Caminante no hay camino, hasta 2011.

Calles vacías, es el nuevo escenario en La Plata cuando ya pasaron las ansiadas elecciones. Y no sólo por la falta de gente que las transita asiduamente, que prefieren o se ven forzados a guardarse en sus hogares ante el contagio de la gripe A. También volvieron a faltar, desde esta semana, los políticos. Ellos, que en las últimas semanas se habían convertido en los caminantes por excelencia, que paso a paso recorrían barrio por barrio en busca de votos que los apoyaran en las urnas.
La carrera electoral llegó a su fin dejando varias conclusiones para desgranar. Con los resultados alcanzados en La Plata (34,7% para el FJpV, 27,1% para Unión-Pro y 25,5% para ACyS), ya se vislumbran las figuras que ven con buenos ojos competir para quedarse con la intendencia en 2011.

A Pablo Bruera los números no lo favorecieron como esperaba. Menos aún teniendo en cuenta que su impulso al corte de boleta, especulando con que su armado vecinalista Frente Renovador Platense cosecharía mejor suerte que la lista pegada a la del Néstor Kirchner, no le dio los resultados previstos. Contra todos los vaticinios sumó más sufragios con la nómina del FJpV, lo que dejó en evidencia que aún le falta consolidar su flanco vecinal en la ciudad de las diagonales. En este sentido, Bruera no está lo suficientemente establecido como para largarse a conquistar el sillón de Gobernación -su principal aspiración- con lo cual será más probable que 2011 lo tenga con la meta de conseguir la reelección como jefe comunal.

El que recibió un duro cachetazo fue el viceministro de Desarrollo Social bonaerense, Carlos Castagneto, que no sólo perdió poder dentro del escenario local por la caída del kirchnerismo a nivel nacional, sino que tampoco logró que su esposa, Ana Herrán, ingresara como diputada provincial. ¿Se mantendrá la alianza entre Castagneto y Bruera en este nuevo escenario político? No son pocos los bruerista que quieren redefinir los términos del acuerdo.

En el Acuerdo Cívico y Social, Oscar Negrelli consiguió una buena elección que lo llevará a ocupar, desde el 10 de diciembre, una banca en la legislatura provincial, además de multiplicar sus chances de postularse en los próximos comicios como candidato a intendente. Otro posible candidato a jefe comunal de este espacio es el senador Javier Mor Roig, que fue el jefe de campaña de la Coalición en La Plata, y el también senador Luis Malagamba.

Las filas de Lilita continúan cosechando buenos resultados en La Plata, sobre todo en el casco urbano de la ciudad, que en este caso le dieron la llave para sumar más lugares en cámara de diputados y también con presencia fuerte en el Concejo Deliberante. El interrogante pasa por saber si el Acuerdo Cívico se presentará como un bloque unido o como un interbloque, respetando la identidad del escaño que consiguió el radical Guillermo Duva en el Concejo.

Gonzalo Atanasof, electo diputado provincial como cabeza de lista del espacio Unión-Pro, también se perfiló con los resultados de estos comicios como un real competidor para gobernar el Municipio, junto al posicionamiento de la figura de Francisco De Narváez. La buena performance del concejal fue ratificada por el propio Colorado que, en una visita que hizo a nuestra ciudad en la semana que pasó, descartó cualquier pacto con el intendente Bruera, tal como se había especulado durante la campaña.

Comicios en paz, sesiones con disputa

Los comicios se desarrollaron sin sobresaltos ni sorpresas, más allá de la debacle del kirchnerismo que significaron los resultados del domingo. Todos los candidatos destacaron la normalidad en el desarrollo de la jornada electoral, aunque las controversias continúan en el ámbito del Deliberativo platense.

La disputa que se está dando con creces es por el concejal número 12 que entrará al recinto para plasmar su voto en las sesiones: si bien se especulaba con el ingreso de Nuevo Encuentro como cuarta fuerza, finalmente sólo ingresaron ediles de las tres principales fuerzas vencedoras. Y de estas tres, el FRP y el ACyS aún no saben a ciencia a cierta cuántos representantes han ingresado por su espacio: la definición depende del recuento final de votos, que se pospuso para dentro de 15 días por el brote de influenza. Por lo pronto, en el Concejo se propagan las chicanas entre ambas fuerzas y los pronósticos sobre el veredicto.

Si se confirma la paridad de fuerzas que ingresan al recinto, con cuatro ediles por cada partido -FRP, Unión-Pro y ACyS- la conformación de fuerzas en el deliberativo tomará un giro inesperado que podrá derivar en que el bruerismo necesitará sumar aliados desesperadamente para conseguir nuevamente mayoría absoluta. Y de seguro, eso no será tarea sencilla.

Otra disputa que se acrecienta con el correr de los días, hacia el recambio del cuerpo el 10 de diciembre, es la del oficialismo puertas adentro de la bancada. Los enfrentamientos entre el actual presidente del Concejo, Javier Pacharotti, y la vecinalista Teresa Razzari quedaron en evidencia en la sesión del miércoles pasado en torno al decreto de Bruera que declaró la emergencia sanitaria en La Plata. Quedó al desnudo, además, la falta de llegada que Pacharotti tiene con Pablo Bruera por estos días. La presidencia del Concejo, es inminente, cambiará de mando desde diciembre, y ya son varios los que se disputan ese lugar. La negociación promete ser ardua y, quizás, hasta pueda dejar heridas difíciles de cicatrizar.

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