Cameco reclamó controles más estrictos sobre la venta clandestina

Los directivos de la cámara piden protección para el comercio legal y sugieren ejercer con énfasis el control sobre lo ilegal.

"La paciencia tiene un límite, hacen falta controles reales", señalaron Juan Antonio Gutiérrez, Héctor Domínguez y Guido Dalia, presidente y vicepresidentes de la Cámara Marplatense de Empresas Comerciales y de Servicios (Cameco), respectivamente, en referencia a la necesidad de ejercer un orden legal sobre la venta ambulante de carácter clandestino. Los directivos de Cameco lamentaron que "el ordenamiento que a fines del año pasado se intentó diseñar en el marco de la venta clandestina en la costa haya durado poco".

Gutiérrez, Domínguez y Dalia reclamaron que los organismos de contralor, desde ARBA hasta la AFIP-DGI, pasando por la Municipalidad con su poder de policía a través de la Dirección de Inspección General, realicen "operativos" sobre esta situación puntual que se despliega en la zona del balneario Varese y se extiende hasta la Rambla del NH Gran Hotel Provincial y Casino.

Hace un mes, la cámara había visto como "positivo" el avance que se había dado en la colocación de stands en la zona e incluso propuso "cinco puntos básicos para diseñar una política integral de la venta ambulante", pero desde enero la situación se complicó.

Cameco denunció que "entre el extremo sur de los nuevos locales y la escollera de Varese se instalaron unos sesenta puestos destinados a lo peor de la venta ambulante: marcas falsificadas, artículos industrializados, DVD truchos, anteojos sin control profesional".

Frente a esta situación la cámara planteó una serie de interrogantes: "¿Qué piensa hacer el municipio para eliminar este tipo de venta ilegal, y limitar la venta callejera sólo a artesanos radicados en la ciudad?". En tanto, en el mismo sentido se preguntó: ¿Qué hace ARBA, que ha demostrado una intensa actividad de inspección en el comercio legalmente instalado y sin embargo no realizó ninguna inspección en estos centros, los cuales parecen no existir para el recaudador Santiago Montoya?".

Cameco también planteó inquietudes sobre la acción de la AFIP-DGI y sus directivos se preguntaron sobre este organismo: "¿Controla el pago de impuestos nacionales y eventualmente obligaciones previsionales? ¿Y quién controla la procedencia de los artículos vendidos?".

En tanto, dudaron de los fundamentos morales que puedan existir en estos organismos para exigir el cumplimiento a un sector comercial, "mientras otro sector hace lo que quiere: no paga impuestos, viola la ley de marcas, se instala impunemente en el espacio público y otras anomalías".

Por otra parte, Cameco resaltó que "el comercio legalmente instalado está inmerso en una difícil situación y debe soportar esta competencia desleal y una presión impositiva creciente. La paciencia tiene un límite".

El caso rosarino

"Pretendemos que se regularice la actividad de los artesanos en base a la necesidad social de venta, pero que se mantenga al margen de lo ilegal. Ocurre que en la actualidad han proliferado puestos callejeros en distintos lugares, y con ello creció el perjuicio social", señaló Juan Antonio Gutiérrez, uno de los vicepresidentes de Cameco. "Nosotros vimos los proyectos desarrollados en Rosario, en la esfera municipal y entendemos que es bueno desde el orden y para el turismo. En cambio, acá, en Mar del Plata, vivimos una verdadera una invasión, que perjudica al comercio legal", añadió el directivo.

Cameco había propuesto central el ejercicio de contralor sobre la actividad artesanal y también la venta clandestina con base en la experiencia rosarina, vivida en forma directa en una visita realizada el año pasado.

"Estuvimos con cámaras comerciales de Rosario y allá vimos muy bien instrumentado el mecanismo legal para los artesanos. Notamos que no hay una venta ambulante complementaria. En cambio, acá no existen los controles de ningún tipo, los ilegales no pagan impuestos", manifestó Gutiérrez, de Cameco.

"Ya que ARBA hace inspecciones rutinarias todos los veranos, debería abordar esta cuestión también", consignó el directivo.

"Hemos pedido audiencia con el intendente Pulti para abordar distintos temas, entre ellos la venta clandestina, y también para analizar la marcha de la temporada de verano y el balance de enero. Aunque no tenemos fecha establecida, ya que la agenda del intendente suele estar cargada, esperemos que nos reciba en la primera quincena de febrero", señaló Gutiérrez. Y añadió: "Nosotros estamos para apoyar lo bueno y ver la mejor manera de modificar lo que hace falta. Sabemos que el invierno será duro", consignó el directivo de Cameco, entidad que cuenta con el apoyo de 370 asociados, aproximadamente.

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