"Si le va mal al campo le va mal a la Argentina"

El jefe de Gabinete no quiso responder si se reabrirá el diálogo con los dirigentes rurales o si responderán al petitorio de la Mesa de Enlace.
El Gobierno no recibirá a los dirigentes del campo. Al menos por ahora. Así lo dejó en claro el jefe de Gabinete, Sergio Massa, cuando evitó responder si se abrirá el diálogo con los dirigentes rurales. Cada ministro "tiene instrucción de trabajar articulando lo público y lo privado en su respectiva área de responsabilidad", se excusó Massa.

El jefe de ministros también se puso el cassette y reiteró una frase de cabecera del oficialismo: “Si le va mal al campo le va mal a la Argentina”. El silogismo K ya se había escuchado públicamente en boca del ministro de Interior, Florencio Randazzo, y del gobernador bonaerense, Daniel Scioli.

"Lo que tenemos que hacer es trabajando juntos, no generando fotos sino generando medidas que marquen el camino que le permita a los argentinos estar tranquilos en el contexto internacional", dijo en declaraciones radiales. Massa tampoco quiso contestar a una consulta sobre si el Gobierno planea responder a los puntos del petitorio de la Mesa de Enlace.

Sin acuerdo por el paro agrario. Luego de la declaraciones de la emergencia agropecuaria por la sequía, en una breve reunión de no más de una hora en la sede de Coninagro, ayer los máximos representantes de las entidades del campo decidieron que todavía no es el momento para iniciar medidas de fuerza para repudiar la falta de soluciones “favorables” por parte del Gobierno.

Sólo Carbap está evaluando por estas horas llevar a cabo un paro por 48 horas desde el 18 de febrero que incluiría la no comercialización de carnes y granos.

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