La campaña agrícola viene con perspectivas de excelentes rindes

La soja de primera muestra un desarrollo impresionante, aunque está requiriendo una lluvia por estas horas. La de segunda, que fue sembrada muy tardíamente, tiene más necesidad de humedad. El maíz, en tanto, presenta un estado ideal tras recibir el agua en el momento oportuno. Una buena cosecha es necesaria para dejar atrás el pésimo ciclo anterior
DE LA REDACCION. La campaña agrícola viene bien en la zona de Pergamino y una lluvia en estas horas sería como la frutilla del postre para soja de primera, el principal cultivo en cuanto a la superficie implantada y eventual rendimiento económico.

El maíz, en tanto, pasó airoso por su período más crítico y se encamina hacia un rinde excepcional. La soja de segunda, en cambio, en su mayoría fue sembrada tardíamente por las sucesivas lluvias de diciembre que no permitieron un piso óptimo, y requiere lluvias de manera urgente para que las plántulas se desarrollen. De todos modos no es mucha la soja de segunda implantada en comparación con la de primera.

Estos datos fueron proporcionados por el ingeniero agrónomo Daniel Lavezzari, que brindó un pantallazo sobre el estado de los cultivos y las perspectivas de los mismos hacia el fin del ciclo agrícola.

Soja de primera

Sobre la soja de primera Lave-zzari señaló que "los cultivos en la zona de Pergamino, de acuerdo con los grupos de maduración sembrados, se encuentran en el estado de R3 (inicio de formación de vainas), R4 (plenitud de formación de vainas) y algunos lotes ya están ingresando a R5 (llenado de grano). Justamente esta última etapa es la más crítica en cuanto a la necesidad de agua, y en estos días estamos asistiendo a condiciones que no son muy buenas en cuanto a la disponibilidad de humedad porque hace varios días que no llueve y porque hemos estado sometidos en las últimas jornadas a condiciones de muy elevadas temperaturas. De manera que esta soja de primera, si bien no tiene una necesidad desesperante de agua, requiere de algunas precipitaciones que ojalá lleguen en estas horas".

El profesional agregó que "la soja de primera, especialmente la sembrada más tardíamente en diciembre, a consecuencia de las interrupciones que hubo en noviembre y principios de diciembre por las muy abundantes precipitaciones, están sometidas en diferentes zonas del área de influencia de Pergamino, a un fuerte ataque de orugas defoliadoras, básicamente de oruga medidora. Todavía no han comenzado severas defoliaciones pero los productores ya están instrumentando medidas de control para esta isoca debido a las altas poblaciones de las mismas que se están comprobando en los lotes".

Soja de segunda

En cuanto a la soja de segunda, Lavezzari informó que "es un año en el cual se ha sembrado extremadamente tarde, ya que la mayoría de la implantada en la zona corresponde a bastante entrado enero. Es una fecha atípica para la siembra de soja de segunda y estas plántulas son las que están requiriendo de una precipitación por estos días, ya que estos lotes presentan muy escaso desarrollo del cultivo y por lo tanto las plantas tienen raíces superficiales que no están capacitadas para explorar el perfil del suelo a mayor profundidad en busca de humedad. De manera que estas sojas de segunda sembradas tan tarde están necesitando con carácter urgente una lluvia".

La siembra de segunda se atrasó por las sucesivas lluvias tras la cosecha de trigo, que no permitieron tener un piso óptimo. "No es lo mismo lo que retiene de humedad un lote desnudo o con poca cobertura de rastrojo, que uno que sale del trigo, que tiene una muy abundante cobertura de rastrojo. Esta última impide que el suelo seque con facilidad. Llovió tanto durante diciembre que cuando los lotes parecían estar a punto de poder ser sembrados, volvía a llover y hubo que esperar varios días, incluso hasta enero, y esto llevó a este retraso tan significativo en la fecha de siembra para la soja de segunda", explicó Lavezzari que además dijo que "si viene agua en las próximas horas, naturalmente que este cultivo se va a ir recuperando, pero tiene poco tiempo porque las plantas están muy bajitas y ya estamos entrando a febrero, de manera que comienzan a acelerar sus ciclos y si no llueve va a ser una soja de muy escaso desarrollo".

"De todas maneras, la superficie de soja de segunda no pesa tanto como el área de soja de primera, siendo ésta la que va a jugar un papel preponderante para la economía del productor y de toda la región", remarcó el ingeniero agrónomo.

Maíz

Sobre el estado del maíz destacó que "no está sufriendo las consecuencias de esta sequía temporaria, puesto a que está en una etapa muy avanzada, porque hace bastante tiempo pasó su período más crítico en cuanto a necesidades de agua, que son los 20 ó 25 días alrededor de la floración. Eso fue por diciembre, cuando los maíces tuvieron una excelente provisión de humedad por las muy abundantes precipitaciones. De manera que en la actualidad tienen prácticamente completo el llenado de granos y lo que puede ocurrir es que la actual falta de lluvias asociada a las muy altas temperaturas, acelere el proceso. Hay que destacar que las perspectivas de cosecha de maíz, de poder recolectarse en forma normal, son muy buenas".

También recordó que "fue un año bastante tranquilo en materia de plagas para el maíz, por lo menos de la más importante que es diatraea. El Inta emitió sólo un alerta amarillo, de modo que desde ese punto de vista es una campaña tranquila. No ocurrió lo mismo con los maíces de segunda, que también se sembraron tarde por el mismo problema que tuvo la soja de segunda, que fueron sometidos a ataques de oruga militar tardía y que obligó a hacer intervenciones con pesticidas para poder controlar la plaga".

El repunte del campo

En otro orden, Lavezzari fue consultado por LA OPINION sobre si en la presente campaña el campo puede iniciar un nuevo boom, como sucedió en 2003, para la economía de la región.

"No nos olvidemos –dijo- que los productores de esta región vienen de una pésima cosecha de resultados físicos y económicos como fue la 2008-2009 cuando la mayoría de los establecimientos y los contratistas cerraron a pérdida por los magros rendimientos como consecuencia de la intensa sequía que fue histórica, ya que hacía 100 años que no se daba en la zona.

"Si este año hay buena cosecha, probablemente no sea un boom pero servirá para reacomodar la situación comprometida en la que quedó el productor en la campaña pasada. Esto siempre y cuando no intervenga en forma negativa el Gobierno nacional con sus políticas hacia el agro, y como ejemplo ponemos al trigo: este año en Pergamino hubo una excelente campaña de rendimiento de trigo, con promedios que estuvieron en los 45 quintales por hectárea con máximos que superaron los 50 quintales, y estamos asistiendo a un mercado intervenido, a una exportación cerrada a pesar de los anuncios que se hacen, y el trigo está en los silos de los productores o en las plantas de acopio locales, porque no hay a quien venderlo. Esperemos que con el maíz no suceda lo mismo".

La Opinion de Pergamino

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