El campo mostró su empuje: se volvió a vender maquinaria

Con las lluvias y la negociación con el Gobierno mejoró el clima entre los productores. En Expoagro hubo varias operaciones con maquinaria agrícola, un sector que estaba paralizado. También, mucho interés por nuevas tecnologías.
Los signos vitales son los adecuados, diría un médico luego de revisar a un hombre que parecía muerto cuando en realidad se había desvanecido. El paciente es el negocio agrícola, que se desplomó por el efecto combinado de la sequía, el conflicto con el Gobierno y la crisis internacional. Después de semejante golpiza, parecía difícil que se volviera a levantar. Pero hay pulso, la vida fluye. Expoagro 2009, que ayer cerró su tercera edición, fue una inyección de optimismo para un sector que entró moribundo y que ahora quiere dejar lo más rápido posible la cama de hospital.

Una leve mejoría de su estado de salud es visible. Luego de un primer bimestre en coma, donde prácticamente no se vendió una sola maquinaria agrícola. Primero, llovió. Luego, la presidenta Cristina Kirchner habilitó un proceso de diálogo tras un año de desencuentros. "Haberse sentado a dialogar ya mejoró el humor de los productores, que están cansados y quieren volver a producir con todo", evaluó Reynaldo Postacchini, de la fabricante de cosechadoras Claas. Cuando todo parecía indicar lo contrario, esa firma vendió 12 unidades durante Expoagro y quedó a un paso de colocar 20 equipos más.

"Vinimos a la nada y nos encontramos con gran cantidad de público y de buen humor, muy interesados en los productos. Cerramos varios negocios. El balance es claramente positivo", apuntó Ramón Landrein, gerente de ventas de la fábrica Mainero. Lo de la gente no es verso: hasta aquí llegaron, en apenas tres días de exposición (la muestra debió acortarse 24 horas debido a las fuertes lluvias), 155.564 personas.

La mayoría de los 500 expositores admite que sus ventas en esta muestra han caído considerablemente respecto de la edición anterior, que finalizó apenas pocos días antes de que el Gobierno sorprendiese a todos con aquel proyecto de retenciones móviles. Desde entonces, el daño ha sido severo y muchos millones de dólares quedaron en el camino. Los precios de los granos cayeron 40%. La cosecha, que en 2008 rozó las 100 millones de toneladas, ahora ofrecerá no más de 75 millones.

Pero el encanto de Expoagro pudo más. La posibilidad de ver toda la oferta tecnológica disponible en un único lugar, y además con demostraciones de maquinaria en movimiento, tentó a muchísimos chacareros, que ya parecen cansados de las pálidas. "En los días previos sentíamos un fuerte desánimo en los productores. Y hoy, si bien se habla mucho de la crisis económica, el agua caída levantó el ánimo de todos", señaló Marcelo Laspina, de Geosistemas, dedicada a la agricultura de precisión.

En estos tres días, muchos políticos de fuste llegaron hasta

Theobald. La lista es larga y fue dominada por la oposición. Figuran el vicepresidente Julio Cleto Cobos, los gobernadores Daniel Scioli y Hermes Binner, el jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri, los diputados bonaerenses Francisco de Narváez y Felipe Solá, la senadora Hilda "Chiche" Duhalde, la líder de la Coalición Cívica, Lilita Carrió. Todos prometieron ayudar en el Parlamento para el debate sobre el nivel que deberán tener en adelante las retenciones.

Pedro Luis Peña, colombiano, fue uno de los 3.355 extranjeros que este año visitaron la Expoagro. Llegó con otros 15 productores del Valle del Cauca y confirma que, a pesar de los achaques, la agricultura argentina sigue teniendo prestigio. "Es la primera vez que venimos. Estamos muy interesados en conocer las formas de cultivo extensivos, ya que Colombia está comenzando a tener grandes cultivos", relató.

La recuperación del campo parece haber comenzado. Sus signos vitales están intactos.

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