El campo, eje de la campaña electoral.

Encuestas en mano el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, dijo a boca de jarro que esta vez el campo tiene razón. Pidió se considere la baja de retenciones y se responda a los reclamos del sector.

Jorge Milton Capitanich, uno de los gobernadores más cercanos a la Casa Rosada, hizo pública la declaración de la emergencia agropecuaria, en una decisión que tuvo fuerte impacto en su provincia, donde viene levantando puntos, acompañado por un fuerte apoyo económico brindado desde el poder central.

Los gobernadores de Entre Ríos y de la Pampa hicieron lo propio, en tanto que Daniel Scioli se apresta a tomar una decisión en el mismo sentido, urgido por las circunstancias y a pesar que la propia Cristina Fernández le pidió, días atrás, que aguante unos días más.

Ahora es el propio Gobierno nacional quien comienza a acompañar a sus gobernadores, a los cuales tiene ligada su suerte electoral.

El Ministro del Interior, Florencio Randazzo, sorprendió al admitir en declaraciones públicas que si al campo le va mal, al Gobierno también le irá mal, y ha sido el mismo Néstor Kirchner quien habilitó una línea de negociación con los capitostes rurales para encontrar una fórmula que descomprima un foco de conflicto que podría agudizarse con episodios como los vividos en los últimos días, en los que se sumaron sectores de la Unión Obrera Metalúrgica, creando un escenario impensable hasta hace poco.

Fuentes de la Casa Rosada tienen asimilada la necesidad de tender puentes al campo y brindar soluciones, aunque disienten respecto a los interlocutores. La línea dura piensa que el diálogo debe darse, pero no con los principales exponentes de la Comisión de Enlace; mientras que la línea más moderada señala como necesario que se llegue a la distensión plena, en un año que no admite errores y donde la sequía ha venido a agravar la situación, caldeando los ánimos en la producción.

La Provincia de Corrientes, hasta ahora, no ha dictado el decreto de emergencia por sequía, aunque se supone que ello se dará en las próximas horas, luego de una ronda de consultas con los principales dirigentes del ruralismo correntino que recogen la preocupación que se extiende a lo largo del territorio provincial

Pérdidas en la agricultura, riesgo de incendios forestales y un daño inconmensurable en el sector ganadero hace que desde el sector se espere con ansiedad una decisión oficial.

El sector pecuario vive en sí momentos difíciles en función a la declinación de los precios y la dificultad de colocar terneros en el Sur, donde los campos están también afectados por la sequía; en tanto se espera un otoño que amenaza con seguir seco, pero que aunque llueva, no permitirá revertir el daño ya sufrido no sólo por la mortandad en algunos casos, sino también por la caída de la preñez y la afectación de las pasturas y el forraje de reserva.

Los que conocen los antecedentes en la materia admiten que hace varias décadas que no se recuerda una situación de esta naturaleza. El déficit hídrico acumulado es fenomenal y la capacidad económica financiera está fuertemente afectada. En los hechos, la cadena de pagos está cortada y los productores no tienen acceso al crédito, como reflejo de la crisis internacional que ha golpeado de lleno al país, al punto que el Estado no logra acceso a vías de financiamiento y ha echado manos a recursos de organismos públicos como la Afip, Anses, además de los fondos de las Afjp.

En este marco la decisión del Gobierno correntino de declarar la emergencia agropecuaria será, sin duda, una bocanada de oxígeno en medio del desánimo que se extiende en la familia productiva.

Fuentes oficiales admitieron que mañana podría ser el día "D", luego de la reunión que se llevará a cabo entre funcionarios gubernamentales y los dirigentes ruralistas.

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