La campaña electoral uruguaya busca votos en la Argentina

Mañana llegan el oficialista José Mujica y su candidato a vice, Danilo Astori. Luego también vendrán los postulantes de la oposición. Los sondeos auguran un ballottage. Por eso, los sufragios de los uruguayos que viven aquí serán decisivos.
Todas las encuestas sobre las elecciones presidenciales del 25 de octubre hablan de un escenario de gran paridad entre José Mujica, de la coalición gobernante Frente Amplio (FA), y Luis Alberto Lacalle, del Partido Nacional o Blanco, los dos principales candidatos.

Ante ese escenario, ambos partidos saben que deben extremar esfuerzos para conseguir los votos que puedan quebrar esa paridad. Es por eso que, como ya sucedió en la campaña de 2004, ponen el ojo en los uruguayos que residen en suelo argentino. Mañana, llega a Buenos Aires el oficialista Mujica y en siete días lo hará el opositor Lacalle. Se estima que hay 300 mil uruguayos viviendo en Argentina, aunque de ellos sólo unos 40 mil (cifra similar al padrón de algunos departamentos del Uruguay) están habilitados para sufragar.

Aunque no hay estimaciones estadísticas en cuanto al impacto que puede provocar el llamado "Voto Buquebús", todos los analistas coinciden en que crece en la medida que aumenta la paridad entre los dos postulantes principales. Según los sondeos de opinión, ese cabeza a cabeza se daría recién en una eventual segunda vuelta porque difícilmente el Frente logre, como en las últimas presidenciales, captar más del 50% del electorado. De acuerdo con los últimos sondeos, el 45% de los uruguayos votaría al Frente Amplio; el 32% al Partido Nacional; el 10% al Partido Colorado, y el 2% al Partido Independiente. El quinto partido (Asamblea Popular) no alcanza medio punto porcentual. Los indecisos y otras respuestas suman 11%.

Si al final hay segunda vuelta, el partido colorado apoyaría al Partido Nacional, su rival histórico, con lo que la elección se volvería muy pareja. Con todo, las perspectivas sugieren una lucha parecida a la de 2004, aunque en un panorama más incierto, porque las tendencias de ganancias y pérdidas de votos de los distintos partidos en 2009 son bastante más variables que las observadas en 2004. Hace cinco años, a esta altura de la campaña, las cosas habían sido más estables.

En ese escenario, entonces, ¿qué tan definitorios podrían resultar los votos que vengan desde Argentina? "Influyen, pero difícilmente 'den vuelta' un resultado", dijo a Clarín Luis Eduardo González, director de la consultora Cifra. "Aun si vienen muchos miles a votar, no todos votarán a un único partido. Se dividen, igual que los uruguayos que residen en el país, entre los distintos partidos", agregó aunque sin dejar de aclarar que el efecto final, posiblemente, favorezca un poco más al Frente.

Oscar Bottinelli, director de la consultora Factum, se pronuncia en una línea similar: "Hay dos tipos de votos: los espontáneos (la gente que viene por su cuenta) y el voto organizado (la gente que es traída por los grupos políticos). Algunos estudios permiten suponer que el voto espontáneo se distribuye de forma similar al voto normal en el país, por lo que es neutro en el resultado", aseguró a Clarín.

Para Ignacio Zuasnábar, de Equipos Mori, el voto del exterior podría otorgar por ejemplo al FA una ventaja adicional de unos 10 mil votos. "O sea que sólo incidiría en el resultado en una situación extrema donde la elección fuera hiper-competitiva", sostuvo.

El vocero de la empresa Buquebus, José Secondo, dijo que la empresa concederá un 50% de descuento en todos sus servicios a quien presente su Credencial Cívica -el documento que habilita para emitir el sufragio- y declare su intención de venir a votar, los tres días previos y los tres días posteriores al acto comicial. "Estos descuentos que concede Buquebús son por iniciativa propia", aclara. "Las gestiones que se atribuyen muchos partidos -concluyó- son puro folklore y demagogia para sus votantes".

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