Cameron pide "cohesión social" tras el ataque a un soldado en Londres

Cameron pide "cohesión social" tras el ataque a un soldado en Londres
Los atancantes son dos ciudadanos de origen nigeriano, según la policía. Apresaron a dos personas que estarían vinculadas con ellos.

Un día después de que dos ciudadanos británicos de confesión islámica asesinaran a cuchillazos en plena calle londinense a un soldado, el primer ministro David Cameron hizo un llamado a la "cohesión social" y aseguró que su país "enfrentará el terrorismo con toda su determinación". Cameron reconoció que los atacantes, que actualmente se encuentran hospitalizados tras recibir disparos de la policía, ya figuraban en los registros de los servicios de inteligencia pero no eran considerados peligrosos. Durante la jornada se realizaron allanamientos en los suburbios de la capital y en el condado noreste de Lincolnshire, en los que se detuvo a otras dos personas presuntamente vinculadas a los agresores. La policía reforzó la seguridad de Londres con 1200 agentes.

"Enfrentar el extremismo es un trabajo de todos", declaró Cameron ante la prensa luego de reunirse con el comité de emergencias Cobra. El hecho de que "nuestras comunidades se unirán para hacerlo quedó vivamente demostrado por la valiente líder de scouts Ingrid Loyau-Kennett, quien se enfrentó a uno de los atacantes en las calles de Woolich ayer por la tarde", agregó el premier en referencia la mujer de 48 años que el miércoles intentó hablar con uno de los atacantes luego del asesinato y mientras el agresor aún llevaba un cuchillo en la mano.

Según informaciones difundidas ayer por los medios del Reino Unido, los dos atacantes son británicos de origen nigeriano. La cadena pública BBC precisó que uno de ellos se llama Michael Adebolajo, tiene 28 años y fue criado como cristiano, aunque luego se convirtió al islamismo. Mientras la policía esperaba que los agresores estuvieran en condiciones de declarar tras las heridas de bala recibidas el miércoles, Scotland Yard detuvo a dos nuevos sospechosos que tendrían vinculación con ellos. Según confirmaron agentes policiales, se trata de un hombre y una mujer, ambos de 29 años, que están acusados de haber ayudado en el ataque y ya fueron interrogados.

En la jornada de ayer también se conoció la identidad del soldado asesinado. Lee Rigby, de 25 años, tenía un hijo de dos y se había unido al Ejército en 2006. En su tiempo de servicio participó en misiones en Chipre y Afganistán. Conocido por sus colegas como "Riggers", se encontraba trabajando en un puesto de reclutamiento en Londres cuando fue asesinado, según el Ministerio de Defensa.

Por el momento el gobierno británico no aumentó el nivel de alarma en Londres, que sigue en el nivel de "sustancial", pero la policía de todas formas incrementó su presencia en las calles para los próximos días, informó Simon Byrne, de Scotland Yard. En total se trata de unos 1200 efectivos de la policía que ya circulan por los barrios londinenses para aumentar la sensación de seguridad de la gente. "Seguirá siendo así hasta que se aclare el trasfondo del ataque", aseguró Byrne.

Tras el ataque, surgieron temores sobre una posible venganza contra miembros de la comunidad musulmana, cuyos líderes condenaron lo ocurrido en Woolich. Los temores se acrecentaron al conocerse que la Liga de Defensa Inglesa, de extrema derecha, reunió la noche del miércoles a 250 personas para manifestarse contra el islam cerca del lugar de los hechos, donde se enfrentaron con la policía. Entretanto, en dos incidentes separados fueron arrestados dos hombres que intentaron atacar mezquitas en Essex y Kent, cerca de la capital.

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