Campo: el paro se siente fuerte en Liniers y presiona el precio de la carne

Campo: el paro se siente fuerte en Liniers y presiona el precio de la carne
Se prevé que no ingrese hacienda toda la semana. Podría provocar alzas.
El viernes, en la reunión que mantiene todas las semanas con un grupo de frigoríficos "leales", el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, distribuyó un listado de firmas denunciadas por los carniceros por aplicar algunas subas. El paro del campo --que impactará hoy con una brusca caída del ingreso de vacunos a Liniers--, agregará tensión a una cadena cárnica, donde los precios del ganado han subido 20% desde febrero. Esta espiral alcista todavía no llegó a los consumidores. Pero en el sector se admite que los aumentos de los bifes podrían comenzar en cualquier momento.

Hasta anoche apenas habían ingresado 190 cabezas a Liniers de las 4.000 habituales para un día lunes. Se prevé que la oferta será casi nula el resto de la semana mientras dure el paro que se extiende hasta el próximo sábado. Desde hoy tampoco se comercializan granos.

Según los expertos, en el precio de la carne más que el paro, influyen razones estructurales. La sequía y la liquidación ganadera, que ya lleva dos años, están afectando seriamente la oferta de vacunos. Faltan novillos y eso es lo que impulsa una recomposición de los precios. El Indice General del Mercado de Liniers estaba el 2 de febrero en 2,167 pesos por kilo vivo. El viernes se ubicó en 2,848.

"Esta recuperación no debería trasladarse al consumidor, porque la carne ya llegó a las carnicerías a valores semejantes el año pasado", avisó ayer Miguel Schiariti, de la Cámara de la Industria de la Carne (CICCRA). Además consideró que hay suficiente stock como para atravesar sin sobresaltos el paro del campo de una semana.

El valor promedio de la hacienda en Liniers, en rigor, llegó a ser de 3,50 pesos en abril de 2008, para luego descender abruptamente a casi 2 pesos. A lo largo del año, quienes más se beneficiaron con la baja del precio de ganado, ya que no la trasladaron al consumidor, fueron carniceros y supermercados. Para Schiariti, la cadena comercial no debería utilizar ahora la excusa de la protesta agropecuaria para elevar los valores al público.

El cese de comercialización de hacienda, de todos modos, promete lograr fuerte impacto.

Al decir de un importante exportador, Moreno sufre el efecto "boomeran". El industrial ratificó que la suba de la hacienda no se produjo hasta ahora por el conflicto rural sino por las propias distorsiones que introdujo en el negocio el propio Gobierno. En los últimos días muchos frigoríficos aumentaron en cerca de 1 peso el valor mayorista de la media res. Pero esa suba se justifica, según la fuente, en la fuerte rebaja que han sufrido los subproductos o "recupero", un ingreso clave para los faenadores. Las industrias del cuero y del sebo han sido beneficiarias de las intervenciones.

"Si hablamos del largo plazo, la suba de la carne es inevitable", añadió otro industrial, que advirtió que en 2010 faltarán cerca de 2 millones de terneros sobre un total de 10 millones que deberían nacer este año, debido a la política de desestímulo que enfrentan los ganaderos.

Comentá la nota