En campaña.

"Tendrán que ser más participativos".
Como todo cordobés que se precie, Eduardo Mondino no ha perdido la tonada a pesar del tiempo que lleva lejos de su tierra natal. Como ex defensor del Pueblo de la Nación, este periodista y profesor universitario del Colegio Universitario de Periodismo de Córdoba pasó muchos años instalado en Buenos Aires. El año pasado, con el conflicto por las retenciones, Mondino ganó protagonismo cuando quiso mediar entre la Mesa de Enlace y el Gobierno. Su intervención en esa puja fue clave para que el gobernador Juan Schiaretti lo eligiera para ser candidato a senador. Ayer, en un congreso realizado en Villa Carlos Paz, el peronismo cordobés ratificó su candidatura con sólo tres votos en contra: el de la concejal Olga Riutort, ex esposa de José Manuel de la Sota, su hija y su yerno. Con un pasado poco conocido de futbolista, ex votante de Pino Solanas en 2007, Mondino defiende la baja de las retenciones con los mismos argumentos de los dirigentes rurales Mario Llambías y Hugo Biolcati.

–Usted definió a Luis Juez como "el emergente político más importante de los últimos tiempos en Córdoba". No es habitual escuchar a un candidato dirigirse de esa manera sobre su principal competidor.

–Se puede tomar como elogio o como un planteo realista. Lo que manifiesto es una realidad. Negarlo sería necio. Estoy convencido de que el 28 de junio voy a ganar, pero partiendo de la realidad.

–¿Piensa que el kirchnerismo perderá la mayoría parlamentaria? ¿Podría afectarse la gobernabilidad?

–El kirchnerismo va a sufrir un revés importante y tendrá que modificar las formas de gobierno. Tendrán que ser más participativas. Los gobernadores van a asumir una mayor participación en las decisiones, serán más consultados a la hora de hacer políticas. La realidad va a imponer un mecanismo de gobierno bastante diferente al que imperó hasta ahora, centralizado, con decisiones no consensuadas y que ignoraban algunas realidades. No se han tenido en cuenta las opiniones de los gobernadores.

–¿Se impondrán cambios en la política económica?

–Vamos a plantear la defensa de los intereses de Córdoba: la baja de las retenciones y una nueva ley de coparticipación. Eso no quiere decir que si alguien pierde una elección deberá someterse a la voluntad de los demás. El Gobierno tiene mandato hasta 2011, así que tendrá que formar parte de los acuerdos. Habrá mecanismos de negociación, con los gobernadores y en el Parlamento. Si la oposición quiere imponer el ciento por ciento de lo que viene exigiendo, ¿cuál sería la diferencia con lo que hace hoy el Gobierno?

–¿Bajar las retenciones no dejaría al Estado nacional sin financiación?

–Habría que elegir cómo se financiaría. Cada punto de las retenciones que se baja son 130 millones que le quedan a la provincia. Hoy es el Gobierno el que extrae los recursos y luego los distribuye como Papá Noel. El tema es qué hace la Nación con los recursos, que en los últimos años fueron excesivos y se manejaron discrecionalmente. Las provincias más ricas pueden sostener a las más pobres, pero lo deben hacer las provincias de manera automática, sin intermediarios. La Nación tiene que ceder recursos.

–¿Se viene un giro conservador en el peronismo, un giro a la derecha?

–No creo que con Kirchner el peronismo se haya ido a la izquierda. De hecho a sus aliados más fuertes en la provincia de Buenos Aires no los podríamos caracterizar como hombres de izquierda. El peronismo tiene que volver a encontrar el lugar que lo caracteriza: un partido progresista, ligado al centro, con posturas vinculadas a la justicia social.

–¿Qué medidas se deben llevar adelante ante el impacto que está teniendo la crisis global en la economía real de la Argentina?

–Hay que incentivar los mecanismos de la producción, fundamentalmente de aquellas economías o aquellos sectores donde tenemos mayor competitividad. Uno es el agro. Uno de los grandes errores del Gobierno fue entrar en conflicto con el agro, que es un sector central en la economía argentina. Eso fue precrisis. Y también, obviamente, hay que buscar proteger las fuentes de trabajo. Se debe seguir impulsando la agroindustria, que había permitido una importante generación de empleo.

–En el Gobierno suelen decir que la mayor parte de la producción agropecuaria no genera mucho valor agregado, por lo que no redunda en creación de fuentes de trabajo.

–No es lo que pasa en nuestra provincia. En Córdoba se desarrolló la maquinaria agrícola, la industria de la construcción, se generó empleo.

–¿Y cómo se mantiene el empleo en el Gran Buenos Aires?

–Buenos Aires tiene sus equilibrios, un alto desarrollo agropecuario y el conurbano con desarrollo industrial, con la industrialización. Yo no digo que haya que sembrar en todos lados. Lo que digo es que hay sectores que habían avanzado mucho en el interior y ahora se los ha afectado.

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