El campo pone condiciones para sentarse a dialogar con la industria.

CRA y Federación Agraria buscan definir antes con quiénes sacarse la foto.
La Mesa de Enlace no descarta reunirse en las próximas semanas con la UIA y otras organizaciones empresarias. Pero antes de sacarse la foto que anhelan los industriales, los ruralistas quieren discutir algunas cosas: básicamente quiénes se sentarán en esa mesa y con qué objetivo. Lo que tienen claro los dirigentes del agro es que no ayudarán a reeditar aquel Grupo de los 7 (G7) que fuera tan poderoso en tiempos del menemismo.

Mientras caminaba por el parque de la Sociedad Rural de Venado Tuerto, donde CRA inició ayer su reunión anual, Mario Llambías no descartó la recreación de un amplio frente empresarial. Pero habló con Clarín de una "refundación" y deploró el "rejunte".

"No descarto una reunión, pero tiene que ser una unión de organizaciones que ponga los intereses del país por sobre los de ciertas empresas", enfatizó. Y avisó: "Mientras no discutamos eso y establezcamos reglas de convivencia, la foto no va a aparecer".

Desde Rosario, el titular de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, fue más vehemente. "Rechazamos categóricamente la reedición de bloques empresarios, como el G7, que dieron consenso al proceso menemista, en el que se liquidó a 100.000 productores. Entre esos actores, hay quienes aplaudieron también las últimas políticas de Olivos contra el campo", recordó.

La dureza de dos de los principales referentes de la Mesa de Enlace muestra que todavía no cerraron heridas que surgieron entre las diferentes cúpulas empresarias durante el conflicto del agro con el Gobierno. En aquel momento, por caso, la UIA y otras cámaras firmaron una solicitada condenando los piquetes, que los ruralistas todavía no perdonan. Otros productores recuerdan que Jorge Britos, el banquero que preside ADEBA, embarcó a Hugo Luis Biolcati, titular de la Sociedad Rural, en una negociación secreta con el ministro Julio De Vido, luego revelada por el propio Gobierno.

Justamante fue Biolcati, tal como informó ayer Clarín, el protagonista del primer acercamiento con sectores industriales que quieren cerrar este capítulo de desencuentro para formar un frente común que pueda poner algunos límites al Gobierno.

"Biolcati no tiene autoridad para hablar en nombre de todos", recalcó Buzzi a Clarín. En sintonía con Llambías, el líder federado señaló que antes de cualquier reunión, deberían discutirse sobre "cuál es el empresariado nacional que debe participar y para qué nos vamos a juntar".

Frente a los intentos de reedición del G7, que además de industriales y productores integran las cámaras de la construcción, el comercio y los bancos, la Mesa de Enlace tuvo hasta ahora una actitud hosca. La mayor parte de los dirigentes rurales apunta a generar un espacio totalmente diferenciado al G7, ampliado incluso a la participación de otras organizaciones, como AEA y entidades Pymes.

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