"El que cambió fue Kirchner, no yo"

"Mantengo con Carrió las diferencias que me llevaron a dejar el ARI. Tuvo un viraje hacia la centroderecha con el cual no estoy de acuerdo".
Graciela Ocaña dejó el cargo de ministra de Salud de la Nación el día después de los comicios legislativos del 28 de junio. Aunque su salida de la administración kirchnerista ya estaba decretada muchos antes. Desde cuando la entonces funcionaria decidió enfrentarse con el titular de la CGT, Hugo Moyano, por el manejo de los fondos de las obras sociales.

La ahora ex funcionaria cuestiona a Néstor Kirchner y dice que siente "frustración" por el rumbo del gobierno de Cristina Fernández. "Yo me mantuve con mis convicciones, el que cambió fue Néstor Kirchner", sentencia sin anestesia.

Asegura que no tiene nada personal con Moyano, pero no duda en criticar al dirigente cegetista, a quien señala como el aliado incondicional de los Kirchner.

–Moyano dice que usted lo critica para tapar el fracaso de su gestión como ministra de Salud. ¿Qué le responde?

–Antes de asumir como ministra de Salud, manejé el Pami, que es la obra social más importante del país, en cantidad de afiliados y por el monto de su presupuesto. Más allá de cualquier discusión, a mi gestión se le reconoció haber sacado la corrupción estructural del Pami. Creo que tengo algún crédito para hablar sobre las obras sociales. Para algunos puede ser que mi gestión haya sido porque no dejé que se apropiaran de los fondos públicos como querían. Y fundamentalmente los recursos de los trabajadores que administran las obras sociales.

–¿Sus diferencias con Moyano arrancaron por el manejo de las obras sociales?

–Mis cuestionamientos no son para las obras sociales como organismos. Si yo sigo afiliada a una de ellas. El problema es el manejo que hacen algunos sindicalistas de los recursos. Entonces, aparecen denuncias como la entrega de remedios falsos. No digo que todas las obras sociales son malas, pero hay algunos gremialistas que deberían dar explicaciones por el manejo de los fondos de las obras sociales.

–¿La influencia de Moyano en el Gobierno se da por una cuestión política?

–No tenga dudas. Cuando yo ingrese al Gobierno nacional en el año 2004, la alianza política que sostenía al kirchnerismo era la reconstrucción de un movimiento que articulaba al campo popular con distintos sectores, que viniendo de experiencias políticas y sociales distintas, convergíamos en este proyecto de inclusión social, de crecimiento con empleo, de profundización de cambios institucionales. Así pudo cambiar y modificar la cuestionada Corte Suprema. Nos sentimos convocados por este proyecto. Así surgió la concertación plural. Pero esto varió. Hoy, el principal aliado del Gobierno es Moyano. Y evidentemente hace valer ese apoyo. De allí, su influencia. No tengo nada personal contra Moyano, pero lucho contra la metodología del toma y daca en la política: te doy algo, pero a cambio me tenés que dar tanto. Esto le hace muy mal a la política y al país.

–¿Por qué cree que cambió Kirchner?

–A eso te lo debería responder él. Lo que si sé es que Néstor Kirchner cambió, no yo. Sostengo los mismo valores y las mismas políticas progresistas. Por eso respaldo algunas medidas del Gobierno, como la asignación familiar universal. Pero con medidas aisladas no alcanza. La Presidenta dijo que venía a construir un país del futuro, del Bicentenario. Hay acuerdos básicos en los cuales no se avanzó en base al consenso, como la inclusión social, sostenimiento del modelo económico con empleo y reformas institucionales que profundicen la democracia. No hay diálogo para buscar consenso. A veces, buenas medidas terminan siendo cuestionadas por el modo con el que se resuelven.

–¿Siente frustración por haber apostado por el kirchnerismo?

–No, porque yo aposté legítimamente por un proyecto. Lo hice por convicción, como lo hicieron muchos argentinos. El proyecto por el cual me convocó Kirchner significaba un cambio, el fin de un modelo de factores concentrados de poder. Pero, lamentablemente, el doctor Kirchner terminó abrazo a uno de los esos factores de poder, como lo es hoy el titular de la CGT.

–¿Tenía mayores expectativas con la Presidenta?

–Yo confiaba quizás mucho más en la Presidenta porque la conocía de compartir la función de legisladora en el Congreso. Pero, la realidad dijo otra cosa.

–¿Qué será de su futuro político?

–Sigo trabajando en construir una asociación civil, una página de Internet (www.gracielaocana.com.ar) y sigo trabajando con un grupo de jóvenes con los cuales compartí la gestión. También mantengo contactos con muchos dirigentes político, como con Luis Juez en Córdoba, con los cuales compartimos una visión sobre el futuro del país.

–¿Está dispuesta a militar en alguna fuerza política?

–Yo soy una militante política y voy a seguir trabajando. Uno puede militar desde distintos lugares, no solo dentro de un partido. No soy una enamorada del poder. Le cuento una anécdota. Poco minutos antes de que usted me llamara, regresé a mi casa en tren y pensaba en lo que sufrimos los ciudadanos que viajamos en el transporte público. Mientras que hay otros ex funcionarios como (Ricardo) Jaime que vive en Córdoba, pero se maneja de otra manera. Debería tomar el tren como todos nosotros y así sentiría los padecimientos de la gente. Entregó millones de pesos en subsidios al transporte y sin embargo la gente sigue viajando como ganado.

–¿Tuvo algún contacto en los últimos tiempos con Elisa Carrió?

–No. Ella me llamó cuando surgió el tema de las amenazas, pero no pudimos hablar personalmente.

–¿Mantiene con Carrió las diferencias que llevaron a dejar el ARI?

–Sí, yo creo que son dos proyectos distintos. Yo me fui del ARI porque creo que viró hacia la centroderecha y ese no era el proyecto original.

Perfil

Graciela Ocaña nació en San Justo, provincia de Buenos Aires, el 16 de setiembre de 1960. Es licenciada en Ciencias Políticas. Por su capacidad de trabajo, Elisa Carrió la bautizó "Hormiguita". Fue asesora legislativa 1993-1999; diputada nacional (1999-2003); titular del Pami (2003-2007) y ministra de Salud (2007-2009).

Contactos con Juez

La ex ministra de Salud admitió que mantiene una "excelente" relación personal y política con Luis Juez, el referente en Córdoba del Frente Cívico y Social.

Graciela Ocaña aseguró que, pese a seguir un tiempo más en el Gobierno nacional, mantuvo el contacto con el ex intendente de Córdoba. "Con Luis Juez mantengo un afecto personal y también coincidencias políticas respecto al modelo de país que queremos para el futuro. Compartimos el proyecto que propuso Néstor Kirchner en su momento. Él se alejó primero del kirchnerismo, por las mismas razones por las cuales luego me fui yo".

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