El campo le da un mes a Domínguez para mostrar hechos

Fue una reunión corta, de apenas una hora, protocolar, aunque dejó abierta una agenda de trabajo conjunto a nivel técnico. El ministro de Agricultura, Julián Domínguez, recibió ayer a presidentes y vices de las cuatro entidades rurales, y les planteó que su esquema para las próximas semanas se focalizará en reuniones en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). La primera ronda arrancará el martes próximo, con presencia de técnicos nacionales y de las entidades rurales. También adelantó que el jueves 15 recibirá a los ministros de Agricultura provinciales, en el marco del Consejo Agropecuario Federal.
Ese cronograma de encuentros aleja de momento la relación entre el Gobierno y el campo de su eje político, y la reemplaza por análisis técnicos, de los que surgirán diagnósticos y soluciones posibles, de las diferentes actividades agropecuarias.

Si bien los dirigentes rurales evaluaron como positiva la revalorización del Consejo Agropecuario Federal como órgano de consulta y ejecución en la política nacional para el sector, enfatizaron la necesidad de tener señales en el corto plazo de mejoras para los productores.

En ese marco, el presidente de Coninagro, Carlos Garetto, manifestó que el análisis técnico es una buena iniciativa, pero puntualizó que le hicieron saber a Domínguez "que muchos de los problemas del campo requieren de decisiones políticas que no pueden esperar". A su turno, el líder de Federación Agraria (FAA), Eduardo Buzzi, indicó que le pareció que Domínguez "mostró cierto nivel de independencia y parece tener autonomía". Por lo que consideró que "si en los próximos 30 días se modifican errores de la política agropecuaria, y se implementan las medidas que se requieren, estaremos en el buen camino".

Domínguez recibió a Buzzi y Garetto, sus pares de Sociedad Rural (SRA), Hugo Biolcati, y de CRA, Mario Llambías, acompañado por su asesor personal, Eduardo Serantes, titular de la comisión Nacional de Justicia y Paz, y hombre cercano al obispo Jorge Casaretto.

Comentá la nota