El campo, escéptico ante la reunión

El campo, escéptico ante la reunión
El borrador que delineó el ministro Julio De Vido no convence a los ruralistas; el Gobierno no cambiará las retenciones a la soja
Mientras el Gobierno trabajaba en frenéticas reuniones durante todo el fin de semana para llevar una propuesta a la mesa de negociación que se abrirá mañana, el campo volvió a mostrar ayer su escepticismo sobre los resultados que pueda arrojar el encuentro con la ministra de la Producción, Débora Giorgi.

De todos modos, los representantes del campo insisten en señalar como un paso importante la convocatoria al diálogo.

El borrador de medidas que presentará el Gobierno, el mismo que discutieron en forma reservada el ministro de Planificación, Julio de Vido, y el presidente de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, no despierta entusiasmo entre los dirigentes del agro, que lo ven como una serie de "medidas cosméticas".

Ayer, el propio Biocalti, que ya había rechazado el acuerdo propuesto por De Vido, se mostró con pocas esperanzas. "Yo estoy un poco escéptico personalmente, pero quiero tener confianza en que se puedan poner los temas sobre la mesa, comenzar a tratarlos, pero con la seriedad que da la decisión de un cambio en una política", dijo en declaraciones a Radio 10.

Cerca de Débora Giorgi, la única habilitada por orden presidencial en la nueva negociación, dijeron ayer a La Nacion que no habrá ninguna modificación en las retenciones a las exportaciones de soja, ni tampoco para trigo y maíz. Entre las posibilidades de retoques o mejoras para el sector agropecuario, el Gobierno avalará una rebaja en el impuesto a las exportaciones de productos de economías regionales.

Está cerrado, según anticiparon en los despachos oficiales, una baja en los impuestos para la exportación de tabaco, algodón, yerba mate, conservas de frutos, jugos, entre otros productos. El plan será similar al que ya anunció Cristina Kirchner hace dos meses, cuando presentó la rebaja del 50 % en las retenciones a frutas frescas y hortalizas.

"Diálogo, no monólogo"

"Lo que el campo quiere es un verdadero diálogo, no un monólogo", reclamó ayer el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas, Mario Llambías. "En general, las reuniones que hemos tenido fueron para tratar de imponer lo que ellos [por el Gobierno] quieren, no aceptan ningún tipo de cambio y ojalá que el martes la cosa cambie", pidió.

Para las entidades, el conflicto podría destrabarse si la Casa Rosada ofrece medidas para paliar los efectos de la sequía y que se reste poder a la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca) y a la Secretaría de Comercio Interior, que dirige Guillermo Moreno. "Es necesario el desmantelamiento de las trabas al comercio interior y exterior que impusieron la Oncca y Moreno, que son el peor obstáculo al negocio", explicó el director ejecutivo de Carbap, Alfredo Rodes.

En las entidades piensan que si se avanza en las cuestiones urgentes, inevitablemente se deberá hablar de retenciones. "No se pueden excluir temas. Cómo uno va a hablar de la política agropecuaria haciendo caso omiso a las retenciones. Hay que ponerlo sobre la mesa, después veremos cómo se soluciona", planteó ayer Biolcati. "Si bien hay temas prioritarios, las retenciones van a tener que plantearse en algún punto", agregó el vicepresidente de la Federación Agraria, Pablo Orsolini.

Las propuestas que el Gobierno presentará incluirían subsidios a tamberos y ganaderos a través de la Oncca, rebajas a las retenciones de carne y leche del 5% y reintegros para la producción.

Una de las posibilidades que se manejó desde el Gobierno fue presentar un esquema de diferenciación para el pago de retenciones a la soja según el nivel de producción. Pero esa medida, confiaron cerca de Giorgi, no se tratará. Existe una razón más bien política para esa negativa: la segmentación había sido incluida a regañadientes por la Casa Rosada durante el debate de la resolución 125, que finalmente cayó.

Comentá la nota