El campo gana rentabilidad, pero no basta

Analistas calculan que los productores no recuperarán la pérdida de la última campaña hasta dos a cuatro años
Por más que la cosecha 2009/2010 traerá la recuperación, por las lluvias, de más de 25 millones de toneladas que se habían esfumado por la sequía (se prevé una recolección de más de 83 millones de toneladas), los productores, en especial quienes arriendan tierras, no podrán "levantar" en esta campaña la pérdida patrimonial del último ciclo.

Según dos consultoras privadas, van a hacer falta entre dos y cuatro años de buenos resultados para que estos productores, que producen en tierras ajenas, se recuperen. En la Argentina, el 60% de la producción agrícola se realiza sobre campos alquilados.

En la última campaña, la pérdida sobre tierras arrendadas estuvo en torno a los 300 dólares por hectárea, considerando una rotación agrícola con 33% trigo/soja; 33%, maíz, y 33%, soja. Sucede que la sequía provocó una abrupta baja de rendimientos cuando los productores habían alquilado y comprado insumos a precios altos. Quedaron desfasados ante esa realidad y, encima, sufrieron la baja de los precios de las commodities.

Según Teo Zorraquín, de la consultora Zorraquín + Meneses y Asociados, la "expectativa" este año es de un resultado cercano a los US$ 100 por hectárea. Es decir, no se "levanta" la pérdida. "Esto da tres años para recuperar el patrimonio, que, sumando los intereses y la menor libertad para elegir el momento de venta de los granos, es probable que se transforme en cuatro años", comentó. "Por una cosecha buena no se recupera todo lo perdido; se van a necesitar de dos a cuatro años", agregó.

Esta cuenta que realizó Zorraquín está "simulada" para la zona agrícola y contempla que toda la producción el productor la hizo sobre campo alquilado. Según el consultor, el tiempo que se necesitará para recuperar la pérdida dependerá del nivel de deuda o del apalancamiento con que se hace el negocio. Esto es, si es propio o prestado. En este sentido, serían dos años en caso de que el productor disponga de dinero propio o de hasta cuatro si es prestado. "La idea general es que no se recupera en un año la pérdida patrimonial, ni de cerca", expresó el consultor, que añadió: "En un campo propio, si no hay obligación de pagar arrendamiento, sería menos tiempo".

Hay que tener en cuenta, inclusive en esta cosecha de trigo que está concluyendo, que varias zonas volvieron a tener malos rindes que ubican a los productores en franco quebranto. Según comentó el consultor Gustavo Duarte, en América y en un radio de 70 kilómetros, hubo rindes de apenas 550/600 kilos, cuando se deberían haber obtenido, por lo menos, 3000 kilos por hectárea para cubrir todos los costos. Sin embargo, con los rendimientos que hubo en campo propio el margen neto quedó negativo en 150 dólares y, en campo alquilado, la pérdida fue de 250 dólares por hectárea. "Se mantiene la inercia de pérdida de la cosecha gruesa 2008/2009", destacó Duarte.

En la consultora Openagro, también coinciden en que lo perdido en la última campaña no se recuperará, pese a la mejor perspectiva del actual ciclo. "Se necesitarán de tres a cuatro años de buenas rentabilidades para recuperar lo perdido en la campaña 2008/2009", afirmó Guillermo Villagra, socio de la firma.

Villagra hizo el siguiente ejemplo práctico. Si un inversor puso 100.000 dólares en el negocio de la siembra y perdió en el ciclo pasado un 40/50% del capital invertido, para la campaña 2009/2010 le quedaron unos 50.000 dólares para sembrar y hacer frente a los gastos. Ahora bien, suponiendo que este año las cosas anden bien y se pueda obtener un 30% de rentabilidad sobre capital invertido, de los 50.000 que invirtió habrá ganado 15.000 dólares, con lo cual ahora tendrá US$ 65.000. No obstante, esto está lejos de los 100.000 dólares que había invertido el primer año.

"Supongamos que a estos últimos US$ 65.000 les ganemos el próximo año otro 30%, al final de ese año tendríamos US$ 84.500, pero nuevamente estaremos abajo de los 100.000 originales. Siguiendo este cálculo de un 30% anual, lo que es muy difícil, sólo en la cuarta campaña recuperaríamos los 100.00 invertidos el primer año", explicó.

En la óptica de Villagra, si el productor o inversor no recibe un aporte de capital para seguir adelante y quiere recuperar la pérdida sólo con el dinero que le quedó, se necesitarían cuatro campañas de un 30% de rentabilidad. "Esto es muy difícil, porque tienen que darse varios factores: clima, precios, políticas y costos", comentó. "Visto de esta manera, al sector no le va a ser fácil olvidarse de la campaña 2008/2009", concluyó.

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