"La campaña de la oposición es contraproducente"

El restaurante del balneario Ola-lá! aparece como el refugio más adecuado ante la inoportuna garúa que amenaza con arruinar el día de playa en Villa Gesell.

El diputado nacional José María Díaz Bancalari, uno de los más cercanos al matrimonio presidencial, recibe en su I-phone una llamada del ministro de Justicia, Aníbal Fernández. "No vengas, está horrible; si mejora el día yo te aviso", le dice.

"Siempre le gano los partidos de truco. El gana cuando juega en pareja conmigo", cuenta, desde la terraza del parador. Ráudamente deja de lado las cuestiones domésticas para introducirse de lleno en lo que más le gusta: la política.

"La sociedad tiene los ojos puestos en otro lado, no en lo electoral. Lo veo en mi zona, que tiene lacerada su piel por los conflictos sociales que hubo tanto por la política de privatización que afectó a la región (en particular el caso SOMISA) como por la crisis de 2001", comienza.

"Todo el país presta atención a cuestiones sociales, laborales, a conservar y mejorar lo que conseguimos: trabajo, salario y todo lo que en 2002 parecía impensable. No debemos hacer pronósticos electorales ni hablar de candidaturas. Sí creo que la sociedad prestará atención en quién es capaz de hacer eso que debe hacerse: conservar lo adquirido y mejorarlo. Frente a eso, la campaña veraniega de la oposición es contraproducente", arroja.

-¿Por qué?

-Porque se preocupan por cosas que a la sociedad no le interesan.

-¿No cree que canalizan algunos de los reclamos que la sociedad hace al

Gobierno?

-No proponen nada. Sólo reclaman. Lo único que hacen es descalificar, agraviar, provocar y buscar irritación. Son la réplica idéntica de lo que se armó entre 1997 y 1999 para llevarnos al desastre de 2001. Incendia-ron el país con el mismo argumento que tienen ahora.

-¿Se refiere a la alianza de Carrió, Morales y, probablemente, Cobos?

-Claro. Son más o menos los mismos. Lo que los identifica es un objetivo: destruir. No quieren construir nada. Nos gustaría competir con quienes construyen. No tratamos de prosperar en base al defecto ajeno sino al mérito propio. No es poco mérito lo que logramos hasta ahora en el ámbito ex-terno e interno.

-¿Considera un competidor más noble a Felipe Solá?

-No, porque a Felipe se le dio por cambiar de una forma realmente abrupta. Después de estar 20 años prendido a la teta del justicialismo descubrió que la vaca tan salada daba leche merengada. No es así. Es más, lo vi en programas criticando a otros peronistas, diciendo que no son lo suficientemente opositores, y que el único verdaderamente opositor es él. Allá él. Lo primero que debería hacer es tratar de explicar cómo dejó a la Provincia, al margen de ese vergonzoso spot publicitario diciendo que dejó a la Provincia de pie.

-¿Piensa que terminará haciendo una alianza con De Narváez?

-Eso no me preocupa. Sería interesante que construyeran una alianza alternativa positiva, para que los ciudadanos opten entre lo que está en ejecución y lo que se plantea como alternativa. Pero acá no se plantean alternativas. Tienen un vedettismo que no es bueno. Hablan de cambiar y de cosas más nuevas, pero en ese electoralismo hay una forma de hacer política vieja. Se verá el 25 de octubre.

-¿Alberto Fernández sugirió a Kirchner que se reconcilie con Solá?

-No lo sé.

-¿Cómo califica al rol que está jugando Duhalde en este proceso?

-No me resulta fácil hablar de eso, ni creo que sea conveniente. Me quedo con lo que nos dijo en su momento: que nunca más iba a practicar activamente la política.

-Pese a que no vaya a postularse, es hoy una especie de ingeniero electoral del peronismo anti K. ¿Entiende que esté trabajando con Solá, tras el duro enfrentamiento que ambos tuvieron?

-Preguntáselo a él. No voy a hablar de eso.

-¿Qué haya o no internas dependerá de Kirchner?

-No. Decidirá el conjunto. Hay que tener en cuenta que el peronismo se organizó a nivel nacional y provincial. Eso obedece al estricto cumplimiento de concepción, por-que se debe rescatar la verdadera confianza en la política como herramienta pacífica de transformación social. Lo otro es una cuestión de carácter constitucional, que en su artículo 38 establece que los partidos son instituciones fundamentales del sistema democrático. La Provincia dice que son el vehículo de canalización de las candidaturas para las elecciones generales. Tenemos que ponernos de acuerdo en si vamos a consolidar la importancia de los partidos políticos o no.

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