La campaña llegó a Suiza: el Gobierno prometió reforma laboral si gana y la CGT denunció despidos

La campaña llegó a Suiza: el Gobierno prometió reforma laboral si gana y la CGT denunció despidos

El ministro Sica ató los cambios en la legislación al resultado en las elecciones, mientras que los sindicalistas apuntaron contra el ajuste

El clima electoral y el debate sobre la crisis en Argentina se trasladó a la 108° conferencia anual organizada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Ginebra, Suiza. Allí, el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, destacó este jueves la creación de empleo y el diálogo social, junto con la necesidad de "modernizar" la legislación laboral cuyo destino ató a los comicios en octubre. De esa manera, intentó mostrar un panorama optimista, en contraste con las críticas de la delegación sindical representada por la CGT y la CTA, que en los últimos días cuestionó la política económica y la pérdida de empleo, a la vez que identificó las elecciones como el camino para salir de la recesión.

El contrapunto se dio en medio de la celebración del centenario del organismo, que desde la semana pasada inició sus sesiones con eje en el acoso y la violencia laboral y el futuro del trabajo. En ese marco, Sica planteó este jueves que en Argentina se va elegir "entre avanzar en democracia con el diálogo como herramienta o volver al pasado de enfrentamiento y decisiones arbitrarias". "Estoy convencido de que los argentinos vamos a volver a confirmar el rumbo del cambio y poder profundizar y generar los marcos laborales adecuados para triunfar en el trabajo", sostuvo en su extendido discurso de siete minutos, que le valió la advertencia del presidente de la conferencia.

La agenda oficial contempla para este año un nuevo intento para avanzar con el "blanqueo" laboral en el Congreso, un proyecto que quedó trunco en abril tras el rechazo de la CGT y el acompañamiento de esa decisión de los senadores peronistas. Ahora, con la designación de Miguel Pichetto como candidato a vicepresidente, Sica espera traccionar apoyos suficientes en el bloque del PJ para aprobar la norma que en lo central prevé la eliminación de multas y la eximición del pago de contribuciones a los empleadores por regularizar o contratar nuevos trabajadores, junto con la reducción de la indemnización y los fondos destinados a la seguridad social.

Tal como anticipó este medio el jueves pasado, la hoja de ruta continuará el año que viene con la reforma laboral y la revisión de algunos aspectos por decreto, en caso de que Juntos por el Cambio triunfe en las elecciones. Una postura que cuenta con el respaldo de Daniel Funes de Rioja, vicepresidente de la UIA y flamante titular de la Organización Internacional de Empleadores, quien ayer llamó a retomar las "reformas estructurales" pendientes. La intervención del funcionario, quien estuvo acompañado por su secretario de Trabajo Luciano Fernández Aparicio, generó malestar en la comitiva sindical, encabezada por Gerardo Martínez (Uocra) y el cotitular de la CGT Héctor Daer, quienes en los últimos días elevaron fuertes críticas al Gobierno.

En su exposición en la OIT, Martínez apuntó el viernes contra "las famosas recetas de ajuste jamás consideran el crecimiento" y sostuvo que "los trabajadores no quieren seguir por ese camino para ser la variable de ajuste", por lo que exigió acciones "urgentes" para sostener el empleo, recuperar el poder adquisitivo de los salarios y reducir la inflación. Mientras que Daer presentó el jueves una denuncia ante el organismo por las reiteradas detenciones en las últimas semanas de delegados del laboratorio Craveris durante la realización de asambleas en rechazo a despidos, un hecho "inédito" por el que el sindicalista del gremio Sanidad responsabilizó a las autoridades locales y que vinculó con la persecución política durante la dictadura cívico militar.

La conferencia iniciada el 10 de junio pasado tendrá como uno de sus principales hitos la aprobación este viernes en asamblea del primer convenio internacional contra el acoso y la violencia laboral en el sector público y privado, incluido el servicio doméstico y el sector informal. La normativa empezó a discutirse en el 2017 para proteger a quienes pueden verse discriminados por su sexo, género, raza, clase, etnia y nacionalidad.

Fuertemente resistida por las autoridades de Rusia, India, Pakistán, Irán e Irak, y sectores del empresariado, la directiva tendrá impacto también sobre Argentina, una vez que el país la ratifique y de ese modo le otorgue rango constitucional. "La Ley de Contrato de Trabajo no habla de erradicar la violencia en el trabajo, esta es una normativa potente e inédita para brindar protección no solo a las mujeres", dijo a iProfesional desde Ginebra Graciela Sosa, abogada de la UOM que participó del debate. La delegación argentina está integrada también por Andrés Rodríguez (UPCN), Juan Carlos Schmid (Portuarios) y Sergio Sassia (Ferroviarios), junto con Julio Piumato (Judiciales) y los sindicalistas de la UOM Sabino Gómez y Ramón Leonhart, en representación de la CGT; mientras que por la CTA participan Ricardo Peidro y Daniel Jorajuría.

En cuanto al futuro del trabajo, sigue habiendo visiones encontradas en la OIT. Mientras los sindicatos buscan que las plataformas digitales cumplan sus obligaciones fiscales y reconozcan derechos laborales a sus trabajadores, los empleadores y los Estados evalúan crear nuevas formas contractuales que disminuyan los costos laborales. En efecto, los proyectos de reforma laboral impulsados por el oficialismo que descansan en el Senado preveían la creación de la figura del trabajador autónomo e independiente. Los empresarios prevén avanzar con esta cuestión y la creación de un nuevo sistema de pasantías a su retorno en Buenos Aires en el marco de la Comisión del Diálogo Social, una instancia tripartita creada en febrero por Sica.

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