Un día de campaña con Sabbatella, el candidato gasolero

El intendente de Morón recorre la provincia en un auto que es casi su casa rodante. GPS, corte de tortas y críticas al kirchnerismo y la oposición.
"Mirá que nosotros no tenemos plata para aviones, vamos en auto", responde uno de los colaboradores de Martín Sabbatella cuando Perfil.com le hace la propuesta de acompañarlo un día de campaña. Son las 9 del sábado y en Lincoln, el intendente de Morón (cuya renuncia ya está firmada para el 10 de diciembre) desayuna un té con leche, jugo y una medialuna antes de comenzar su segundo día de gira por el interior bonaerense, en el que visitará Junín, 25 de Mayo, Alberti, Chivilcoy y Chacabuco.

Antes de subir al auto, cuenta que desde hace cuatro años recorre la provincia, aunque en ésta oportunidad es diferente: "Es mucho más intenso; todo el día, todos los días", grafica. Arriba del coche, Sabbatella programa el GPS con destino Junín, pero algo sale mal. El aparato indica un camino incorrecto y después de dar dos vueltas seguidas a la manzana, le pregunta a un motoquero cómo salir de Lincoln. Recien ahí comienza el viaje.

No todo es lo mismo. Padre a los 23 años, concejal a los 27, e intendente de Morón a los 29, Sabbatella sueña, con 39 años de edad, llegar al Congreso. Su partido, Nuevo Encuentro, tiene un lema: "No todo es lo mismo". Y él repite esa muletilla en cada ciudad que visita: "Con más de lo mismo, nos va a pasar lo mismo", subraya y critica tanto al oficialismo como a la oposición.

"El Gobierno se equivocó al dramatizar una elección de medio término y la oposición no puede hablar de una transición ordenada", explica y dice que "no hay que seguir las recetas del pasado que propone la oposición, ni resignarse a los límites del presente que marca el kirchnerismo".

Son las 10.30 y en Junín hay 5 grados. Sabbatella visita el humilde local partidario, saluda a una decena de militantes y va hacia la conferencia de prensa. En el auto, se cambia su camisa por polera negra y advierte -quisquilloso- sobre su físico: "Che, esto no se filma". Después de responder preguntas a medios locales, recorre el centro de la ciudad junto a Víctor el Tano De Gennaro, de la CTA, saluda vecinos y sale corriendo para 25 de mayo.

Cuando sale de gira, "come, duerme y vive arriba del auto", cuenta Juan, su secretario pelilargo que hoy hace las veces de chofer. El auto tiene su historia: "Es del partido, lo compramos para la campaña poniendo en venta el anterior", detalla. El combo se completó con una frazada y una almohada que Sabbatella usa para dormir entre destinos. La tarjeta verde está a nombre de Nuevo Encuentro y en solo dos meses ya tiene 13.000 kilómetros. "Es lo que hay", contesta riendo Martín cuando Perfil.com bautiza al auto Sabbatellamóvil.

Moronización. En 25 de Mayo, Sabbatella explica la distribución de riqueza cortando una torta. "El 10% más rico se lleva el 34%, mientras que el 10% más pobre apenas el 1,4%, vean cómo esta absolutamente mal distribuida". Luego, el pastel con la leyenda "Lista 508" en su cobertura, que alcanza para que todos coman un pedacito. Por eso, el candidato se gana los aplausos: "Esto es lo que vengo tratando de hacer desde hace 10 años: tratar de redistribuir mejor".

Las propuestas de Nuevo Encuentro tienen un anclaje claro: la gestión de una década de Sabbatella en la intendente de Morón. Allí llegó de la mano de la Alianza en 1999, luego de impulsar como concejal el juicio político a Juan Carlos Rousselot. "Morón era el paradigma de la corrupción menemista", recuerda, orgulloso de haber transformado esa realidad. Ahora, su objetivo es moronizar el Congreso y subraya que lo más urgente es un "blindaje social"; sino "el PJ se va a comer" todas las reivindicaciones conseguidas.

En algunas localidades, como Alberti (15.30) la convocatoria es escasa, pero no importa. "Hace cuatro años, llegábamos a lugares donde había dos personas y nosotros éramos tres", esgrime un colaborador. "Está naciendo algo nuevo, ningún bebé nace con huesos fuertes", explica Sabbatella. A las 17, pasa por Chivilcoy, donde los presentes le cuestionan su apoyo a la resolución 125. "El campo no es todo lo mismo, estoy a favor de las retenciones como herramienta de distribución", marca antes de salir a Chacabuco, último punto del viaje.

Allí, junto a Hugo Yasky, Secretario General de la CTA, Sabbatella da una conferencia de prensa y después participa de un asado con mil personas. "El otro día fuí a lo de Mirtha Legrand, pero a mí me gusta comer así, rodeado de personas en un asado", afirma en la mesa y va a saludar al asador, quien desde las cinco de la mañana está preparando 10 medias reses para todos.

Sabbatella sonríe, está feliz con la convocatoria y se despide con un discurso cargado de emoción: "No tenemos millones, pero tenemos militancia, convicciones, compromiso, sueños, ideales, ganas de cambiar el mundo", remata, golpeando su puño contra el atril, parado solo sobre el escenario, mientras un gimnasio repleto lo aplaude de pie.

Sale del gimnasio en un mar de aplausos y corre al auto a los brincos, está contento por el cierre del día de gira. Saca la frazada y la almohada del baúl del auto, se acomoda en el asiento del acompañante, y de a poco se va quedando dormido. A las 3.30 del domingo llega a su casa en Morón para dormir algunas horas antes de volver a salir de campaña.

Comentá la nota