otro motivo: "El hombre de campo no compra dólares, mantiene el producto de valor dólar que va a cambiar por insumos, por ejemplo. Mantiene en sus silos esa moneda, como una forma de ahorro ante la inseguridad".

Más temprano, el vicepresidente de Federación Agraria (FAA), Ulises Forte, dijo: "El productor que pueda aguantar, aguantara antes de vender soja y lo hará para pagar costos, pero a quien le sobren unos kilos, lo almacenará esperando que cambien los vientos". Claro que no se refería al precio de la oleaginosa, que parece haber encontrado cierta estabilidad, sino a la situación política y a la disputa del sector con el Ejecutivo.

Comentá la nota