Camino libre para endeudarse

Ya es un hecho: la administración bonaerense emitirá bonos para pagar sus deudas con sus acreedores. El permiso lo daría el Congreso nacional, al suspender por dos años la aplicación de la ley de Responsabilidad Fiscal
Desde hace tiempo, los caminos económicos de la Provincia están teñidos de rojo. Las calculadoras tienen las teclas gastadas ante el déficit que sufre la administración sciolista y las deudas que tiene el Estado provincial tienden a crecer día a día.

La reforma impositiva impulsada por el oficialismo ya trajo serios dolores de cabeza a la administración de Daniel Scioli. La incertidumbre fiscal de cara al 2010 y el oxígeno que necesita la economía bonaerense son temas que por la mañana están a primera hora en la mesa del gobernador.

Desde Nación, luego del dictamen favorable que las iniciativas obtuvieron la semana pasada en la comisión de Presupuesto y Hacienda, entre hoy y mañana el oficialismo de la Cámara de Diputados de la Nación intentará aprobar el proyecto de Presupuesto 2010, la prórroga de cinco impuestos y la suspensión transitoria de una parte de la ley de Responsabilidad Fiscal. Estos están referidos a la Nación, las provincias y la ciudad de Buenos Aires.

En este escenario, según el esquema elaborado por la jefatura de la bancada kirchnerista, hoy también se discutirá la suspensión por dos años de la vigencia de varios incisos de la ley de Responsabilidad Fiscal, para que permita a las provincias endeudarse por encima de los estrictos límites establecidos en esa norma, además de poder destinar una mayor proporción de fondos para gastos corrientes.

El proyecto vislumbra que queden sin efecto, durante este año y el próximo, la aplicación de la prohibición para emitir deuda por un valor superior al 15 por ciento de sus recursos y la imposibilidad de cerrar el ejercicio fiscal con déficit financiero. También permite que el gasto público aumente a una tasa superior al PBI.

Según analistas, esto impulsaría una mayor flexibilidad para poder trasladar recursos destinados a gastos de capital -obras de infraestructura e inversiones- hacia el rubro de gastos corrientes, como por ejemplo el pago de salarios.

El territorio bonaerense

Dentro de la difícil relación que tiene Scioli con el matrimonio presidencial, y sumado a los problemas económicos, circulan por los pasillos las voces que sostienen que el "permiso para endeudarse" que tendría la Provincia, gracias a la iniciativa de la administración kirchnerista, es algo que el gobernador bonaerense le venía pidiendo hace mucho tiempo a la pareja presidencial.

Si es que el Congreso nacional aprueba el proyecto mencionado, la Provincia tendría oxígeno para solventar sus deudas.

De ese modo, la administración provincial emitirá bonos para cancelar la deuda

con sus acreedores por un valor que será aproximadamente de unos 850 millones de pesos.

Según las perspectivas, este bono será optativo y podrán aceptarlo quienes lo quieran. Los que no quieran aceptarlo deberán seguir esperando los plazos de cancelación que tiene la Provincia, que -por lo general- llega a los ocho meses promedio.

Fuentes del ministerio de Economía bonaerense sostienen que dentro de la cartera especulan con el reingreso argentino al mercado de capitales, lo cual podrá contribuir a emitir bonos por casi 1.500 millones de pesos.

Por esta línea, para los proveedores y contratistas los bonos tendrán un plazo de cancelación de dieciocho meses, con seis más de mora. Se dice que éstos no servirán para cancelar deudas de ninguna especie y que sólo podrán ser canjeados en el mercado financiero, aunque por un valor bastante menor a su denominación real.

Los pronósticos no fueron equivocados. Desde hace meses se sostiene que muchas provincias -entre ellas la provincia de Buenos Aires- iban a terminar emitiendo deuda porque tendrán problemas para pagar sueldos y deudas, entre otros.

Los problemas económicos traen de la mano muchos conflictos sociales. Por estos días, dentro del territorio bonaerense las desnutridas arcas del Estado provincial y sus gigantescas deudas hacen que los conflictos tiendan a agudizarse.

El riesgo de los bonos o las "cuasimonedas"

Si bien los analistas no se ponen de acuerdo en el cien por ciento de los pronósticos, la mayoría coincide en que, con una demanda de dinero en caída, una emisión de bonos o "cuasimonedas" no sería bien recibida por el ciudadano.

Además, es muy probable que su paridad y el poder adquisitivo se erosionen paulatinamente frente al peso, resultando en más inflación para su tenedor.

Más claro: éste enfrentaría una suba de precios mayor, que resultaría de la suma de la inflación real y la diferencia entre el valor nominal y de mercado del bono.

Diario Hoy

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