Caminar para ahorrar boleto o conseguir cambio.

Por Por Cristian Carrillo.

Las subas, que se aplicarían desde el lunes aunque no se publicaron, promedian el 20 a 25 por ciento. Los nuevos valores, de 1,10 peso en la primera sección del autotransporte urbano, por ejemplo, supondrán mayor demanda de monedas.

Un aumento que sale o sale. A pesar de que no fue publicado en la edición de ayer del Boletín Oficial, el incremento promedio de entre 20 y 25 por ciento en los boletos para colectivos, trenes y subtes comenzará a regir a partir de pasado mañana. Así lo ratificó el secretario de Transporte, Ricardo Jaime, quien aclaró que la actualización de esas tarifas, la segunda desde enero del año pasado, saldría oficializada el mismo lunes, pero con fecha de ayer. El pasaje mínimo en colectivo pasa de los actuales 90 centavos a 1,10 peso. El aumento corresponde a una serie de ajustes que el Gobierno prevé implementar sobre los subsidios que otorga a distintos sectores de servicios. La preocupación de los usuarios sigue siendo la imposibilidad de contar con las monedas necesarias para efectuar el pago del pasaje.

Se esperaba su publicación para que entrara en vigencia, pero el Boletín Oficial no decía ayer nada de un aumento de tarifas. Las primeras especulaciones que se hicieron fueron sobre una postergación del ajuste al menos hasta mediados de la semana próxima, ya que sábado y domingo no hay boletín y había que esperar al lunes. Los rumores subsistieron hasta pasado el mediodía, cuando Jaime despejó cualquier duda: publicado o no, el aumento comienza el lunes.

El martes pasado el ministro de Planificación, Julio De Vido, justificó el aumento en la necesidad de reducir las transferencias al sector privado, lo que redundaría en un ahorro aproximado para el Estado de 800 millones de pesos. “Lo que se busca es un esquema de proporcionalidad con respecto a las tarifas del rubro en otras provincias y en la región, además de reducir los subsidios que pagan todos los argentinos”, argumentó en la inauguración de la obras de ampliación en la Avenida General Paz. Desde Transporte precisaron que la resolución “ya está firmada” y se publicará pasado mañana, con fecha de ayer, y entrada en vigencia a partir de la 0 hora del lunes.

Las empresas de transporte ya fueron notificadas para que “recodifiquen” sus máquinas expendedoras de boletos, en el caso de los colectivos, aseguraron desde la Secretaría. Sin embargo, la Cámara de Empresas del Autotransporte de Pasajeros reconoció que aún no habían recibido notificación sobre el aumento. Pero aclararon que salvo en el último aumento aplicado en 2007, que sí fue publicado en el Boletín Oficial, “los empresarios durante años sólo necesitaron autorización del Gobierno para instrumentar la suba”.

El cuadro tarifario para colectivos va de 1,10 a 1,25 peso en Capital Federal, mientras para las líneas suburbanas llega a 2 en el caso de superar los 27 kilómetros. El subte pasa a costar 1,10 peso, el premetro 75 centavos y 80 la sección desde cabecera para las líneas de tren Mitre, Sarmiento, Urquiza y Roca (eléctrico). Mientras, el resto de los trenes se cobrarán 75 centavos.

Entidades de defensa al consumidor insisten en que deben reforzarse los controles sobre las empresas de transporte. “Queremos que haya una contraprestación del sector empresario, en frecuencia y calidad, acorde con el aumento”, dijo a Página/12 el director ejecutivo de Adecua, Osvaldo Riopedre. Las empresas reciben actualmente compensaciones por el precio del gasoil, subsidios en las cadenas de peajes, además de los beneficios de la ley de tránsito, que amplió de 10 a 15 años el plazo obligatorio para renovar vehículos.

El último incremento en el transporte público de pasajeros se realizó en enero de 2008. Ese mes, la Secretaría de Transporte entregó en concepto de subsidios 327 millones de pesos, un 1 por ciento más en relación a diciembre de 2007 y un 307 por ciento en comparación con el primer mes de 2007 (80,5 millones). Según el Presupuesto 2009, el apoyo al transporte público automotor de pasajeros será de 2980 millones de pesos y las transferencias al sector privado para el sistema ferroviario alcanzarán los 3113 millones de pesos.

¿Tiene monedas?

La decisión de ajustar las tarifas del transporte público conlleva para el usuario de colectivo un problema adicional: ¿de dónde va a sacar las monedas? Quienes utilizan frecuentemente el colectivo se enfrentan a diario con la dificultad de conseguir “cambio” para las máquinas expendedoras de boletos. Esta situación ahora se intensifica con un 20 por ciento más de demanda de pesos en monedas.

Desde el Banco Central aseguraron que “la Casa de la Moneda está operando a su máximo nivel de acuñación”. “En 2007 se emitieron 462,9 millones de monedas de todas las denominaciones y el año pasado 523,9 millones”, detalló una fuente, que admitió problemas con la distribución. La entidad ya multó a cinco bancos, incluyendo los tres públicos, y tiene en la mira a otros diez.

Si bien existe el circulante en monedas a disposición de los bancos, las entidades no hacen uso de éstas porque deben afrontar el gasto del traslado. “No nos conviene gastar en el transporte y en la distribución si es para un servicio que no se cobra”, afirmó el directivo de un importante banco extranjero.

Las denuncias también alcanzaron a las empresas de colectivos y la firma Maco, que tiene monopolizado el transporte de monedas. En el primer caso se comprobaron casos en que se vendía el cambio en las cabeceras de las líneas, mientras que la transportadora de caudales utiliza la recaudación para abastecer en primer lugar a las cadenas de retail para quienes operan. Por lo pronto, en las cabeceras de Retiro, Once y Constitución el Central puso ventanillas de cambio de monedas, hasta 20 pesos por persona.

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