El campo busca sumar en sus reclamos a los gobernadores

La Mesa de Enlace envió una carta a la Presidenta y a los 24 jefes provinciales.
Frente a un gobierno que parece aislarse y continúa ignorando la crisis agropecuaria, la próxima foto que buscarán los dirigentes del campo será la de un nutrido grupo de gobernadores que se pongan al hombro los reclamos del interior. Ayer, la Mesa de Enlace habilitó el juego a los 24 jefes provinciales con una carta que -aunque también iba dirigida a Cristina Kirchner-, parecía escrita pensando en ellos: "Que cada uno asuma sus compromisos y sus responsabilidades. Esperamos una respuesta acorde a las necesidades de millones de argentinos", apuntaron los ruralistas.

La carta partió rauda hacia la Casa Rosada y todas las gobernaciones provinciales. Igual premura puso el titular de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, para comenzar a tender lazos con diferentes mandatarios. Ayer recibió en la sede porteña de su entidad al ministro de Asuntos Agrarios bonaerense, Emilio Monzó, un hombre de confianza de Daniel Scioli. También habló telefónicamente con el santafesino Hermes Binner, con quien mantendría una reunión en las próximas horas. Elogió por igual a ambos dirigentes: "Esta es la contracara de la perversa antigestión que se ve en el Gobierno Nacional, que se mantiene cerrado al diálogo", dijo.

El martes, en la primera reunión de la Mesa de Enlace después de las elecciones, los dirigentes del campo debatieron largamente cómo provocar que las autoridades nacionales tomen nota de la parálisis que viven las economías del interior. Delante tenían la posibilidad de seguir sacándose fotos con los políticos de la oposición, un recurso del que abusaron en la campaña. Pero aún sin señales de una revisión de la política seguidas hasta ahora por el kirchnerismo, sino de todo lo contrario, decidieron apostar por una reacción institucional. De allí la carta a Cristina y a los gobernadores, incluyendo aquellos que se han mantenido fieles al Gobierno.

¿Qué lectura hacen los hombres del campo? Que hay varios gobernadores del PJ que no tienen más margen para hacerse los distraídos frente a la crisis productiva en sus provincias. Y que serán ellos, más los que ya alzaron su voz crítica, los que finalmente impongan al kirchnerismo un cambio en el rumbo de confrontación. El gesto de Scioli de convocar a las entidades a una reunión el 22 de julio y enviar ayer a Monzó a reunirse con Buzzi fue sugestivo.

El chaqueño Jorge Capitanich, el formoseño Gildo Insfrán, el entrerriano Sergio Urribarri (que ya se reunió con los "ruralistas" que le ganaron la elección) y el pampeano Oscar Jorge son quienes, a juicio de los ruralistas, deberían sumar sus voces a las de Binner y el cordobés Juan Schiaretti, que hace rato se plantaron por un giro de la política para el campo. La Mesa de Enlace les propondría a todos ellos la firma de una suerte de pacto federal, que incluya medidas "extraordinarias" de consenso para socorrer al sector.

"Estamos a tiempo de corregir erróneas medidas de política aplicadas, pero también de cambiar actitudes y destratos", intentan seducir los ruralistas a los gobernadores en la carta. Les piden recrear "un marco de dialogo y consenso". Y les prometen: "Cuenten con nuestro mayor apoyo y colaboración".

La estrategia agropecuaria se consolidó una vez conocidos los enroques de funcionarios en el Gabinete nacional. La visión fue unánime en todos los dirigentes rurales. La sintetizó el titular de la Rural. "No se cambió nada. Vi el alejamiento de los (ministros) menos kirchneristas. Es una decisión de profundizar el modelo", evaluó Hugo Luis Biolcati, para quien el kirchnerismo ha hecho "una lectura no correcta de la elección".

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