La campaña, los DNI y el ministro Randazzo

Por Fernando Gonzalez

Joven, enérgico y convincente en el mundo áspero de la política, a nadie le sorprendió que a fines de 2007 Florencio Randazzo se convirtiera en el ministro del Interior de Cristina Kirchner, quien acababa de llegar a la Presidencia de la Nación.

Pero el fragor de la campaña parece haber alterado el ánimo del funcionario, quien se dedica en estos días a formular los argumentos más agresivos de la política oficial. Ahora acostumbra a trenzarse con la prensa y, en esta semana, le tocó el turno a El Cronista Comercial. Molesto por una información publicada el lunes pasado (según fuentes del Registro Nacional de las Personas, se están entregando 15.000 DNI por día y con pocas medidas de control), Randazzo acusó al diario de formar parte de "una campaña sucia" por el hecho de que el dirigente Francisco de Narváez es el propietario de la empresa editora. En realidad, han sido la UCR y la Cámara Nacional Electoral quienes reclamaron respuestas al Gobierno para aclarar la cuestión.

Hubiera bastado con que Randazzo sólo respondiera los datos vertidos en la nota y se comprometiera a garantizar la transparencia del trámite de los DNI, un tema sensible a tres semanas de las elecciones. Las acusaciones, además de injustas, no le aportan ningún servicio a la sociedad.

Comentá la nota