El cambio de huso horario afectó ventas en el microcentro

Vendedores contaron que la gente sale a realizar sus compras más tarde, cuando no hace tanto calor. Sin embargo, esto implica que los locales dispongan de menos horas para vender.
Hoy se cumple una semana desde que se implementó en la provincia el nuevo huso horario. Tanto en las calles del microcentro como en una encuesta realizada en la página web de este diario, los tucumanos expresaron su descontento y rechazo frente a la medida.

El nuevo huso horario se implementó luego de que la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, firmara un decreto para dar cumplimiento a la ley 26.350 y contribuir al ahorro energético durante el período estival. Sucede que con esta medida anochecerá más tarde, lo que, suponen, permitirá utilizar de mejor manera la luz del día. Sin embargo, empleados de locales del microcentro comentaron que con el nuevo huso horario, la gente sale de compras más tarde lo que ocasiona algunos inconvenientes, como el hecho de que hay menos tiempo para vender. "La gente se guía por el sol, así que ahora empieza a haber movimiento a las 20.00. Estamos cerrando a las 22.00 e incluso hay personas que a esa hora te golpean la puerta para que las atiendas", contaron Mariana Peñalba y Guadalupe Mangione, empleadas en un local de ropa.

"Haber adelantado los relojes una hora es un desastre para el comercio. La gente empieza a comprar a las 20.00, por lo que hasta esa hora no se vende casi nada", dijo María, empleada en otro local de ropa ubicado en una galería. Además, contó que comerciantes proponen modificar el horario comercial de la tarde. Según la propuesta, los empleados trabajarían de 18.00 a 22.00 en vez del actual horario de 16.45 a 21.30. "Así los empleados rendirán más", añadió la vendedora. Paola Chaile, una de sus compañeras, contó que con el cambio de huso horario la gente quiere seguir comprando cuando los locales empiezan a cerrar sus puertas. "Y tenés la obligación de hacerlos pasar. No podemos perder ventas", comentó.

Por su parte, Franco Martínez, que también trabaja en un comercio del centro se mostró en contra de cambiar el horario comercial "porque se terminará de trabajar más tarde". Además, opinó que es costumbre del tucumano realizar las compras a último momento, por lo que la medida propuesta no solucionaría la situación del comercio.

Sandra, otra vendedora, dijo que el comercio se vio muy afectado por la modificación en los relojes. "La gente quiere entrar cuando ya estamos cerrando, a la noche. Sin embargo, a la tarde, con el calor, no hay nadie en la calle", afirmó y dijo que debería hacerse marcha atrás con la medida.

Juan Ignacio Romero, encargado de un bar en calle San Martín, admitió que los clientes llegan más tarde. "Todos los que trabajamos en el local nos vamos más tarde, y gastamos más luz. Al final no se ahorra nada de energía", señaló, y también se mostró a favor de volver al huso horario anterior.

Lorena Correa, encargada en otro comercio de venta de ropa, dijo que el calor es lo que hace salir a la gente más tarde, cuando ya ha bajado el sol. "Estamos cerrando el negocio y el centro está lleno de gente", contó.

EL SIGLO también recorrió las calles del centro para conocer la opinión de los transeuntes. Todas las personas consultadas se mostraron en contra del nuevo huso horario.

Miriam Graneros dijo que durante toda la semana durmió mal a causa del nuevo huso horario. "Me cuesta levantarme a la mañana. Hay que volver al horario anterior", comentó.

Jéssica Mirabal también se mostró en contra. "Andamos todos confundidos. Cuando me levanto está todo oscuro y aunque es de día, por la hora, están todos los comercios cerrados", expresó. Para su madre, Nélida, será cuestión de acostumbrarse.

Para Débora García la medida no tiene sentido. "No puedo acostumbrarme. Creo que se debería volver al horario anterior", opinó.

Miguel, de 12 años, es diabético y contó que el nuevo huso horario lo afecta en relación con su enfermedad. "Cuando llego de la escuela al mediodía tengo que comer algo para tener bien el azúcar en sangre por la tarde, pero ahora no tengo apetito, porque aunque el reloj indica una hora, en realidad es más temprano", relató.

Encuesta

En la página web de EL SIGLO se impulsó una encuesta en la que se consultaba: "¿Qué opina del cambio en el huso horario?". Del total de personas que participaron el 88 por ciento de los encuestados eligieron la opción "No sirve de nada y sólo generará trastornos". Para el siete por ciento de los encuestados se trata de "una medida acertada, que permitirá ahorrar energía". Por último, el cuatro por ciento eligió la opción "Me resulta indistinto".

Malhumor y somnolencia

Según explicó el médico neumonólogo y especialista en sueño, Jorge Ávila, los tucumanos deberán estar preparados para enfrentar 15 días de posible malhumor y estado de somnolencia hasta que el cerebro se habitúe al nuevo horario.

Disconformismo

Los dirigentes del Movimiento de Integración y Desarrollo (MID) Atilio Trujillo y Sergio Carrizo reclamaron al Gobierno rever el cambio de horario producido hace una semana en Tucumán. Señalaron que está comprobado, por los reclamos de la gente en general, que la medida está ocasionando daños en la salud de la población, al tiempo que conduce a una mala alimentación. Los referentes del MID consideraron que para nada la decisión del Gobierno de la provincia genera ahorros. "Por algo Mendoza, San Juan, San Luis, Catamarca y Jujuy, por nombrar algunas provincias, llegaron a la conclusión que la medida no produce ningún tipo de beneficio en materia energética".

Desde el domingo pasado, diez provincias y la Capital Federal se unieron a la iniciativa del Gobierno nacional y adelantaron sus relojes 60 minutos. El nuevo huso horario estará vigente hasta el sábado 14 de marzo. Hasta entonces, el país estará dividido en dos horarios.

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