El campo "destrató" a Franetovich y Scioli debió recurrir a Monzó

El campo "destrató" a Franetovich y Scioli debió recurrir a Monzó
El nuevo ministro de Asuntos Agrarios convocó esta semana a los dirigentes rurales bonaerenses y se quedó esperándolos en soledad. Acechado por los conflictos abiertos y las cuentas que no cierran, el gobernador pidió consejo al ex funcionario echado por pedido de Kirchner. Por primera vez, el martes 22 el agro marcha a protestar a la gobernación.
El gobernador bonaerense mira intranquilo la peor etapa que atraviesa su relación con el sector agropecuario. Por eso le encomendó al nuevo ministro de Asuntos Agrarios, Ariel Franetovich –a quien el campo aún no acepta como interlocutor–, lograr reunir al sector la próxima semana para retomar el diálogo. La preocupación de Daniel Scioli llegó a su punto máximo el jueves, día en que decidió reunirse con Emilio Monzó, el ex ministro de Asuntos Agrarios, a quien solicitó la renuncia el 2 de septiembre por presiones de Néstor Kirchner.

Durante la gestión en la Provincia, el primer mandatario intentó mantener cierta autonomía con respecto a la relación del campo con el Gobierno nacional. Desde que surgió el conflicto por la Resolución 125, desde la Casa de Gobierno bonaerense se creó una Mesa Agropecuaria Provincial, conformada por dirigentes rurales y funcionarios, desde donde surgieron medidas como la prórroga del plazo para que los productores puedan refinanciar sus deudas con la banca pública. Además, Scioli encomendó a su tropa entregar subsidios al agro y dar $ 800 millones en créditos a pequeñas y medianas empresas del sector.

Con estos gestos, el gobernador logró que el campo no lo cuestione duramente y base su reclamo ante el Gobierno nacional. El momento más difícil que le había tocado pasar a Scioli fue en mayo, en plena campaña electoral, cuando se intensificaron los escraches en el interior, provocados por haber aceptado integrar la lista kirchnerista como candidato testimonial. En aquel momento, hubo un unánime repudio a los ataques por parte de la oposición y de la dirigencia rural.

Sin embargo, desde la salida de Monzó todo cambió. El campo no vio con buenos ojos la partida del ministro con quien siempre mantuvo el diálogo, y desaprobó la asunción de Ariel Franetovich (hombre que responde al ministro del Interior, Florencio Randazzo). A esto se sumó la reforma impositiva que este miércoles logró media sanción, fuertemente cuestionada por el sector (ver recuadro).

El campo demostró su descontento esta semana cuando el flamante ministro los convocó al diálogo. Los dirigentes rurales no se presentaron al encuentro programado por Franetovich. Al mismo tiempo, el titular de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi (quien calificó a Scioli de "felpudo de Kirchner"), convocó a una marcha a La Plata, medida que se concretará el martes próximo.

Scioli nunca tuvo una foto con tractores y dirigentes agropecuarios en la puerta de la gobernación, y este tema es uno de los que habló con Emilio Monzó, a quien reconoció su preocupación y de quien escuchó algunos consejos. Después de esta reunión, el gobernador se mostró abierto a anunciar nuevas medidas para el sector, que se las informaría a las entidades cuando el martes marchen a la Casa de Gobierno.

Polémica por aumentos

El incremento en los impuestos que impulsa Daniel Scioli en el territorio bonaerense y que cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados de la Provincia fue definido como "un nuevo atropello fiscal", por la Sociedad Rural Argentina (SRA).

A través de un comunicado, la entidad que preside Hugo Biolcati expresó ayer que el aumento en los tributos se encara en un "gobierno sometido al poder nacional, incapaz de reclamar los fondos que le pertenecen por coparticipación federal, e ineficaz para administrar su propio presupuesto".

En referencia a la nueva imposición a la carga y descarga de buques en puertos bonaerenses, los aumentos en las valuaciones fiscales y alícuotas para el Inmobiliario Rural e Ingresos Brutos, Biolcati concluyó: "Confiamos en que los senadores rechacen el proyecto de ley que tanto daño le haría al sector y que sólo conseguiría agravar sus problemas, además de afectar gravemente la competitividad portuaria de Buenos Aires".

Por su parte, el diputado nacional Francisco de Narváez también criticó fuertemente el "impuestazo": "Me parece un error central en un momento donde lo que se necesita es generarle incentivo para que la economía vuelva a recuperarse y se va por el camino contrario, tratando de poner impuestos que lo único que hacen es detener el tenue crecimiento", sostuvo el empresario de medios.

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