Campaña uruguaya con olor a porro

Para el frentista Marcos Carámbula, la decisión “tiene que estar dentro de la libre elección de cada ciudadano”. Danilo Astori y José Mujica también se mostraron proclives a debatir la legalización y Lacalle no lo descarta.
El debate sobre la legalización de la marihuana en Uruguay ingresó en la campaña electoral con declaraciones de precandidatos que no descartaron analizar su despenalización si llegan al gobierno. A la polémica se sumó también el estreno de Pasto, un documental que reivindica el cultivo y consumo de cannabis, realizado por los cineastas Valentín Macedo y Martín Presente.

En Uruguay, un movimiento denominado “proliberación cannabis” impulsa el cultivo particular de la planta, de modo de evitar caer en los circuitos clandestinos del narcotráfico para adquirirla. El documental “no es un alegato en favor de la marihuana sino en contra de la prohibición”, dijo Macedo.

En la actual campaña política, los precandidatos sumaron sus voces a la discusión y algunos no descartaron considerar la legalización en caso de ganar las elecciones generales del 25 de octubre. Para el frentista Marcos Carámbula, la decisión “tiene que entrar dentro de una sociedad de convivencia, de desarrollo de los derechos dentro de la libre elección de cada ciudadano”. Carámbula añadió que el tema debe distinguirse “del combate frontal que debe hacer Uruguay al consumo de ‘pasta base’ (en base a residuos de cocaína y con un deterioro físico inmediato), al narcotráfico, a todo aquello que va generando marginalidad”, sostuvo el precandidato, que es médico. Otro médico, el actual presidente Tabaré Vázquez (Frente Amplio), desarrolla en su país el programa para combatir el consumo de paco más avanzado y con mejores resultados de la región, haciendo eje en el aspecto sanitario antes que en el represivo.

Al igual que Carámbula, los otros dos postulantes de la alianza de izquierda, los senadores Danilo Astori y José Mujica, también se mostraron proclives a debatir la legalización de la marihuana. “Proponemos lograr un país libre de pasta base y una meta de este tipo puede tener que ver con la liberalización del consumo de drogas menos peligrosas”, dijo Astori. Por su parte, el ex guerrillero tupamaro Mujica declaró que el tema “debe considerarse”.

Mujica, Astori y Carámbula definirán en las internas de junio la candidatura oficialista, mientras las encuestas coinciden hasta hoy en que la alianza se mantiene primera en la preferencia de los votantes, seguida del partido Blanco.

En la oposición, los precandidatos de los partidos Blanco y Colorado, conservadores, rechazaron con matices la propuesta. “Somos contrarios, salvo en casos terapéuticos, o en enfermos de cáncer, si se me dice que parte del tratamiento es aliviarles los dolores mediante el consumo de esta hierba o en casos en que se los quiere sacar de drogas más duras”, dijo el ex presiden-te y precandidato blanco Luis Lacalle.

La normativa vigente en Uruguay, aprobada en los años de dictadura (1973-1985) y modificada ligeramente en 1988, protege el consumo y tenencia para uso personal. El Movimiento Proliberación Cannabis alienta una nueva ley de droga que garantice el libre acceso a la marihuana y regule su forma de producción y distribución, a la par que insta a un debate nacional en torno del tema.

Considerada la “más legal de las drogas ilegales”, la marihuana es una de las sustancias más consumidas, más del 4 por ciento de la población mundial, según datos de la ONU.

Al igual que en la Argentina, Brasil y Chile, casi toda la marihuana que se consume en Uruguay proviene de Paraguay, e ingresa al país compactada en ladrillos que se esconden en camiones y embarcaciones.

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