El campo espera instrumentación de anuncios oficiales para seguir el diálogo

Si el Ejecutivo pone en vigencia alguna de las medidas, la dirigencia podría aceptar integrarse al Consejo Económico y Social. Desde hoy y hasta el jueves están programadas varias asambleas de productores en el interior
Otra vez en el centro de la escena política y erigido como el factor fundamental para la prosperidad o no del diálogo entre el sector público y privado, y por ende como actor central en las posibilidades de recuperación económica, el sector agropecuario seguirá de cerca esta semana los pasos del Ejecutivo nacional y los de los legisladores en el Congreso, en la búsqueda de lograr las soluciones a los problemas que reclaman desde hace más de un año.

Por un lado, aguardará la puesta en marcha de las medidas anunciadas el viernes, tras el reencuentro entre Gobierno y campo, por el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández. Aun cuando fueron calificadas a priori como insuficientes, los dirigentes rurales esperan una rápida concreción de esas cuatro nuevas promesas (apertura de las exportaciones de trigo y maíz, previo acuerdo entre los jugadores de esas cadenas; reducción de 65% a 30%, y eliminación para cortes de alta calidad y termoprocesados, de la inmovilidad de carne en las cámaras frigoríficas para poder exportar cortes bovinos; aceleración a de 15 a 5 días hábiles del otorgamiento de permisos para embarques al exterior; subsidios para el engorde de novillos pesados), como un signo para confiar que esta vez el diálogo abierto por el Ejecutivo no es solo para la foto. Si por estos días, el Ejecutivo pone en vigencia alguna de esas medidas, el campo se volverá a sentar con funcionarios nacionales e, incluso, puede desistir de su hasta ahora negativa para formar parte del Consejo Económico y Social.

Al mismo tiempo, la vista de los ruralistas estará puesta en los pasos de la administración Kirchner, las cuatro entidades agropecuarias desplegarán esta semana una nueva ronda de su apuesta a que el Congreso sea el ámbito para una nueva victoria: reducir las retenciones a las exportaciones agropecuarias. En ese camino, decenas de productores del interior se harán presentes mañana en el Parlamento, para seguir las discusiones en la comisión de Agricultura (donde se buscará el consenso para una Ley de Lechería y para que la Ley de Emergencia Agropecuaria se discuta el miércoles en el recinto) y en el plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales, Presupuesto y Hacienda, y Agricultura, en las que se negociarán las facultades delegadas al Ejecutivo, entre las que sobresale la fijación de los derechos de exportación agropecuarios.

Pero, en su estrategia tendiente a recuperar, de la mano de su triunfo político, algo del rédito económico perdido en los últimos años, la Mesa de Enlace apelará a las asambleas rurales para acompañar sus exigencias en Buenos Aires. Desde hoy y hasta el jueves están programadas varias asambleas de productores en el interior. Serán esencialmente de tamberos (hoy en Trenque Lauquen, el miércoles en Rosario), la actividad rural en situación más crítica, quienes evaluarán si mantienen en suspenso o no el paro de comercialización que tenían acordado la semana pasada pero que fue postergado ante el ahora ya concretado retorno de las negociaciones con la administración nacional. En esas reuniones de productores no faltarán rechazos al subsidio para los tamberos, que fue duplicado (cobrarán 20 centavos por litro entregado a la industria por los primeros 3000 litros de producción diaria) por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en la previa a la cumbre del viernes en la Rosada. Si bien fue considerado como un paliativo insuficiente, el subsidio apunta a que los productores obtengan, en plazos un tanto largos, $ 1 por su producción, algo que puede aplacar en parte la bronca actual y, en sintonía con los lineamientos de la Mesa de Enlace, llevar a los lecheros a dejar para un poco más adelante la protesta.

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